"Jugué campeonatos/nunca fui campeón/soy el wing derecho que nunca perdió la ilusión/y corrió hasta que no hubo más cancha"
domingo
SMS
No debe faltar mucho tiempo para que cuando uno mande "ByPass" al 2020, aprenda a hacer una operación a corazón abierto.
martes
Posteo gripal
Revisando las noticias, uno se da cuenta que al fin se terminó el dengue. Ahora dejaremos de tratar noticias poco relevantes sobre morochitos chaqueños (el Chaco era Argentina!) para enfocarnos en cosas verdaderamente importantes, como la ex gripe porcina (poco glam), ahora conocida como Gripe A (como el Mercedes), que afecta a gente bian, como uno, que toma aviones.
jueves
Todo sigue igual...
Lamentablemente con motivo de la muerte de Alfonsín, la televisión, extrañamente, se había plagado de palabras como "libertad", "democracia", "principios". Durante un momento, daba la sensación que algo finalmente estaba cambiando. Justo entonces la selección de fobal, ¿dirigida? por Diego Pasteur perdió por seis a uno con Bolivia, y la tele se llenó de Paganis nuevamente.
miércoles
Cabezas de radio

N. del E: en el siguiente posteo, se comunica a nuestro estimado lector que se ha dejado de lado por completo la objetividad. No la busque, porque no la va a encontrar en las siguientes líneas.
la tarde comenzó con La Portuaria como bande apertura, elección lógica para intentar amalgamar bandas como Kraftwerk y Radiohead. A la banda de Diego frenkel se la vio con aplomo y un sonido prolijo, sabiendo que quienes estábamos allí no habíamos ido a verlos a ellos especialmente, pero en base a esa premisa fueron puliendo su show, que fue de menor a mayor, sustentado principalmente en su último disco "La vaca atada", el cual les permitió ampliar su repertorio festivalero y extenderlo más allá de "Selva" y "El bar de la calle Rodney".
Pasadas las siete, subió al escenario Kraftwerk. Como sabrán los lectores del blog, no soy un ferviente seguidor de la música electrónica, pero se lo suficiente como para conocer lo que representa la banda alemana. Justamente allí reside el quid de la cuestión: al estar etiquetados como "los pioneros dela música electrónica", dan la sensación de sentirse muy cómodos con ese rótulo, de tal modo que a uno le queda la sensación de estar viendo una pieza de museo, que, para colmo, a uno no lo apasiona: se la respeta, pero no se la disfruta. Los acompañaba una puesta en escena minimalista, tono con su música aséptoca: ellos cuatro y sus sintetizadores parados en el medio del escenario, mientras a los costados las pantallas escupían imágenes casi naif de computadoras y autos, a tono con las letras conceptuales del grupo, por llamarlas de alguna forma ("machine/machine/machine/semi human being" es una de sus líneas más amables). El problema que tengo con estas bandas, es que no puedo controlar al argentino que llevo dentro y, tal como me sucedió con Daft Punk, nunca se si son verdaderamente los cuatro teutones originales quienes están tocando, o si los organizadores les tiraron unos pesos a los hamburgueseros para que hicieran unas horas extras, enfundados en elegantes trajes frente a sus sintetizadores.
Nueve y veinte finalmente salió a escena la banda que toidos habíamos ido a ver, esa que añoi a año amagaba con visitarnos para finalmente no hacerlo. Había una sensación de larga espera en el ambiente (doce años si tomamos como referencia "OK Computer", el disco que los puso a jugar en primera definitivamente, que solo se vio afectada por los precios suntuarios de las entradas (en los alrededores se llegaban a revender en mil pesos).
Abrieron con "15 step", "Airbag" y "There There", recorriendo In Rainbows, OK Computer y Hail to the thief, tres discos y doce años de diferencia en poco más de diez minutos, y comprándose al público; por si quedaba algún escéptico, luego de "All I need", Thom Yorke desenfundó la acústica y se despachó con una memorable versión de "Karma Police", logrando el enamoramiento unánime del público.
La puesta en escena acompañaba a la perfección los distintos climas del recital: un xilofón de luces que colgaban desde el techo, y que mutaban de luciérnagas a lámparas de lava, de ecualizador a rabiosas luces fluorescentes. La banda sonó tan ajustada como uno podía imaginar. Yorke produce un efecto magnético entre el público, a pesar de sus mínimos movimientos, casi espásticos, y ese eterno aire "recién me levanté de la siesta". Pero cuando canta... Ed O´Brien y Johny Greenwood pudieron lucirse en los temas más guitarreros de la banda (furibunda versión e "paranoid android"), el traje que mejor les queda, por cierto, relegando protagonismo en los temas más experimentales para que Phil Selway y Collin Greenwood se luzcan con sus bases cuasi jazzeras, monolíticas y juguetonas.
Hubo, incluso, lugar para referencias políticas, con Collin Greenwood dedicando "Nude" en un correcto castellano a "todos aquellos que habían perdido familiares, amigos, y a todos los desaparecidos", conmemorando el trigésimo tercer aniversario del golpe de estado del ´76. La comunión entre la banda de Oxford y el público era total. Fueron dos horas y media en las cuales repasaron casi todos sus discos (sólo faltaron Insomniac/Amnesiac; hasta tocaron "Pyramid Song"!), a lo largo de las cuales a uno no dejaba de asaltarle la sensación de estar siendo parte de uno de esos recitales que quedarán grabados en el hipotálamo rockero por largo tiempo. Ah, para cerrar tocaron "Creep", pero a esa altura ya no hacía falta.
jueves
El botox al poder

Luego de un largo tiempo de vacaciones, retomamos nuestro tiormo habitual de posteos, especialmente por respeto o algo parecido a nuestros cuatro o cinco lectores fieles. Tres meses de trabajo en Cariló evidentemente produjeron muchos más cambios delos que uno podría esperar en un lapso de tiempo de noventa días. Es difícil reinsertarse en la sociedad, luego de haber pasado toda la temporada en una república distinta dentro de la misma provincia de Buenos Aires en la que vivimos (tranquilos amigos zurditos, a no desesperar: no voy a hacer ninguna reivindicación del Cariló way of life), donde queda expuesta toda la paranoia citadina con la que convivimos diariamente, y que en aquellos lares queda absolutamente fuera de lugar. Probablemente, entre los turistas de aquella ciudad balnearia, haya mayor densidad de delincuentes que en la Bristol, pero al ser de guante blanco, quedan camuflados entre gente como uno. Gente bian, vamos.
Cuando uno prende la televisión por estos días, no deja de quedarle la sensación de haber estado confinado en un refugio en el medio de las montañas, o en alguna clase de cápsula del tiempo. Aparece Susana Giménez hablando de la pena de muerte, Tinelli en su versión alterno-tatuado (horror) criticando al gobierno de turno (ese mismo gobierno que más de una vez supo aprovecharse del efecto lobotomizador de su programa para barrer debajo de la alfombra cuestiones mucho más importantes que ese denigrante espectáculo de los enanos on ice), la gente opinando sobre la prisión domiciliaria, y Maradona, aún en su desabrida versión pasteurizada, siendo repudiado por la obsecuente 12 que antes le perdonaba todo.
Uno podría ilusionarse pensando que finalmente la sociedad puso el foco en cuestiones un tanto más trascendentes, que algo, al fin, cambió. Pero la misma televisión lo baja a uno a la realidad, cuando ve a la Dama de Acera, CFK, poniendo en práctica la enésima jugarreta política de su marido presidente, enviando un proyecto para adelantar las elecciones a junio. Automáticamente, eso que algunos llaman oposición sale a criticar la medida presidencial, no tanto por convicción, sino porque deben estar en contra. Quien haya leído este blog, sabrá de mi aversión por los Kirchner, en cualquiera de sus dos versiones, y mi espanto por aquellos sectores del periodismo (los mismos que hoy los critican, con el mágico efecto barrilete Niembro) que los trataban de "progresistas", pero vamos a ser sinceros: lógicamente que es un atropello más a la democracia, a la vida republicana, y un nuevo pisoteo sobre la Constitución (ese librito chiquito cuyo preámbulo sólo recordamos en propagandas de cerveza en épocas mundialistas). Ahora, ¿no es un tanto sospechoso que la oposición haya salido a criticar esta medida, la cual impedirá las internas partidarias en más de una provincia (¿se acuerdan cuando había internas?), y que acelerará la feroz lucha por las plazas electorales, desmembrando aún más a los partidos opositores, y esas mismas personas que hoy critican con fiereza la medida de CFK no hayan salido a cuestionar sus continuos decretos, manoseos institucionales, e inoperancia política? En el medio, y como paradigma de la actualidad polìtica argentina de estos días, el mismo gobierno, con sus actitudes preadolescentes, sigue construyendo la figura de un político tan insulso como Cobos, quien de todos modos, me dio, a mis casi veinticinco años, una de las pocas alegrías políticas directas de mi vida. ¿Cuándo vuelve bailando?
viernes
No future (for you) - La crisis internacional nos puso serios

La ideología del mercado libre siempre ha sido funcional a los intereses del capital, y puede distorsionarse tanto como sea útil a sus intereses. Durante épocas de bonanza resulta provechosos predicar el laissez faire, ya que la falta de intervención de estatal permite que se inflen burbujas especulativas. Cuando las burbujas estallan, la ideología pasa a ser un inconveniente, y se entra en un letargo casi vegetativo, mientras el Gran Hermano Estatal corre al rescate de los mercados. La inmensa deuda pública que se sigue acumulando para rescatar a los especuladores (hoy mostrados como cínicos financieros cuando hace no tanto tiempo se los exhibía como ejemplos de empresarios modernos), se convertirá enla excusa perfecta para modificar programas políticos de largo plazo vinculados a cuestiones públicas, y drásticas reducciones presupuestarias en las áreas más carenciadas.
Hace unas semanas uno se enteraba que Estados Unidos invertía US$85.000 millones para comprar el gigante de los seguros AIG. La pregunta es obvia: si el estado puede intervenir para salvar una corporación que se había expandido sospechosamente rápido bajo el ala del consentimiento del Tío Sam, ¿por qué no puede intervenir con la misma convicción para impedir la inminente ejecución de las propiedades de millones de estadounidenses, en su mayoría de orígen inmigrante o de bajos recursos económicos?
Mientras tanto, nuestra cada vez más impresentable (en sentido político y estético) presidenta se da el lujo de provocar a los norteamericanos diciéndoles que no tenían un plan B (anhelo de satisfacción?), jactándose de las dudosas capacidades argentinas para pilotear crisis. Hay algo que se le olvida a la Dama de Cera Krishtina: Argentina no tiene plan B, plan A: no tiene plan. En segundo lugar, si bien algunas crisis internacionales afectan al país en forma colateral, también es cierto que la gran mayoría de los problemas económicos argentinos son provocados por la propia impericia de sus políticos o la corrupción de los mismos. Aquí conviene también hacer una salvedad: el habitante argentino promedio, tan poco afecto a la autocrítica, y lobotomizado a base de traseros tinellianos matizados con su propia desidia ("metí una feta de fiambrín en el sobre, je"), suele echar la culpa de todos los males que lo aquejan a sus supuestos representantes, cayendo en ese pensamiento simplista al que la falta de educación conduce recurrentemente, cuando la realidad indica que, de llegar el "argentino medio" a un cargo pol{itico, probablemente cometería los mismos, o aún peores desmanes de los que cometen aquellos a quienes critica. La corrupción no es tanto fruto de desviaciones éticas, sino consecuencia de ambiciones desmedidas e impunidad garantizada.
martes
Absolut must
Hoy 22hs, "This film is not yet rated", joyita independiente que muestra la locura del órgano calificador de películas en Estados Unidos. No defrauda.
miércoles
Physical Graffitti

La semana pasada, el fútbol argentino, siempre a la vanguardia en aspectos bananeros, estrenó en los partidos que se disputen en las categorías de ascenso un aerosol con la finalidad de evitar el adelantamiento de las barreras en los tiros libres. Desde esta modesta página, aquí van algunas propuestas para seguir mejorando el tan querido fobal argentino:
-Implementar en Riquelme un traje atérmico, que logre aislar su cuerpo de las inclemencias climáticas. Con esto, sólo le quedarían 2471 motivos al Hombre Fastidioso para jugar mal.
-Bañar a Niembro con jugo de limón y/o vinagre a los fines de cortar su mala leche. Algunos experimentos relizados con este fin sobre el Hombre Barrilete habrían fracasado, demostrando el poder maléfico y cizañero de los lácteos.
-Injertar en Simeone una bolsa de agua caliente en su zona torácica. Voces calificadas afirman que la propuesta es absolutamente fútil.
-Descargas eléctricas sobre Messi, el Autista de la Pelota, a los fines que logre realizar un pase antes de gambetear los once rivales, sus diez compañeros, la terna arbitral, bancos de suplentes con técnicos incluídos y hasta el cocacolero de la tribuna local.
-Practicar una cirujía plástica sobre el rostro de Grondona con la figura de Vitto Corleone, a los fines de lograr que su rostro finalmente concuerde con su personalidad (varios especialistas aseveran que con los recortes de su corrupta papada, incluso podrían llegar a cubrir parte de sus negociados: el 1% aproximadamente).
domingo
Los Intocables

En estos días en los cuales una lesión palermitana (¿será la maldición de los posteos?) me tiene confinado a la patética situación de pasar mis jornadas sentado, a lo sumo con un desplazamiento maratónico hasta el baño (hoy en día, tranquilamente podría escapárseme la tortuga maradoniana), el deporte se ha transformado en un aliciente que hace llevadero mi estado cuasi vegetativo (podría haber hecho el casting para La escafandra y la mariposa). Como diría Saul Bellow, se ha reemplazado la práctica por el deseo de la misma. Podría decirse que es una especia de histeria encubierta, dejando de lado las imposibilidades físicas. Algo similar podría aplicarse a la Selección Argentina, donde los intereses, egos y cierta displicencia dejen al espectador con un regusto amargo en la boca, con la sensación inevitable de que se podría hacer más. Para que este fundamental aporte al Hombre con Pelo de Chinchilla, como diría casas (citando a Mirta: ¿ese sobretodo se gana con honra?) no quede reducirlo a la mera crítica tribunera, expondré algunas de las que considero, son causales del rendmiento mediocre de la Selección:
*"Los intocables": Messi y Riquelme no pueden jugar juntos: por más que comiencen a insultarme acusándome de bielsista, el Autista de la pelota y el Hombre Fastidioso son absolutamente incompatibles. Allí donde Messi es pura dinámica adolescente y gambeta desaforada, Riquelme contrapone su paso cansino, casi displicente, en busca del Pase Perfecto. Alguien me podría decir que justamente por eso se complementarían perfectamente, pero de ese modo, anulando a uno, se anilaría a lso dos. Riquelme necesita espacio para poder pensar, y descargar esas estocadas con forma de pase (al parecer, el Hombre Fastidioso no pudo rendir al máximo contra Paraguay porque el color de sus botines no combinaba con la pelota; además, los días nublados no le gustan para jugar a la pelota, poorque las condiciones atmosféticas no son las ideales); Messi necesita alguien en el borde del área que funcione de pivot (Scola de 9?) devolviendo sus paredes para poder construir esas diagonales endiabladas. Nadie duda de las cualidades artísticas del Autista de la pelota, pero convengamos que por ser un gran mecanografiador uno no necesariamente se transforma en escritor. El mejor jugador no es el que hace las cosas más imposibles, sino el que además pone su talento en función del equipo para potenciar al resto de sus compañeros.
*Mascherano: si bien es cierto que es la materialización del "5" ideal (garra, despliegue, distribución y compromiso), en los últimos tiempos da la sensación de querer hacer más de lo que puede, intentando ser el relevo de todos, jugando siempre al límite de la lesión (así como de la tarjeta). Para peor, a veces se deja llevar por el ambiente y confunde garra con mala leche, entrega con demagogia. Así y todo, es uno de los verdaderamente indiscutibles.
*Falta de inteligencia: al margen de la tendencia recurrente de tévez a creerse su personaje de Hulk y del error que derivó en el gol paraguayo, habría que preguntarse cómo es que mientras estuvo 11 contra 11, Argentina no supo capitalizar su poderío. A quien en éste momento intente rebatir con el escalofriante mito futbolero del "gol tempranero nos desarmó", recuerdo que estamos hablando de una Selección de primer nivel, cuya cotización debe rondar los U$S300 millones, y que no deja de ser una de las variantes del juego, al igual que la expulsión de un jugador propio. Por más inverosímil que parezca, debería tenerse un plan B (anhelo de satisfacción).
De todos modos, recordemos que esto es sólo fobal, deporte que podemos disfrutar sanamente, ya que afortunadamente no existen en nuestro país problemáticas como desnutrición y mortalidad infantil, niveles menemistas de corrupción (Jaime, su billetera tiene sed), un rumbo económico destinado a la recesión, y una preocupante intromisión del narcotráfico en ámbitos políticos. ¿El fútbol era el opio de las sociedades?
lunes
Palermo Hollywood

De chico, era uno de esos anormales que coleccionaba álbumes de figuritas, extraña aproximación al mundo de las divisas que uno tiene en su más tierna infancia, donde se arriesgaba todo el capital (léase, el pilón de figuritas) convencido de sus propias habilidades jugando al chupi o al picapared (cualquier ñoño que haya ido a colegio católico sabrá de qué estoy hablando). Completarlo no revestía ningún mérito, dependiendo únicamente de los ingresos provenientes de los mandados, los cuales uno destinaba a comprar figuritas, en busca del Santo Grial ("la difícil").
Si se analiza tan sólo dos segundos, podrá darse cuenta uno que o era un gran negocio llenar el álbum con el sólo fin de conseguir la pelota d epremio, la cual uno podía comprar por la mitad de lo que costaba completar el álbum; por supuesto, cubrir con figuritas cada uno de los recuadros otorgaba un prestigio invalorable dentro del curso, casi un premio a la constancia en pos de encontrar quién era el diez de Belgrano.
Completé sólo dos, el de Italia ´90 y alguno de los de campeonatos locales. De los jugadores de San Lorenzo me acuerdo de todos, desde el paraguayo Ruiz Díaz con esos buzos espantosos que usaba (sólo superado en mal gusto por Navarro Montoya e Islas) hasta "Totó" García, auténtico hermano no reconocido de Ibagaza. Lo raro es que también me acuedo de otros clubes, especialmente Estudiantes, qu epo aquellos años tenía el sponsor de INCA (remember?), y de un pelilargo suplente, ya por aquellos años con el pelo teñido, sin jopo, pero con una melena qu sería la envidia del cantante de Poison.
Con los años, comprobé que tengo el dudoso mérito de prestarle atención a desconocidos que posteriormente dejarán de serlo. Me pasaba con los futbolistas, me pasa con los músicos (recuerdo alguna trasnochada mirando El Bloque de MTV, llamándome la atención el nombre de esa banda, "mi romance químico", hoy alabada por cualquier flequillo emo que se precie de tal). El jugado era palermo, quien sólo explotaría años después, en se gran equipo del Profe Córdoba, en aquellos tiempos con cabellera à la Alcides y sin haber sufrido las mutilaciones amatorias de una amante guaraní. Verdadero personaje de la mitología futbolera, ya por esos años lo llamaban con el desabrido apodo de "loco" (personalmente, prefiero el valdanesco "optimista del gol", curioso rapto de inspiración poética del algún relator). Sea uno de Boca o deteste a ese equipo con una de las camisetas más feas del mundo (yo), no puede aún así ignorarse a Palermo, protagonista de algunod e lso más memorables momentos futbolísticos de los últimos quince años, a saber:
*Gol 100: se rompe jugando contra Colón, pero al contrario de lo que haría cualquier tórax congelado y Abbondanzieri en un mundial, sigue jugango, y en una pierna convierte el grito centenario.
*El regreso: en uno de lso grandes guiones futbolísticos de la historia, Bianchi lo saca del banco de esperma contra River en la Libertadores. Apenas ingresó a la cancha, la temperatura corporal de los jugadores de Núñez, habitualmente en 2ºC, llega a niveles árticos. Recibe la pelota de espaldas al arco, gira con la gracia de un maniquí borracho sobre su propia pierna, y ayudado po el miedo escénico de los jugadores de la Banda (cagazo, bah), quienes le dan el tiempo suficiente para tomarse un té, define con una masita de su pierna zurda, como para acompañar la infusión previamente consumida. llanto, corridas, y final apoteósico en andas de su compañero. Sólo faltaba Apollo Creed (Gallego estaba más para hacer del hermano obeso de Talia Shire que del púgil antagonista de Rocky).
N. del E.: se comenta que durante la filmación de la propaganda del C4, Stallone insistía en cabecear un nido de avispas, lo cual explicaría su hinchazón al estilo Alain Bernad.
*3 veces no: juega con la Selección la Copa América, dirigido por el Gran DT, y en uno de lso actos de tosudez más románticos, el grandote del jopo sueco, no conforme con haber errado dos penales, pide nuevamente la pelota y la envía a la estratósfera, cerrado con candado cualqueir sueño de Selección, y ganándose un párrafo en el Guiness.
*El muro infernal: paso intrascendente por España, donde gritando uno de sus pocos goles ibéricos con su efusividad primal característica, se desploma sobre su pierna un muro de contención bastante más sólidos que el del bizarro programa televisivo, aunque sin el aliciente del relato de Príncipi. Fractura y futura vuelata a Argentina.
*Gol negro: Apertura ´08: cualquier simple mortal quedaría devastado durante días por la muerte de un hijo, pero Arnold Palermo pide jugar al día siguiente, y empuja la pelota enjugada en lágrimas hacia la red para marcar su grito más silencioso. Ovación y exponencial crecimiento del mito. Sólo se ve opacado esto por el relator, que con falso respeto, en vez de simplemente explicar que se le murió un pibe, insiste en hablar con tono pedagógico-exasperante en hablar del "problema de Martín", con un dejo empalagoso que provoca arcadas.
Difícilmente otro futbolista pueda hactarse de una carrera así. Hace poco me desilusioné al enterarme que los jugadores ya no juegan por amor a la camiseta, sino que sólo lo hacen para engordar sus cuentas bancarias y poder comprarse bolsitos Luis Vuitton. Ok, lo entiendo, pero si lo de Palermo no es amor a la camiseta, al menos es lo más cercano que se puede estar. Personalmente, estoy esperando la sexta entrega de la saga, imagiando bajo qué forma se materializará Apollo Creed.
viernes
Vieja, volvió la amargura!
Dentro de las numerosas ventajas que ofrece Internet tenemos la posibilidad de conseguir películas que de otro modo nunca veríamos. es el caso de "Youth without youth", del ahora argentinizado Francis Ford Coppola. Personalmente, nunca fue uno de mis directores favoritos. De hecho, su última película verdaderamente buena fue "Rumble fish" (titulada acá como "la ley de la calle"), de inicios de los ochenta. De allí en adelante, solo se dedicó a desarrollar sus viñedos (y consumirlos, a juzgar por su inflamado abdómen) y responder en cada una de las entrevistas qué sentía al tener una hija que continuaba con su legado (cuyas películas, absolutamente sobrevaloradas, son lo más ceracno a una postal con música). Rondando ya los ochenta años, nadie esperaría que el viejo Francis pegara un volantazo en su filmografía a tan avanzada edad.
Siempre consideré a los cineastas como la especie más similar a la de los escritores, nacidos ambos de la necesidad de contar historias. Y del mismo modo, generalmente lo mejor de su obra se encuentra al principio. Basta con citar solo algún nombre para darse cuenta que su pico creativo se encuentra promediando su vida, y solo excepcionalmente más cercano a su senectud. Cuando uno lee los primeros escritos de Saer nota un escritor con inquietudes, todavía inseguro de su propio talento, saltando sin red para legarnos algunas de las páginas más geniales de la literatura mundial ("de esas costas vacías me quedó sobre todo la abundancia del cielo"). Absolutamente distinto resulta el final de su obra, donde ya consolidado como una de las grandes voces literarias, se limita a regodarse en inocuos ejercicios de estilo. Probablemnente exista una relación directa entre el hambre intelectual y el mundano. Suele suceder lo mismo entre los cineasteas, donde por cada cien Scorsese encontramos un Ken Loach, manteniéndose tenaz en sus convicciones a pesar del caminar de los años y de los reveses sucesivos, capaz de escupirnos esos manifiestos políticos con forma de película.
No se si será este último el caso de Coppola, pero al menos esta película me reconcilió un tanto con él (me imagino lo desvelado que debería estar). De esos films inclasificables, que dejan sedimento aún tiempo después de visto, resignificándose. La historia se centra en Dominic Mattei (sublime Tim Roth), un sexagenario profesor rumano cuyo objetivo es encontrar el orígen del idioma de la raza humana, quien recibe un relámpago en su propio cuerpo, produciéndole un inexplicable rejuvenecimiento. Durante su rehabilitación se ve ayudado por el Dr. Dragosea (Bruno Ganz), fascinado con el caso. Lo más interesante de la trama es cómo va mutando con el correr de la cinta (124 minutos más que llevaderos), pasando del fenómeno médico al entramado político (ambientada en los inicios de la Segunda Guerra Mundial), para luego derivar en una simbiótica relación de pareja con Verónica (Alexandra María Lara) sin por ello caer en el melodrama romántico. Contar más acerca de la trama sería simplemente confundir al lector, además de una tarea titánica, ya que los pasajes oníricos y el concimiento atávico que trashuma la película difícilmente se pueda traducir en palabras.
lunes
32 años?
No hace falta bucear excesivamente en el tiempo para encontrarnos con vestigios de la etapa más negra de la Argentina. Basta retroceder unos cuantos meses para encontrarnos con la "desaparición" de Julio López, aún sin esclarecerse, y a juzgar por la voluntad oficialista, sin atisbos de hacerlo. Hasta que no aparezca, el Nunca Más no será una realidad.
jueves
Tarantino
Generalmente el paso del tiempo percude los objetos (salvo para algunos maniáticos), pero curiosamente produce el efecto inverso con los recuerdos. Con los años, uno comienza a editarlos, borrando finales amargos, adelantando la cinta (perdón, crecí con el VHS) cuando la pantalla de la memoria nos escupe algo insoportable. El recuerdo, como en esas figuritas de primario, siempre le gana al presente. Tal vez eso haya llevado a Spinetta a pronunciar su ya mítica frase "mañana es mejor", sabiendo que los momentos idealizados sólo podrían ser empardados por nuevos instantes. Tal vez por eso los alfajores de ayer me resultaban más grandes y rellenos que los bodoques actuales.
Dejando la melancolía kiosquera de lado, algo similar me sucede con las películas de Tarantino. Gracias a la anarquía que reina en internet, uno puede conseguir fácilmente películas que de otro modo no vería en cines locales (o al menos, debería esperar meses para hacerlo). Así es como conseguí "Grindhouse/Deathproof", el último capricho de Tarantino/Rodríguez. Y si hay una palabra que cada vez le sienta más al doble de Federer a los cincuenta es "capricho". El recuerdo más inmediato que a uno le viene a la mente es el de "800 balas", del genial Alex de la Iglesia (espero ansioso su versión de "Crímenes imperceptibles", del sobrevalorado Guillermo Martínez): allí, el vasco puso toda su melancolía al azador para recrear los spaghetti western con los que había crecido, en medio de la aridez ibérica. Y si bien no era una mala película, le alcanzaba para ser la más floja de su filmografía.
Algo similar sucede con la última película del norteamericano, en la cual recrea esas películas clase B bien ochentosas que uno veía los sábados a la tarde en continuado con "Cuentos asombrosos", en las cuales todo el argumento de la película se centraba en persecuciones de autos, seguidas de más persecuciones. Aquí Kurt Russell hace de un doble de riesgo bastante desequilibrado; Rose McGowan, aquella pelirroja deshabrida de Charmed se convierte aquí en una rubia oxigenada con el sí fácil; Rosario Dawson, aquella tierna purreta de "Kids" le pone la cara a una maquilladora bastante superada. La escena del choque condensa toda la historia del gore y el camp en breves pero morbosos segundos. Los autos son gloriosos. La música, notable como siempre (ver la escena del lap dance en el bar perdido). E incluso, un cinéfilo como Tarantino se fija en detalles como los títulos del comienzo, y los chispazos y marcas de las cintas gastadas a fuerza de matinés. Pero incluso así, a la película le falta algo. No pretendo que todas sus películas sean como "Perros de la calle" (a mi entender, la mejor) o "Jackie Brown" (donde su homenaje al blaxplotation era evidente, pero luego de un par de películas a uno le queda la sensación que, luego de haber alcanzado un lugar en el cual puede hacer absolutamente lo que se le de la gana, hace justamente eso. No se lo puede culpar (uno haría lo mismo, a qué negarlo), pero tampoco puede todo el mundo reírse de los mismos chistes. Mejor voy a comprar un alfajor.
Dejando la melancolía kiosquera de lado, algo similar me sucede con las películas de Tarantino. Gracias a la anarquía que reina en internet, uno puede conseguir fácilmente películas que de otro modo no vería en cines locales (o al menos, debería esperar meses para hacerlo). Así es como conseguí "Grindhouse/Deathproof", el último capricho de Tarantino/Rodríguez. Y si hay una palabra que cada vez le sienta más al doble de Federer a los cincuenta es "capricho". El recuerdo más inmediato que a uno le viene a la mente es el de "800 balas", del genial Alex de la Iglesia (espero ansioso su versión de "Crímenes imperceptibles", del sobrevalorado Guillermo Martínez): allí, el vasco puso toda su melancolía al azador para recrear los spaghetti western con los que había crecido, en medio de la aridez ibérica. Y si bien no era una mala película, le alcanzaba para ser la más floja de su filmografía.
Algo similar sucede con la última película del norteamericano, en la cual recrea esas películas clase B bien ochentosas que uno veía los sábados a la tarde en continuado con "Cuentos asombrosos", en las cuales todo el argumento de la película se centraba en persecuciones de autos, seguidas de más persecuciones. Aquí Kurt Russell hace de un doble de riesgo bastante desequilibrado; Rose McGowan, aquella pelirroja deshabrida de Charmed se convierte aquí en una rubia oxigenada con el sí fácil; Rosario Dawson, aquella tierna purreta de "Kids" le pone la cara a una maquilladora bastante superada. La escena del choque condensa toda la historia del gore y el camp en breves pero morbosos segundos. Los autos son gloriosos. La música, notable como siempre (ver la escena del lap dance en el bar perdido). E incluso, un cinéfilo como Tarantino se fija en detalles como los títulos del comienzo, y los chispazos y marcas de las cintas gastadas a fuerza de matinés. Pero incluso así, a la película le falta algo. No pretendo que todas sus películas sean como "Perros de la calle" (a mi entender, la mejor) o "Jackie Brown" (donde su homenaje al blaxplotation era evidente, pero luego de un par de películas a uno le queda la sensación que, luego de haber alcanzado un lugar en el cual puede hacer absolutamente lo que se le de la gana, hace justamente eso. No se lo puede culpar (uno haría lo mismo, a qué negarlo), pero tampoco puede todo el mundo reírse de los mismos chistes. Mejor voy a comprar un alfajor.
miércoles
Imperdible
Las huelgas muchas veces tienen consecuencias positivas: por un lado nos evitan el tener que soportar el constante bombardeo de propagandas de series escasamente originales (¿alguna vez Laport hizo de algo que no fuera Laport?); por el otro, canales de aire pasan cine argentino en prime time. Así es que hoy, a las 23hs por Canal 13 dan una de las mejores películas argentinas de los últimos tiempos: "El polaquito", de Juan Carlos Desanzo. Una trompada a la conciencia. Ideal para remover la modorra burguesa.
sábado
Elecciones ´07
Al parecer, ciertas cualidades de fanatismo que tenemos los argentinos vinculadas al deporte se trasladan a otros campos. Así es como en otros tiempos, hemos pasado de campañas electorales de dos años de duración, al estado actual, abúlico y desinteresado por parte del electorado, a solo días de elegir un nuevo primer mandatario. Por esto es que, en un servicio a la comunidad, analizaremos uno a uno los principales candidatos con la absoluta falta de seriedad que nos caracteriza (el orden en que aparecen corresponde a los porcentajes provenientes de las encuestas oficialistas, por consiguiente, su nivel de credibilidad es tanto como el del Indek, o el de Wanda Nara cuando insistía que no, que no era ella la del video).
1-Cristina Kirchner: también conocida como la Dama de cera dentro de poco. Primera dama con ambiciones de poder, cero carisma y cero estilo. Se podría decir que vive en un tupper, si no fuera porque es un objeto tan poco chic. Cuando asumió su marido, su parecido con Mónica Gutiérrez era notable, mientras que ahora se parece cada vez más a la hija de la periodista, solo que con paperas. Rozada en los últimos tiempos por los diversos casos de corrupción que salpican al gobierno, ella optó por la misma conducta democrática que su marido Néstor: no hablar con el periodismo, característico de los gobiernos de izquirda según Página/12 (para qué le pagan el sueldo al vocero presidencial, cuando hay todo un diario para esa función?).
-A favor: utilizar la estructura del Estado con fines partidarios
-En contra: no sabemos cuántos besos electorales (con Espadol) puedan soportar sus cachetes
2-Elisa Carrió: verdadera precursora en esto de candidatas presidenciales femeninas (alguien cuenta a "Isabelita"?), aparece como la competidora más fuerte de la Dama de cera, recreando con su tintura la guerra de las morochas frente a las rubias que alguna vez creara el gran literato argentino Gerardo Sofovich, devenido frutero octogenario del canal amarillista. Según Elisa, será su última postulación presidencial. Tal vez por eso, aprovechando la vistoria de Binner en Santa Fé, logró finalmente aliarse con Giustiniani, pope del Partido Socialista, buscando de este modo captar el voto progre calificado luego de ciertos coqueteos con la derecha canina.
-A favor: su imágen de transparencia (sin chistes fáciles, please)
-En contra: cierto halo místico/esotérico que rodea su figura (nuevamente, sin chistes fáciles please)
3-Roberto Lavagna: probablemente, el único candidato que haya iniciado su campaña con la presentación de sus propuestas, lo cual demuestra dos cosas: por un lado, su sana intención de cambiar ciertas tradiciones políticas; por el otro, cierta ingenuidad política, potenciada por la falta de una estructura partidaria sustentable. De todos modos, un tipo absolutamente respetable, y quizás uno d elos últimos economistas románticos. sin dudas, el único ex-Ministro de Economía que puede caminar por la calle sin que lo escupan.
-A favor: su imágen pública como ministro durante la crisis del 2001
-En contra: sus afiches
4-Ricardo López Murphy: fiel representante de la derecha canina, a estas alturas, una especie de Patricia Bullrich frustrada: intentó aliarse con todos, y finalmente quedó solo en su canil. veremos si logra acaparar el voto desprecio de Macri/Carrió.
-A favor: sus simpáticas fotos de playa con gorra de baño
-En contra: su pasado como ministro propenso al recorte
5-Jorge Sobisch: quizás sea la excepción a la regla, ya que empezó su campaña hace casi dos años, atestando las calles con camionetas que repartían sus volantes, y que llevaban a uno a preguntarse como un candidato de un partido provincial podía contar con tanta estructura. Lo mejor que tenían eran sus promotoras, aunque deserotizaban completamente cuando uno veía ESE bigote. En sus apariciones públicas, da la impresión de un actor que recién comienza, aprendiendo de memoria sus líneas para no apartarse del guión; luego de verlo varias veces, a uno le queda la sensación de que hay un Charles Manson esperando salir.
-A favor: está 100% preparado para tomar las medidas necesarias para favorecer a los lobbies económicos que lo apoyan
-En contra: su vice, Jorge Asís, se afeitó sus eterno bigote, perdiendo de este modo un porcentaje de votos pertenecientes a la izquierda fascistoide que veían en él un Stalin bananero
6-Alberto Rodríguez Saa: podría tener problemas con su candidatura si no demuestra fehacientemente que no nació en el planeta Silium (aunque uno a veces se pregunta por qué no se va ahí). Probablemente, lo mejor que haya hecho fue ese spot publicitario absolutamente bizarro que recordaba a las propagandas de alfajores Dieguito en sus trazos. Podría tener éxtito como mandatario del Indec, ya que al igual que su hermano, demuestra grandes cualidades para la manipulaciónde números, intentando convencernos que San Luis es el idílico pueblo de la familia Ingalls.
-A favor: la mesa 86 de Necochea
-En contra: Esther Goris como primera dama
1-Cristina Kirchner: también conocida como la Dama de cera dentro de poco. Primera dama con ambiciones de poder, cero carisma y cero estilo. Se podría decir que vive en un tupper, si no fuera porque es un objeto tan poco chic. Cuando asumió su marido, su parecido con Mónica Gutiérrez era notable, mientras que ahora se parece cada vez más a la hija de la periodista, solo que con paperas. Rozada en los últimos tiempos por los diversos casos de corrupción que salpican al gobierno, ella optó por la misma conducta democrática que su marido Néstor: no hablar con el periodismo, característico de los gobiernos de izquirda según Página/12 (para qué le pagan el sueldo al vocero presidencial, cuando hay todo un diario para esa función?).
-A favor: utilizar la estructura del Estado con fines partidarios
-En contra: no sabemos cuántos besos electorales (con Espadol) puedan soportar sus cachetes
2-Elisa Carrió: verdadera precursora en esto de candidatas presidenciales femeninas (alguien cuenta a "Isabelita"?), aparece como la competidora más fuerte de la Dama de cera, recreando con su tintura la guerra de las morochas frente a las rubias que alguna vez creara el gran literato argentino Gerardo Sofovich, devenido frutero octogenario del canal amarillista. Según Elisa, será su última postulación presidencial. Tal vez por eso, aprovechando la vistoria de Binner en Santa Fé, logró finalmente aliarse con Giustiniani, pope del Partido Socialista, buscando de este modo captar el voto progre calificado luego de ciertos coqueteos con la derecha canina.
-A favor: su imágen de transparencia (sin chistes fáciles, please)
-En contra: cierto halo místico/esotérico que rodea su figura (nuevamente, sin chistes fáciles please)
3-Roberto Lavagna: probablemente, el único candidato que haya iniciado su campaña con la presentación de sus propuestas, lo cual demuestra dos cosas: por un lado, su sana intención de cambiar ciertas tradiciones políticas; por el otro, cierta ingenuidad política, potenciada por la falta de una estructura partidaria sustentable. De todos modos, un tipo absolutamente respetable, y quizás uno d elos últimos economistas románticos. sin dudas, el único ex-Ministro de Economía que puede caminar por la calle sin que lo escupan.
-A favor: su imágen pública como ministro durante la crisis del 2001
-En contra: sus afiches
4-Ricardo López Murphy: fiel representante de la derecha canina, a estas alturas, una especie de Patricia Bullrich frustrada: intentó aliarse con todos, y finalmente quedó solo en su canil. veremos si logra acaparar el voto desprecio de Macri/Carrió.
-A favor: sus simpáticas fotos de playa con gorra de baño
-En contra: su pasado como ministro propenso al recorte
5-Jorge Sobisch: quizás sea la excepción a la regla, ya que empezó su campaña hace casi dos años, atestando las calles con camionetas que repartían sus volantes, y que llevaban a uno a preguntarse como un candidato de un partido provincial podía contar con tanta estructura. Lo mejor que tenían eran sus promotoras, aunque deserotizaban completamente cuando uno veía ESE bigote. En sus apariciones públicas, da la impresión de un actor que recién comienza, aprendiendo de memoria sus líneas para no apartarse del guión; luego de verlo varias veces, a uno le queda la sensación de que hay un Charles Manson esperando salir.
-A favor: está 100% preparado para tomar las medidas necesarias para favorecer a los lobbies económicos que lo apoyan
-En contra: su vice, Jorge Asís, se afeitó sus eterno bigote, perdiendo de este modo un porcentaje de votos pertenecientes a la izquierda fascistoide que veían en él un Stalin bananero
6-Alberto Rodríguez Saa: podría tener problemas con su candidatura si no demuestra fehacientemente que no nació en el planeta Silium (aunque uno a veces se pregunta por qué no se va ahí). Probablemente, lo mejor que haya hecho fue ese spot publicitario absolutamente bizarro que recordaba a las propagandas de alfajores Dieguito en sus trazos. Podría tener éxtito como mandatario del Indec, ya que al igual que su hermano, demuestra grandes cualidades para la manipulaciónde números, intentando convencernos que San Luis es el idílico pueblo de la familia Ingalls.
-A favor: la mesa 86 de Necochea
-En contra: Esther Goris como primera dama
viernes
Kafka en la orilla
Hoy a las 22hs, por Canal 7 en el ciclo "El cine que nos mira" dan una de las comedias más amargas de la historia: "Whisky", de Rebella-Stollz, los mismos de "25Watts" (en lo personal me quedo con la última).
Con un costumbrismo cáustico, actuaciones magistrales (imperdible el karaoke del final), y banda sonora de Pequeña Orquesta Reincidentes, fue elegida como la mejor de su año por Jarmusch. Si Kafka viviera y fuera uruguayo, probablemente hubiera sido guionista de esta película. No digan que no avisé.
Con un costumbrismo cáustico, actuaciones magistrales (imperdible el karaoke del final), y banda sonora de Pequeña Orquesta Reincidentes, fue elegida como la mejor de su año por Jarmusch. Si Kafka viviera y fuera uruguayo, probablemente hubiera sido guionista de esta película. No digan que no avisé.
lunes
Música de consultorio
La semana pasada gasté más tiempo esperando que viviendo, realizando esas visitas médicas que uno pospone eternamente. En una de ellas, me dieron una de las peores noticias de mi vida: debía reducir drásticamente mi consumo de café, sino mi corazón (sí, tengo uno, y no dejo de sorprenderme) sufriría las consecuencias. Imaginará el lector que para un cafeinómano incurable como quien escribe escribe, es una pésima noticia, agravada por la cercanía de los parciales (de los cuales el petróleo en taza es un compañero inseparable) y la ausencia de granjas de rehabilitación para esas cuestiones. Por consiguiente, hoy día me veo, cual metrosexual de Palermo Queen´s, en impasables mares de tecitos verdes.
Pero no es la ausencia de cafeína en sangre el motivo de mi posteo (aunque cualquier motivo es suficiente para hacer catarsis), sino que como consecuencia de mis diversas visitas médicas, debí soportar estóicamente horas y horas de incómoda espera en salas destinadas a ese fin, rodeado de revistas ochentosas (Bromatología debería considerar seriamente la posibilidad de hacer una inspección de las mismas: contienen un potencial nocivo similar al del uranio mejorado) y lo que es peor: la "música" ochentosa. Como las propagandas protagonizadas por Patricia Sarán y el casamiento de Alcides no despertaron en mí suficiente curiosidad, me dediqué a realizar un análisis sesudo de la música funcional, la cual se repite curiosamente a través de las diversas salas, probablemente disparada por algún operador lobotomizado. Por consiguiente, he llegado al listado definitivo de cinco bandas/solistas que deberían recibir las consiguientes demandas de contaminación auditiva:
-Phil Collins/Genesis: antes que algún fundamentalista del rock progresivo deposite sus caninos en mi yugular, aclaro que el período de Génesis comprendido en este listado es en el cual fue liderada por el calvo baterista (doble de riesgo de Josepp Blatter?). En este caso, no es que estuviera a la sombra de Peter Gabriel, sino que el hombre con nombre de cantante melódico trataba infructuosamente de tapar la falta de talento del baterista con pinta de contador. mención aparte para su voz espantosamente nasal, y sus temas Disney. Mejor no hablar de "Sussudio" porque sino me suissido (perdón, la ausencia de café potencia aún más mi idiotez).
-Simpley Red: debo reconocer que no escuché ni un solo disco de este pelirrojo; sólo me limito a hacer este análisis en base a los temas que sonaban en la radio, más un par de videos del costado más bizarro de vh1. De todos modos, para compar el disco de alguien, debe tenerse al menos una cierta inquietud, y en este caso sería llanamente un desperdicio de dinero equiparable a cualquier Tropimix de mesa de saldo. Algunos me dirán que soy prejuicioso. Probablemente. La cuestión no pasa por ser prejuicioso o no, sino por un tema de eficacia. Ahorra tiempo.
-The Police/Sting: este es el momento en que cadenas de mails rebosantes de insultos arrecian mi casilla de correo. Especialmente porque tocarán a fin de año en River, y si querés ser cool TENES que estar ahí, aunque no los conozcas (probablemente por eso). Punto uno: muchos de estos regresos de bandas de geriátrico están más cerca de la kermesse que del rock (probablemente Cream sea una de las excepciones). Punto dos: algunos dirán que fusionaron el punk, la new wave, la música bailable, el reggae. Habría que aclarar que una cosa es fusionar (Miles Davis) y otra muy distinta, hacer licuaditos de fruta (Cobani). Punto tres: tocaba Sting, uno de los tipos más insoportables, no solo del mundo del rock. Lo que alguien llamaría "un boludo con inquietudes", y que cercano a los cuarenta, se dio cuenta que "los rusos eran humanos". Brillante. Y para colmo, nos subestimó tratando de conencernos que practicaba sexo durante ocho horas seguidas. La pregunta que se cae de madura es qué sucedía cuando despertaba. El único aliciente lo presente Stewart Copeland, un exquisito baterista que participó de una banda que no estuvo a su altura.
-Bon Jovi: sería la banda que hubiera fundado Miguel Mateos de haber sido estadounidense. Llena de guitarritas chillonas (Richie Sambora es el doble de Elvio de Ensenada), letras no aptas para diabéticos, permanentes que "Pibe" Valderrama envidiaría y un cantante que empasta los parlantes como "Jon". Cuando uno los ve actualmente, torturando aún a distintas generaciones de humanos, lo primero que piensa es en qué generoso puede aún ser el planeta. Lo segundo, cuándo dejará de ponerse botox el cantante: vive con cara de susto, y se parece cada vez más a Mikey Rourke, pero para colmo, en su papel de "Sin City". Probablemente, luego de años de vivir con un tapón de cera su otorrinolaringologo lo haya quitado, y la escucha de uno de sus discos haya provocado esa suerte de parálisis facial (la neurológica llevaba años).
-Gun´s N Roses: la verdad es que dudé bastante en incluírlos. No porque me gusten, sino porque significaba desperdiciar un puesto de esta lista, ya que tranquilamente podrían haber compartido el lugar anterior con Bon Jovi, banda conla cual, una de sus pocas diferencias la representa un buen guitarrista como Slash, que lmentablemente dedicó el poco tiempo que le quedaba sobrio a terminar de construir su personaje y participar de videos de Paulina Rubio (somos tan rocker!), antes que pulirse en su instrumento. Increíble que haya gente que edita discos con letras tan inofensivas como las de Mecano, y para colmo, se jacta de ser pesado! (en su sonido, no luego de deglutir toneladas de catering). Es innegable que hicieron una de las mejores versiones de "Knockin´on heavens door", pero este logro mediocre se ve altamente opacado a la primer escucha de "November Rain", tema tan pretencioso como insoportable es el grito final de Axel Rosa; tan insoportable, que hasta el comisario con apellido de famosa marca de hamburguesas pensó en utilizar como método de confesión, en detrimento de la vieja picana (la crisis energética llega a los fachos también). Pero si hay algo que termina de incluírlos en esta lista, es el hecho de venir robando con la promoción de su nuevo disco hace más de diez años. Lo cómico es que el nombre del mismo ("Chinese democracy"), en un principio era casi provocador, mientars que ahora, cualquier mandarín se reiría con su título mientras disfruta un BigMac sazonado con lo que su iPod escupe. Lo lamentable de esta banda es que cada vez se parecen más a esos grupos que viven eternamente del pasado. Se que algunos me dirán que no hacen falta muchos discos para dejar una huella en la historia; sólo basta escuchar "Never mind the bollocks" para dar fe de esto. Lo preocupante en el caso de los Gun´s N Roses es que están más cerca de cantar en un crucero con Violeta Rivas y Nestor Fabián que de la banda de Johnny Rotten.
Pero no es la ausencia de cafeína en sangre el motivo de mi posteo (aunque cualquier motivo es suficiente para hacer catarsis), sino que como consecuencia de mis diversas visitas médicas, debí soportar estóicamente horas y horas de incómoda espera en salas destinadas a ese fin, rodeado de revistas ochentosas (Bromatología debería considerar seriamente la posibilidad de hacer una inspección de las mismas: contienen un potencial nocivo similar al del uranio mejorado) y lo que es peor: la "música" ochentosa. Como las propagandas protagonizadas por Patricia Sarán y el casamiento de Alcides no despertaron en mí suficiente curiosidad, me dediqué a realizar un análisis sesudo de la música funcional, la cual se repite curiosamente a través de las diversas salas, probablemente disparada por algún operador lobotomizado. Por consiguiente, he llegado al listado definitivo de cinco bandas/solistas que deberían recibir las consiguientes demandas de contaminación auditiva:
-Phil Collins/Genesis: antes que algún fundamentalista del rock progresivo deposite sus caninos en mi yugular, aclaro que el período de Génesis comprendido en este listado es en el cual fue liderada por el calvo baterista (doble de riesgo de Josepp Blatter?). En este caso, no es que estuviera a la sombra de Peter Gabriel, sino que el hombre con nombre de cantante melódico trataba infructuosamente de tapar la falta de talento del baterista con pinta de contador. mención aparte para su voz espantosamente nasal, y sus temas Disney. Mejor no hablar de "Sussudio" porque sino me suissido (perdón, la ausencia de café potencia aún más mi idiotez).
-Simpley Red: debo reconocer que no escuché ni un solo disco de este pelirrojo; sólo me limito a hacer este análisis en base a los temas que sonaban en la radio, más un par de videos del costado más bizarro de vh1. De todos modos, para compar el disco de alguien, debe tenerse al menos una cierta inquietud, y en este caso sería llanamente un desperdicio de dinero equiparable a cualquier Tropimix de mesa de saldo. Algunos me dirán que soy prejuicioso. Probablemente. La cuestión no pasa por ser prejuicioso o no, sino por un tema de eficacia. Ahorra tiempo.
-The Police/Sting: este es el momento en que cadenas de mails rebosantes de insultos arrecian mi casilla de correo. Especialmente porque tocarán a fin de año en River, y si querés ser cool TENES que estar ahí, aunque no los conozcas (probablemente por eso). Punto uno: muchos de estos regresos de bandas de geriátrico están más cerca de la kermesse que del rock (probablemente Cream sea una de las excepciones). Punto dos: algunos dirán que fusionaron el punk, la new wave, la música bailable, el reggae. Habría que aclarar que una cosa es fusionar (Miles Davis) y otra muy distinta, hacer licuaditos de fruta (Cobani). Punto tres: tocaba Sting, uno de los tipos más insoportables, no solo del mundo del rock. Lo que alguien llamaría "un boludo con inquietudes", y que cercano a los cuarenta, se dio cuenta que "los rusos eran humanos". Brillante. Y para colmo, nos subestimó tratando de conencernos que practicaba sexo durante ocho horas seguidas. La pregunta que se cae de madura es qué sucedía cuando despertaba. El único aliciente lo presente Stewart Copeland, un exquisito baterista que participó de una banda que no estuvo a su altura.
-Bon Jovi: sería la banda que hubiera fundado Miguel Mateos de haber sido estadounidense. Llena de guitarritas chillonas (Richie Sambora es el doble de Elvio de Ensenada), letras no aptas para diabéticos, permanentes que "Pibe" Valderrama envidiaría y un cantante que empasta los parlantes como "Jon". Cuando uno los ve actualmente, torturando aún a distintas generaciones de humanos, lo primero que piensa es en qué generoso puede aún ser el planeta. Lo segundo, cuándo dejará de ponerse botox el cantante: vive con cara de susto, y se parece cada vez más a Mikey Rourke, pero para colmo, en su papel de "Sin City". Probablemente, luego de años de vivir con un tapón de cera su otorrinolaringologo lo haya quitado, y la escucha de uno de sus discos haya provocado esa suerte de parálisis facial (la neurológica llevaba años).
-Gun´s N Roses: la verdad es que dudé bastante en incluírlos. No porque me gusten, sino porque significaba desperdiciar un puesto de esta lista, ya que tranquilamente podrían haber compartido el lugar anterior con Bon Jovi, banda conla cual, una de sus pocas diferencias la representa un buen guitarrista como Slash, que lmentablemente dedicó el poco tiempo que le quedaba sobrio a terminar de construir su personaje y participar de videos de Paulina Rubio (somos tan rocker!), antes que pulirse en su instrumento. Increíble que haya gente que edita discos con letras tan inofensivas como las de Mecano, y para colmo, se jacta de ser pesado! (en su sonido, no luego de deglutir toneladas de catering). Es innegable que hicieron una de las mejores versiones de "Knockin´on heavens door", pero este logro mediocre se ve altamente opacado a la primer escucha de "November Rain", tema tan pretencioso como insoportable es el grito final de Axel Rosa; tan insoportable, que hasta el comisario con apellido de famosa marca de hamburguesas pensó en utilizar como método de confesión, en detrimento de la vieja picana (la crisis energética llega a los fachos también). Pero si hay algo que termina de incluírlos en esta lista, es el hecho de venir robando con la promoción de su nuevo disco hace más de diez años. Lo cómico es que el nombre del mismo ("Chinese democracy"), en un principio era casi provocador, mientars que ahora, cualquier mandarín se reiría con su título mientras disfruta un BigMac sazonado con lo que su iPod escupe. Lo lamentable de esta banda es que cada vez se parecen más a esos grupos que viven eternamente del pasado. Se que algunos me dirán que no hacen falta muchos discos para dejar una huella en la historia; sólo basta escuchar "Never mind the bollocks" para dar fe de esto. Lo preocupante en el caso de los Gun´s N Roses es que están más cerca de cantar en un crucero con Violeta Rivas y Nestor Fabián que de la banda de Johnny Rotten.
No hay palabras
Murió Marcel Marceau, y hay un artista menos en el mundo. Encasillar como "mimo" y reducir de este modo a carácter de mero fenómeno circense a alguien que supo emocionar hasta las lágrimas sin emitir un sonido, y que llevó su coherencia más allá (abajo) de las tablas, es cuanto menos simplista.
Con el avance del tiempo, que cada vez más se parece a una carrera desbocada, se pierden oficios, objetos y momentos; y si hay un oficio tan antiquísimo como atemporal es el de mimo, pero a veces, cuando uno ve a un pibe con el rostro extasiado por un mago, un mimo, un payaso, piensa que debe haber una carga genética, un extraño legado que aún medio de tanto ruido permite tomarnos un momento para algo tan simple como sorprendernos.
Era un pequeño purrete con pantalones cortos (pertenecientes a un traje de marineritos que me persigue durante todo mi álbum familiar, acompañado del eterno corte Balá) la única vez que lo vi, llevado por mi vieja al Luna Park, y quien alguna vez haya visto a ese tipo, flaco hasta lo imposible, hacer cosas tan elementales como limpiar un vidrio o buscar a su paloma, sabrá de lo que hablo. Para el resto, solo seré un sensiblero incurable. Gracias, poeta del silencio.
Con el avance del tiempo, que cada vez más se parece a una carrera desbocada, se pierden oficios, objetos y momentos; y si hay un oficio tan antiquísimo como atemporal es el de mimo, pero a veces, cuando uno ve a un pibe con el rostro extasiado por un mago, un mimo, un payaso, piensa que debe haber una carga genética, un extraño legado que aún medio de tanto ruido permite tomarnos un momento para algo tan simple como sorprendernos.
Era un pequeño purrete con pantalones cortos (pertenecientes a un traje de marineritos que me persigue durante todo mi álbum familiar, acompañado del eterno corte Balá) la única vez que lo vi, llevado por mi vieja al Luna Park, y quien alguna vez haya visto a ese tipo, flaco hasta lo imposible, hacer cosas tan elementales como limpiar un vidrio o buscar a su paloma, sabrá de lo que hablo. Para el resto, solo seré un sensiblero incurable. Gracias, poeta del silencio.
viernes
Pregunta existencial
No se si será esta lluvia inacabable que empasta las neuronas o mi pantalón empapado (y autografiado por charquito pisado por taxi también) que me lleva a formularme pregunats retóricas: ¿por qué carajo los días de lluvia uno tiene que, entre doscientas mil baldosas que hay en una cuadra, pisar justo la que está floja, esputándonos agua turbia desde sus entrañas para agregar una nueva mancha a nuestra vestimenta?
sábado
Ferrara
Después no digan que en la tele lo único que hay para ver es Bailando: hoy a las hs por I-Sat, "Policía Maldito" una joyita de Abel Ferrara (una de mis favoritas, junto con el funeral). Tiene todo lo que una buena peli marginal debe tener: sexo, drogas, policías corruptos, harvey keitel en bolas (¿el Ranni norteamericano?) y hasta una violación de monja! Incluso, para los fanas de Perrone, en ésta película aparece esa escena inmortalizada en "Labios de Churrasco". Imperdible.
viernes
Historia Puma
cuando uno sufre sentado cómodamente desde el living de su casa casi tanto como los que estaban dentro de la cancha, ¿significa que hay un equipo del otro lado de la pantalla que transmite algo? partido extrañísimo: primer tiempo para enmarcar (solo se le puede achacar algún line perdido) y segundo tiempo para consagrar. En un final sucio, desprolijo, trabado prevaleció el hambre y la entrega, para tener que tomar este día como una nueva referencia dentro del rugby argentino, que año tras años sube un nuevo escalón. Queda, entonces, la comparación siempre odiossa que todos nos hacemos con el deporte más popular: si el seleccionado de fútbol tuviera la mitad de la mística de este equipo, ¿no seríamos eternos campeones del mundo?
P.D.: ¿por qué Roberto Giordano se obstina en mancharnos cada recuerdo deportivo que tengamos con su presencia?
P.D.: ¿por qué Roberto Giordano se obstina en mancharnos cada recuerdo deportivo que tengamos con su presencia?
martes
Crisantelmo
Cinco cosas que me dejó mi paso por Buenos Aires:
¬horas y horas de placer en la disquería "Oíd Mortales"
¬conocer el verdadero, el original, "Almacén Don Manolo"
¬encontrar un vinilo de "Desatormentándonos", inmaculado, con el librito interno en perfectas condiciones
¬charlas gloriosas en "El rufián melancólico" (con edición de "Retrato de un artista adolescente", de Joyce a ¡ocho pesos! incluído)
¬compartir vida y sandwich de leberwurst cargado a mas no poder (un par de granos dan testimonio de este recuerdo), en El hipopotamo
¬horas y horas de placer en la disquería "Oíd Mortales"
¬conocer el verdadero, el original, "Almacén Don Manolo"
¬encontrar un vinilo de "Desatormentándonos", inmaculado, con el librito interno en perfectas condiciones
¬charlas gloriosas en "El rufián melancólico" (con edición de "Retrato de un artista adolescente", de Joyce a ¡ocho pesos! incluído)
¬compartir vida y sandwich de leberwurst cargado a mas no poder (un par de granos dan testimonio de este recuerdo), en El hipopotamo
Buceando en las bateas
De vez en cuando, Musi-inmundo nos da gratas sorpresas. Ayer, un tanto bajoneado por no poder cursar una materia de la facultad gracias al fabuloso sistema de inscripción, me dirigí a esta cadena de disquerías (aunque cada vez más lo es de artículos para el hogar) a fin de amargar mis penas en algún disco que funcione a modo de placebo (pero sin Brian Molko).
reconozco que no suelo producirme demasiado para salir de mi casa, con mi estilo neo hippie (croto, bah), lo cual me ha deparado ciertas situaciones incómodas en esta disquería, cmo ayer, cuando un guardia de seguridad (de qué va a ser?) se me pegó como una ventosa a mi espalda mientras revisaba discos. Cuando su mirada se volvió demasiado inquisidora, me di vuelta y le pregunté "¿querés comprar este disco?", a lo cual respondió con un gruñido primal y una mediavuelta.
ya me había despegado de la marca del guardia cuando se me aparece una de esas vendedoras cubiertas de "asesoras", quien me pregunta "¿te puedo ayudar en algo?", a lo cual pensé: "sí, andate bien a la con... de la lora (perdón)", pero ciertos mecanismos diplomáticos que pululan en mi cabeza me lo impidieron, con lo cual balbuceé un delicado "no, gracias, estoy mirando" (ante la inquietud del lector, aclaro que no tengo tarjeta del banco de orígen napoleónico).
Volviendo al tema original del posteo, me encontraba en esa apatía clásica de quien solo va a chapucear un rato en la disquería, sin una idea definida, cuando me detuve en un disco con tapa simil afiche de film noir, el cual resultó ser el último de The Cardigans, evidentemente nuevo, a sólo diecinueve pesos! Todavía recuerdo el orgasmo musical que tuve cuando compré "Artaud" de Pescado/Spinetta a sólo nueve pesos. Evidentemente, calidad y consumismo no van de la mano.
Llego a mi casa, y mientras cocino algo, pongo la nueva adquisición en el equipo de música. Siempre tuve una debilidad por el rock guitarrero sueco, pero en el caso particular de esta banda, salvo en su primer disco "First band on yhe moon" (sí, el de "Love me"), generalmente caían en la repetición a lo largo de las canciones; esa sensación indescriptible de que al disco le falta "algo" para terminar de cerrar. Debo confesar que desde la primera canción, "Losing a friend", el disco me resultó irresistible, con un aire melancólico que condice perfectamente con el arte de tapa, y canciones generalmente mid tempo que calzan a la perfección en la gargante de Nina Persson (suspiro), a quien evidentemente los años le han dado un oficio y un halo de amargura notable a su voz. Especialmente recomiendo la escucha de algunos temas con una esencia netamente jazzera, como "Don´t blame your daughter (diamonds)", y "And then you kissed me", que terminan de cerrar un disco redondito (en el sentido menos ricotero de la palabra), una de esas deliciosas sorpresas que rara vez nos depara esta disquería, donde, por ejemplo, algunos vendedores, respondiendo a inquietud acerca de si tenían el disco nuevo de White stripes, me derivaron a la sección de cumbia (lamentablemente, este no es otro de mis tantos chistes faltos de ingenio). Ah, por cierto, la carne que estaba cocinando se me quemó.
reconozco que no suelo producirme demasiado para salir de mi casa, con mi estilo neo hippie (croto, bah), lo cual me ha deparado ciertas situaciones incómodas en esta disquería, cmo ayer, cuando un guardia de seguridad (de qué va a ser?) se me pegó como una ventosa a mi espalda mientras revisaba discos. Cuando su mirada se volvió demasiado inquisidora, me di vuelta y le pregunté "¿querés comprar este disco?", a lo cual respondió con un gruñido primal y una mediavuelta.
ya me había despegado de la marca del guardia cuando se me aparece una de esas vendedoras cubiertas de "asesoras", quien me pregunta "¿te puedo ayudar en algo?", a lo cual pensé: "sí, andate bien a la con... de la lora (perdón)", pero ciertos mecanismos diplomáticos que pululan en mi cabeza me lo impidieron, con lo cual balbuceé un delicado "no, gracias, estoy mirando" (ante la inquietud del lector, aclaro que no tengo tarjeta del banco de orígen napoleónico).
Volviendo al tema original del posteo, me encontraba en esa apatía clásica de quien solo va a chapucear un rato en la disquería, sin una idea definida, cuando me detuve en un disco con tapa simil afiche de film noir, el cual resultó ser el último de The Cardigans, evidentemente nuevo, a sólo diecinueve pesos! Todavía recuerdo el orgasmo musical que tuve cuando compré "Artaud" de Pescado/Spinetta a sólo nueve pesos. Evidentemente, calidad y consumismo no van de la mano.
Llego a mi casa, y mientras cocino algo, pongo la nueva adquisición en el equipo de música. Siempre tuve una debilidad por el rock guitarrero sueco, pero en el caso particular de esta banda, salvo en su primer disco "First band on yhe moon" (sí, el de "Love me"), generalmente caían en la repetición a lo largo de las canciones; esa sensación indescriptible de que al disco le falta "algo" para terminar de cerrar. Debo confesar que desde la primera canción, "Losing a friend", el disco me resultó irresistible, con un aire melancólico que condice perfectamente con el arte de tapa, y canciones generalmente mid tempo que calzan a la perfección en la gargante de Nina Persson (suspiro), a quien evidentemente los años le han dado un oficio y un halo de amargura notable a su voz. Especialmente recomiendo la escucha de algunos temas con una esencia netamente jazzera, como "Don´t blame your daughter (diamonds)", y "And then you kissed me", que terminan de cerrar un disco redondito (en el sentido menos ricotero de la palabra), una de esas deliciosas sorpresas que rara vez nos depara esta disquería, donde, por ejemplo, algunos vendedores, respondiendo a inquietud acerca de si tenían el disco nuevo de White stripes, me derivaron a la sección de cumbia (lamentablemente, este no es otro de mis tantos chistes faltos de ingenio). Ah, por cierto, la carne que estaba cocinando se me quemó.
viernes
Humo negro del Vaticano
Cuando uno se encuentra en la tapa de La Capital con un aviso que reza "Hoy tocan Los Natas en Mar del Plata", ¿es que el mundo se está volviendo un lugar más agradable, o que el pasquín de Aldrey Iglesias ( a esta altura, el Rupert Murdoch bananero) está intentando llegar al purreterío rocker marplatense?
miércoles
Discos para pasar el invierno
Quien ocasionalmente lea este blog, sabrá de mi debilidad por las cantantes, lo cual en los últimos tiempos alcanzó un status de fetiche casi; por consiguiente, mientras en la tele suena Fergie (repito: alguien que le saque los hidratos!), publico una modesta lista de cinco discos femeninos más que recomendables, editados este año:
¬Laura Veirs-"Saltbreakers"
¬Feist-"The Reminder"
¬Tori Amos-"American Doll Posse"
¬Elli Medeiros-"EM"
¬Amy Winehous-"Back to Black"
Bonustrack: en septiembre se viene el nuevo disco de la PJ menos peronista: PJ Harvey; el título tentativo es "White Chalk". Por motivos de espacio, quedaron fuera de la lista, entre otras, Dee Dee Bridgewater, Charlotte Gainsbourg, Sophie Auster (suspiro).
¬Laura Veirs-"Saltbreakers"
¬Feist-"The Reminder"
¬Tori Amos-"American Doll Posse"
¬Elli Medeiros-"EM"
¬Amy Winehous-"Back to Black"
Bonustrack: en septiembre se viene el nuevo disco de la PJ menos peronista: PJ Harvey; el título tentativo es "White Chalk". Por motivos de espacio, quedaron fuera de la lista, entre otras, Dee Dee Bridgewater, Charlotte Gainsbourg, Sophie Auster (suspiro).
Peste amarilla
Antes que algún otro pelotudo me lo pregunte: NO VI LA PELICULA DE LOS SIMPSONS. Es más, tampoco la voy a alquilar. Seguramente la veré dentro de muchos años, cuando no haya mas serie, y sea tan vieja que la pasen un sábado de lluvia por space. E incluso en ese caso, seguramente dudaré si no es un derrocha de energía, mientars en mi cabeza escucharé las palabras del presidente de turno (Néstor IV? Cristina Botox III?) recordándome que apague la luz del tocón porque "es una industria menos".
viernes
Vieja: volvió la alegría!
Llego a casa desde la terminal de ómnibus, con la sola intención de darme una ducha caliente y tomar un café negro. Prendo la tele y automáticamente tengo un orgasmo televisivo (dícese del acto de encontrar algo medianamente potable en medio de la programación actual: "como una cagada de mosca en medio del mar", como diría Bukowski) lo veo a él, al inconfundible Marcelo Bielsa dando su primera conferencia de fútbol en Chile.
y con él volvió parte del razonamiento del fútbol que se había perdido, ese acto mágico de discutir sobre conceptos y no dar rodeos interminables sobre camarillas futbolísticas más propias de un teatro de revistas que de un vestuario de fútbol (aunque cada vez resulte más difícil diferenciarlos), la mirada casi ausente en busca de la palabra justa que encastre en su pensamiento, y la propuesta de un fútbol ofensivo bien entendido.
Se lo extrañaba. Al margen de las preferencias, es innegable que un personaje como él es sumamente atractivo en el contexto del fútbol actual. Como sucede con la programación, bah.
y con él volvió parte del razonamiento del fútbol que se había perdido, ese acto mágico de discutir sobre conceptos y no dar rodeos interminables sobre camarillas futbolísticas más propias de un teatro de revistas que de un vestuario de fútbol (aunque cada vez resulte más difícil diferenciarlos), la mirada casi ausente en busca de la palabra justa que encastre en su pensamiento, y la propuesta de un fútbol ofensivo bien entendido.
Se lo extrañaba. Al margen de las preferencias, es innegable que un personaje como él es sumamente atractivo en el contexto del fútbol actual. Como sucede con la programación, bah.
Ticketeck
Pregunta de mal pensado:
¿no es un tanto sospechoso que cuando uno quiere comprar una entrada (en este caso, para la Britney de los nerds, Björk) a través de la página, en un período de una mañana, misteriosamente la página se cuelga? ¿No es también sospechoso que cuando uno se comunica por teléfono, la vendedora con el cassette en la lengua nos informa que "solo quedan a la venta las entradas de $360 o más", cuando en la página, en lo que se pudo cargar antes de colgarse, nos informaba durante toda la mañana que quedaban entradas de $90 disponibles? ¿No es sospechoso que para un recital en un lugar pequeño, como el Gran Rex, la página se colgaba por la manada de freaks sedientos de ver a su musa en vivo (en la época de los Sugarcubes era un tierno purrete de cinco años), cuando hace unos meses se ponían a la venta las entradas de Aerosmith, en un estadio a las claras más grandes (River) y esto no sucedía? ¿Y que haya pasado lo mismo con los recitales de Sabina-Serrat?
Probablemente sea mi estado permanente de argentino paranóico; no creo que una empresa
del tamaño de Ticketeck "agote" milagrosamente entradas para luego revenderlas a minutos del recital con un sobreprecio de al menos el 200%, libre de impuestos. Debe ser que soy argentino. Ellos también.
¿no es un tanto sospechoso que cuando uno quiere comprar una entrada (en este caso, para la Britney de los nerds, Björk) a través de la página, en un período de una mañana, misteriosamente la página se cuelga? ¿No es también sospechoso que cuando uno se comunica por teléfono, la vendedora con el cassette en la lengua nos informa que "solo quedan a la venta las entradas de $360 o más", cuando en la página, en lo que se pudo cargar antes de colgarse, nos informaba durante toda la mañana que quedaban entradas de $90 disponibles? ¿No es sospechoso que para un recital en un lugar pequeño, como el Gran Rex, la página se colgaba por la manada de freaks sedientos de ver a su musa en vivo (en la época de los Sugarcubes era un tierno purrete de cinco años), cuando hace unos meses se ponían a la venta las entradas de Aerosmith, en un estadio a las claras más grandes (River) y esto no sucedía? ¿Y que haya pasado lo mismo con los recitales de Sabina-Serrat?
Probablemente sea mi estado permanente de argentino paranóico; no creo que una empresa
del tamaño de Ticketeck "agote" milagrosamente entradas para luego revenderlas a minutos del recital con un sobreprecio de al menos el 200%, libre de impuestos. Debe ser que soy argentino. Ellos también.
Aguas minerales porteñas (con sommelier, por supus)
Antes que nada, aclaro que el título tan idiota del post es una especie de homenaje al creador de erdosaín, con sus Aguafuertes porteña, de quien estoy leyendo Al margen del cable, una serie de columnas que publicó en el diario El Nacional, de México. justamente, lo conseguí en una de las tantas librerías de viejo que hay diseminadas por la Capital (mis predilectas son esas cuevas de Avenida de Mayo, donde un viejito que generalmente se parece a Laiseca nos recibe con una mirada cómplice y un olor a cigarrillo negro que pone als fosas nasales a la defensiva). Aunque, debo confesarlo, mi favorita es Wussmann, una que queda a la vuelta de lo de mi hermano. Es el paraíso del nerd. Papeles, libros, lapiceras,lacrados. Lo que uno asocie con al escritura está ahí.
Esto me hizo pensar en las librerías marplatenses, verdadera especie en extinción. Si me apuran, solo pienso en dos realmente completas, Sibelius (en las márgenes de Güemes) y Fray Mocho. Pero fuerte fue mi desilusión cuando paseando por el centro buscaba el local clásico de la esquina, topándome repetidamente con una "casa de ropa" de tono minimalista, y con una iluminación que justifica la crisis energética de néstor. Un cartelito pegado en la vidriera me avisaba que se habían terminado de mudar al "nuevo espacio". Pero el problema es que este nuevo espacio es justamente lo que uno desprecia en una librería: música fuerte, mesas de café a la entrada (con los infaltables pares de ojos instigadores), demasiada luz, vendedores nuevos... Se extraña ese vendedor de barba, extirpado del hippismo más profundo de los ´70, a quien uno le podía preguntar por el libro más ignoto, que automáticmanete, él buscaba su escalera y como un cirujano bibliófilo, extraía el minúsculo tomo.
Si a esto le sumamos el cierre de El cuervo (reducto nerd, donde uno conseguía maravillas por diez pesos o menos; ejemplo: Pulp de Bukowski, manchado de vino tinto, a $8), y la desaparición de esos locales que vendían libros en remate, con su eterna liquidación final), nos queda un panorama preocupante a quienes no todos los meses podemos darnos el lujo de comprar ediciones nuevas. Más aún cuando un error en la elección significan no menos de $30. Uno
entiende que los costos se han encarecido, y que muchas ediciones son españolas (coño!), pero le queda la duda a uno si durante la época de la convertibilidad no lo estafaron. Ok, en los ´90 saqué la licuadora en cuotas, pero no es menos cierto que un Vivace costaba quince mil dólares.
Esto me hizo pensar en las librerías marplatenses, verdadera especie en extinción. Si me apuran, solo pienso en dos realmente completas, Sibelius (en las márgenes de Güemes) y Fray Mocho. Pero fuerte fue mi desilusión cuando paseando por el centro buscaba el local clásico de la esquina, topándome repetidamente con una "casa de ropa" de tono minimalista, y con una iluminación que justifica la crisis energética de néstor. Un cartelito pegado en la vidriera me avisaba que se habían terminado de mudar al "nuevo espacio". Pero el problema es que este nuevo espacio es justamente lo que uno desprecia en una librería: música fuerte, mesas de café a la entrada (con los infaltables pares de ojos instigadores), demasiada luz, vendedores nuevos... Se extraña ese vendedor de barba, extirpado del hippismo más profundo de los ´70, a quien uno le podía preguntar por el libro más ignoto, que automáticmanete, él buscaba su escalera y como un cirujano bibliófilo, extraía el minúsculo tomo.
Si a esto le sumamos el cierre de El cuervo (reducto nerd, donde uno conseguía maravillas por diez pesos o menos; ejemplo: Pulp de Bukowski, manchado de vino tinto, a $8), y la desaparición de esos locales que vendían libros en remate, con su eterna liquidación final), nos queda un panorama preocupante a quienes no todos los meses podemos darnos el lujo de comprar ediciones nuevas. Más aún cuando un error en la elección significan no menos de $30. Uno
entiende que los costos se han encarecido, y que muchas ediciones son españolas (coño!), pero le queda la duda a uno si durante la época de la convertibilidad no lo estafaron. Ok, en los ´90 saqué la licuadora en cuotas, pero no es menos cierto que un Vivace costaba quince mil dólares.
miércoles
Recomendaciones
Dos breves recomendaciones para cinéfilos:
-"Flandres", de Bruno Dumont, una de las mejores películas del último festival de Mar del plata
-el sábado a las diez de la noche, por Canal 7, "los muertos" de Lisandro Alonso, seguida de "Ahora todos parecen contentos", corto argentino premiado en el último festival de Cannes
-"Flandres", de Bruno Dumont, una de las mejores películas del último festival de Mar del plata
-el sábado a las diez de la noche, por Canal 7, "los muertos" de Lisandro Alonso, seguida de "Ahora todos parecen contentos", corto argentino premiado en el último festival de Cannes
jueves
Caso complicado: murió el padre de Boogie
Con las simples palabras que encabezan este posteo expresó Crist, mano derecha e izquierda de fontanarrosa en el último tiempo, parte de su pesar por la muerte de su vcino de página. Un tipo realmente admirable, creador de joyitas como "El mundo ha vivido equivocado", pero a diferencia de otras personas que uno admira, esa fascinación no se transformaba en distancia; por el contrario, a pesar de no conocerlo, se lo sentía cercano, entrañable, con una empatía no exenta de respeto. Y cuando se van tipos así, a uno le queda la indefectible sensación que se va un pedacito de la historia de cada uno.
sábado
Kristina
Consultada en Francia acerca de si había un giro hacia la izquierda en el ámbito político latinoamericano, la primera dama contestó que no lo sabía, pero que probablemente lo que suceda es que hoy en día los dirigentes se parecen más a sus dirigidos. Eso supone chinchilla y botox para todos?
Deep Camboya
Finalmente, luego de casi dos años transcurridos desde el boom de su aparición, vi "Tarnation", de Jonathan Caouette, y que la verdad es que todavía no entiendo qué le vio la intelligentzia cinéfila, ya que ni siquiera se trata de esas películas entre anárquicas y surrealistas, desafiantes al estilo David Lynch o Gaspar Noé, que provocan apiñamientos de fundamentalistas dispuestos a defenderla o defenestrarla.
En este caso "solo" se trata de la vida de una persona, con más o menos problemas que los demás, y cuya diferencia con los demás terráqueros radique en que Caouette tuvo la lucidez marketinera de filmar en Super8 toda su vida (o al menos o que él quiere que veamos).
Entiendo que generalmente hay una necesidad de protagonismo por parte de la gente común, de vidas grises y mundanas, como quien firma esto, gracias a una situación donde los excluídos son la norma y no la excepción. Así es como nos encontramos con "hinchas" de fútbol y talibanes de una banda de rock, que suponen que la entrada que muchas veces por distintas connivencias no pagan, les otoga impunidad, evitando así el lugar que como público les corresponde. También es cierto que con los distintos soportes actuales es más simple lograr cierta trascendencia: haciendo películas en digital (recomiendo especialmente la última de Perrone), vendiéndonos a través de myspace, o exhibiéndonos a través de blogs y fotologs que en su mayoría tienen una finalidad más narcisista que reflexiva.
Quién sabe. En estos momentos en que Calamaro es cool y se escucha hasta en RadioDisney, tal vez sea una mala lectura de uno de sus caballitos de batalla en su época más "grasa" y dylaneana: la honestidad brutal.
En este caso "solo" se trata de la vida de una persona, con más o menos problemas que los demás, y cuya diferencia con los demás terráqueros radique en que Caouette tuvo la lucidez marketinera de filmar en Super8 toda su vida (o al menos o que él quiere que veamos).
Entiendo que generalmente hay una necesidad de protagonismo por parte de la gente común, de vidas grises y mundanas, como quien firma esto, gracias a una situación donde los excluídos son la norma y no la excepción. Así es como nos encontramos con "hinchas" de fútbol y talibanes de una banda de rock, que suponen que la entrada que muchas veces por distintas connivencias no pagan, les otoga impunidad, evitando así el lugar que como público les corresponde. También es cierto que con los distintos soportes actuales es más simple lograr cierta trascendencia: haciendo películas en digital (recomiendo especialmente la última de Perrone), vendiéndonos a través de myspace, o exhibiéndonos a través de blogs y fotologs que en su mayoría tienen una finalidad más narcisista que reflexiva.
Quién sabe. En estos momentos en que Calamaro es cool y se escucha hasta en RadioDisney, tal vez sea una mala lectura de uno de sus caballitos de batalla en su época más "grasa" y dylaneana: la honestidad brutal.
llego a casa y prendo la tele. ejercicio automático para dejar el trabajo del otro lao de la puerta, y refrescar las pocas neuronas que sobrevivieron a la sobredosis de café y derecho con rayos catódicos reparadores. Pongo en Volver (atención, en agosto vuelve el Pauls#19 con VolverRock) y la caja me escupe imágenes de John Trujillo aporreando su bajo, en el marco del LiveEarth, algo así como una campaña encubierta de Al Gore pero sin el apoyo del partido verde. me causa gracia ver tipos como Trujillo, Hetfield y compañía apoyando un concierto benéfico a favor de la preservación del medio ambiente (bueno, probablemente, si cobraran entrada solo irian sus plomos) cuando durante años hicieron un culto del exceso y el derroche de dinero. Pero como la gran mayoría de los rockeros, maduran de la peor forma (no hay muchos Zappa ni Spinetta), transformándose en una versión pasteurizada de su recuerdo, ahogados en té verdes y barritas de cereal, y lo que es peor, ante la carencia evidente de ideas, dedican su tiempo a apoyar causas políticamente correctas.
Así es como nos encontramos con rockeros sexagenarios inofensivos tocando para miles de personas "con conciencia" con atuendos espantosamente caros, mandando mensajitos de texto con sus celulares último modelo metidos en su bolsito Louis Vuitton, el cual trajeron en el baúl de su 4x4 manejada por algún siervo (preferentemente blanco) que en ese momento les está comprando un vaso extra king size de Coca (light, por supus). Resulta difícil pensar que en medio de semejante culto al materialismo se produzca un click en la gente. Sería mejor preguntarnos qué nos pasó culturalmente en el último lustro de tiempo, potenciado por políticas de estado abrasivas y sin ninguna clase de contemplación, pero no hay tiempo para eso, en el escenario de la Antártida está por tocar algún percusionista bengalí.
Me imagino a Jorgito Arbusto abrazado a su botella de bourbon mirando por la ventana de su despacho, viendo a miles de personas saltando histéricas porque tocan los Black Eyed Peas (por Dios, alguien que le quite los carbohidratos a esa chica!), pensando, ilusos, que a él les importa. Es curioso que un país que no haya firmado ni siquiera el Protocolo de Kyoto y que sea a las claras, el máximo contaminante a nivel mundial, se gratifique con los mejores artistas (bueno, salvo The Police). Tampoco es cuestión de demonizar a una sola persona, tentación demasiado simplista que nos impediría ver las ¿políticas de estado? locales, tan eficientes que por ejemplo, terminamos preocupándonos por dos pasteras sobre el río Uruguay al menos tres años después de su instalación, y cuando durante años vimos en la televisión local avisos que promocionaban la inversión en forestación en uruguay (y no eran tree lovers).^
Para cerrar, cito una nota publicada en Clarín la semana pasada, donde se daba cuenta del trabajo de la firma de cosméticos Estée Lauder, durante un año, con diversas fundidoras, para diseñar tubos y tapas hechos con un 80% de aluminio reciclado. Todo muy rico, pero se olvidaron un detalle: al parecer, este metal reciclado no brilla tanto, cosa que disgusta a las consumidoras, quienes opacaron las ventas de cosméticos de la firma.
P.D.: dos buenas en medio de tanta acidez: toca Spinal Tap, y vuelven los Smashing Pumpkins en Chicago (vamos a ver al Billy Corgan original, y no a su doble de riesgo, el cantante de My Chemical Romance)
Así es como nos encontramos con rockeros sexagenarios inofensivos tocando para miles de personas "con conciencia" con atuendos espantosamente caros, mandando mensajitos de texto con sus celulares último modelo metidos en su bolsito Louis Vuitton, el cual trajeron en el baúl de su 4x4 manejada por algún siervo (preferentemente blanco) que en ese momento les está comprando un vaso extra king size de Coca (light, por supus). Resulta difícil pensar que en medio de semejante culto al materialismo se produzca un click en la gente. Sería mejor preguntarnos qué nos pasó culturalmente en el último lustro de tiempo, potenciado por políticas de estado abrasivas y sin ninguna clase de contemplación, pero no hay tiempo para eso, en el escenario de la Antártida está por tocar algún percusionista bengalí.
Me imagino a Jorgito Arbusto abrazado a su botella de bourbon mirando por la ventana de su despacho, viendo a miles de personas saltando histéricas porque tocan los Black Eyed Peas (por Dios, alguien que le quite los carbohidratos a esa chica!), pensando, ilusos, que a él les importa. Es curioso que un país que no haya firmado ni siquiera el Protocolo de Kyoto y que sea a las claras, el máximo contaminante a nivel mundial, se gratifique con los mejores artistas (bueno, salvo The Police). Tampoco es cuestión de demonizar a una sola persona, tentación demasiado simplista que nos impediría ver las ¿políticas de estado? locales, tan eficientes que por ejemplo, terminamos preocupándonos por dos pasteras sobre el río Uruguay al menos tres años después de su instalación, y cuando durante años vimos en la televisión local avisos que promocionaban la inversión en forestación en uruguay (y no eran tree lovers).^
Para cerrar, cito una nota publicada en Clarín la semana pasada, donde se daba cuenta del trabajo de la firma de cosméticos Estée Lauder, durante un año, con diversas fundidoras, para diseñar tubos y tapas hechos con un 80% de aluminio reciclado. Todo muy rico, pero se olvidaron un detalle: al parecer, este metal reciclado no brilla tanto, cosa que disgusta a las consumidoras, quienes opacaron las ventas de cosméticos de la firma.
P.D.: dos buenas en medio de tanta acidez: toca Spinal Tap, y vuelven los Smashing Pumpkins en Chicago (vamos a ver al Billy Corgan original, y no a su doble de riesgo, el cantante de My Chemical Romance)
lunes
Cicloneta 2007
Escribo esto a riesgo de que quede como una mera arenga primitiva, al mejor estilo El aguante, peo era inevitable escdribir al menos unas líneas sobre el clubde mis amores. Debo confesar que era uno de los que pensaba que Ramón Díaz basaba un alto porcentaje de su capacidad en la posesión de figuras en su plantel, aspecto en el cual estaba gratamente equivocado. Lo que queda paar rescatar de este campeonato, principalmente, es la ratificación de Pocho Lavezzi como un distinto, con su gambeta errante e intuitiva, emulando al gran René Housemann, quien cabe ser reconocido como un esteta de la pelota, a pesar de su indeclinable simpatíapor el club de Parque Patricios (cualquiera puede equivocarse).
Algunos dicen que no es un buen campeón, que no juega bien, que es un equipo de amargos. Puede ser. Pero lo unico que hacen con ese discurso simplista es ratificar su propia mediocridad, al ser vapuleados por un "equipo de amargos" al que nunca pudieron alccanzar. Y como dijo cierto escritor que representa a las claras la tradición azulgrana: "que los eunucos bufen".
Algunos dicen que no es un buen campeón, que no juega bien, que es un equipo de amargos. Puede ser. Pero lo unico que hacen con ese discurso simplista es ratificar su propia mediocridad, al ser vapuleados por un "equipo de amargos" al que nunca pudieron alccanzar. Y como dijo cierto escritor que representa a las claras la tradición azulgrana: "que los eunucos bufen".
Golosinas I
Nunca fui un gran consumidor de golosinas, consecuencia de tener un padre casi dentista, (aunque sin llegar al límite Christopher Lee), con lo cual mi opinión no es la más calificada, pero al margen de la evidente cuestión de tamaño (los alfajores, al margen de que uno haya crecido, vienen más chicos, no jodan), la diferencia más notable consiste en que antes uno se escapaba hasta el kiosco para darse un pequeño atracón de todas las cosas que uno no comía en su casa, donde la comida casera no le daba espacio a los caramelos, chocolates, y palitos helados. Mientratanto, hoy en día, la pirámide alimentaria de cualquier purrete tiene como base la ingesta de papas fritas, gaseosas y productos transgénicos, con lo cual van al kiosco en busca de golosinas que curiosamente, remiten a comida casera, así es como encontramos imitaciones de pasta frolas, pan dulces, lemon pies, galletitas caseras y demás.
martes
La argentinidad al palo
Desconectado del mundo como es frecuente en época de parciales, intento retomar el ritmo lentamente, para que las novedades no terminen de pasarme por encima. Así es como prendo la televisión (actividad absolutamente mundana a la cual ya estaba casi desacostumbrado) y me encuentro con un encendido debate donde se defenestra la actitud de Gato Sessa, émulo tecermundista de Bruce Lee, persona qeu confunde con frecuencia rebeldía con idiotez, de profesión futbolista (esto por supuesto cuando los escupitajos a alcanzapelotas, ahorcamientos a referees y manoseo de genitales se lo permiten). Uno de los panelistas afirma que no debería jugar más al fútbol, mientras otro le retruca que debería abrírsele una causa penal, y un tercero acota algo que los sucesivos gritos no me permiten escuchar con claridad ("Fuerte y claro", citando al Sonic2000). No hace falta decir que fue una irresponsabilidad como profesional, pero no estaría de más que alguien hiciera referencia al fanatismo exacerbado de los supuestos hinchas actuales, quienes se encargan de transmitirlo mediante cánticos y aprietes varios a quienes se encuentran dentro de la cancha. Y el jugador, rodeado de miles de personas que a grito pelado cofunden garra con h..., ante el mínimo estímulo reacciona como un animal enjaulado (o alambrado en este caso). Habría que ver si Sessa no fue un instrumento.
Cansado de los gritos que me recuerdan algún tema cuadrado de death metal, paso de canal y me encuentro conla final de Gran Hermano. No lo había mirado directamente hasta ese momento, pero por supuesto había sentido sus efectos en todos los demás programas colaterales que rapiñaban gotas de rating. Si el programa de cierre, supuestamente plagado de emociones, y con clips recopilatorios (con música que hubiera estado bien para musicalizar una película sobre leucemia) donde uno podía ver cosas tan ingeniosas como dos personas andando en una bicicleta, otro que en paños menores se tiraba en una pileta (locura total), gente regando y otras genialidades. La cuestión es que ganó Marianela, persona-personaje que rompiendo todos los códigos de convivencia, había nominado a uno de sus compañeros (convenientemente ex presidiario), poniendo en práctica una filosofía absolutamente utilitarista y recibiendo a pesar de eso más de un millón y medio de votos a favor. Debe ser el idealismo propio d ela juventud, pienso, y ya cansado, me pongo a revolver revistas de semanas anteriores, hasta dar con un reportaje a De Narvaez, hecho por Any Ventura. Lo más cercano a un folleto de campaña que un diario puede publicar, especialmente cuando en uno de los fragmentos, entre diversas críticas a la gestión del Gobierno se lee "Kirchner construye poder a través de comportamientos mafiosos", y un par de renglones más abajo, el rubio empresario afirma que pondría todo su aparato político a disposición del gobierno, con lo cual él, quien se definía como un tipo con sólidos principios morales, sería funcional a un tipo con mecanismos espúreos. La repregunta se caía de madura, pero como Any Ventura tiene más botox que hemoglobitos,la dejó pasar y prefirió sacarse fotos dignas de una publicidad de country reaccionario con el candidato del ridículo tatuaje en el cuello mientras degustaba una gaseosa (dietética, por supuesto) en un break de su campaña. La imágen es muy fuerte, y comienzo a sentir que está todo al revés (tal vez sea el paco que él quiere combatir, o democratizar lo que toma él), y lo confirmo cuando me entero que el análisis político más lúcido de los últimos días lo realiza Marcelo Tinelli!, al afirmar que Alberto Fernandez es el Lopez Rega de Kirchner. Perdón, pero ¿me perdí un capítulo?
Cansado de los gritos que me recuerdan algún tema cuadrado de death metal, paso de canal y me encuentro conla final de Gran Hermano. No lo había mirado directamente hasta ese momento, pero por supuesto había sentido sus efectos en todos los demás programas colaterales que rapiñaban gotas de rating. Si el programa de cierre, supuestamente plagado de emociones, y con clips recopilatorios (con música que hubiera estado bien para musicalizar una película sobre leucemia) donde uno podía ver cosas tan ingeniosas como dos personas andando en una bicicleta, otro que en paños menores se tiraba en una pileta (locura total), gente regando y otras genialidades. La cuestión es que ganó Marianela, persona-personaje que rompiendo todos los códigos de convivencia, había nominado a uno de sus compañeros (convenientemente ex presidiario), poniendo en práctica una filosofía absolutamente utilitarista y recibiendo a pesar de eso más de un millón y medio de votos a favor. Debe ser el idealismo propio d ela juventud, pienso, y ya cansado, me pongo a revolver revistas de semanas anteriores, hasta dar con un reportaje a De Narvaez, hecho por Any Ventura. Lo más cercano a un folleto de campaña que un diario puede publicar, especialmente cuando en uno de los fragmentos, entre diversas críticas a la gestión del Gobierno se lee "Kirchner construye poder a través de comportamientos mafiosos", y un par de renglones más abajo, el rubio empresario afirma que pondría todo su aparato político a disposición del gobierno, con lo cual él, quien se definía como un tipo con sólidos principios morales, sería funcional a un tipo con mecanismos espúreos. La repregunta se caía de madura, pero como Any Ventura tiene más botox que hemoglobitos,la dejó pasar y prefirió sacarse fotos dignas de una publicidad de country reaccionario con el candidato del ridículo tatuaje en el cuello mientras degustaba una gaseosa (dietética, por supuesto) en un break de su campaña. La imágen es muy fuerte, y comienzo a sentir que está todo al revés (tal vez sea el paco que él quiere combatir, o democratizar lo que toma él), y lo confirmo cuando me entero que el análisis político más lúcido de los últimos días lo realiza Marcelo Tinelli!, al afirmar que Alberto Fernandez es el Lopez Rega de Kirchner. Perdón, pero ¿me perdí un capítulo?
lunes
Mal momento
Nunca pensé que iba a extrañar tanto un programa de radio, pero es lo que me pasó este fin de semana con Mal Elemento. En su lugar tuve que soportar los mismos sonidos que escucho durante toda la semana, con consecuencias funestas para mi salud (Axel, Maná, Alejandro Sanz), como por ejemplo encontrarme tarareando un tema de Paulina Rubio (horror!). Ahora dón de escucharé temas de Bowie en su etapa marciana, Scott Walker o Benjamin Biolay mientras alguna vieja gorila con aspiraciones (de la sotras también) ABC1 me pide un cucurucho de banana slip (SIC) con dulce de leche con Braille (CASI).
Se terminó la Davis (Patinadas sobre hielo)
Siempre se dice que es más fácil escribir las noticias con el diario del lunes sobre la mesa. Cierto. Pero también es cierto que los medios gráficos otorgan un tiempo de reflexión que la inmediatez de la radio o la televisión no permiten. Por eso es que permito comentarios lascivos por parte de supuestos periodistas deportivos ( a esta altura, más parecidos a Oompa Loompas salidos de la fábrica Niembro que a comunicadores con capacidad de raciocinio) oportunidtas, pero no tolero análisis populistas como el de Olé, con ramificaciones en Clarín y Nación (ok, trabajo en un lugar que compra hasta la Weekend) donde con animosidad alevosa se cae sobre la figura de Nalbandian, acusándolo de "falta de compromiso" y calificando la serie como un "feacaso".
Es notable la capacidad de asimilación del hombre, de acostumbramiento mejor dicho (o mejor dicho por Camus), porque no hace falta ir muy atras en el tiempo para encontrarnos con series con Venezuela o Chile por la permanencia en el Grupo Americano, o las eternas series con Eslovaquia (con Titán Gumy regando el polvo con sudor).
una frase muy trillada dice que los críticos son como los eunucos: saben todo lo que hay que hacer pero no pueden. No hace falta haber sido número uno del mundo para estar habilitado a hablar (ejem), pero sí debe hacérselo con coherencia, y un sano espíritu crítico. Probablemente, estos muchachos en ese momento debían estar cursando Introducción al Lobby, con el decano, Dr. Ladino Niembro.
Es notable la capacidad de asimilación del hombre, de acostumbramiento mejor dicho (o mejor dicho por Camus), porque no hace falta ir muy atras en el tiempo para encontrarnos con series con Venezuela o Chile por la permanencia en el Grupo Americano, o las eternas series con Eslovaquia (con Titán Gumy regando el polvo con sudor).
una frase muy trillada dice que los críticos son como los eunucos: saben todo lo que hay que hacer pero no pueden. No hace falta haber sido número uno del mundo para estar habilitado a hablar (ejem), pero sí debe hacérselo con coherencia, y un sano espíritu crítico. Probablemente, estos muchachos en ese momento debían estar cursando Introducción al Lobby, con el decano, Dr. Ladino Niembro.
jueves
Utilitarismo for sale
Acabo de ver "El diablo viste a la moda" una comedia liviana con ciertas pretensiones que unicamente salvan en parte Meryl Streep y Stanley Tucci, y que hace ver "Pret à porter" del sobrevalorado Alan Parker como una película de culto (especialmente por la banda sonora que parece el playlist de un adolescente en pleno estallido hormonal). A veces no deja de sorprenderme en esta clase de películas norteamericanas cómo les gustan esas historias idealistas en las que una persona deja de lado una vida glamorosa y llena de dinero para dedicarse de lleno a ser coherente con sus ideales. Lo más loco es que el 40% de los Estados Unidos (y de tantos otros countries argentinos, cuando las orgías pedían un receso) debió haber visto esta película en su aparatito de DVD Bang&Olufsen mientras comían pochoclo con la remera de GAP de ese tipo que sale siempre de costado con la boina, que "no se quién es, pero es súper simpático", y que debió haber generado grandes brainstormings intelectuales con frases contundentes como "qué chic esa carterita de Chanel".
Feliz cumpleaños?
Quien me conoce sabe de mi aversión por festejar los cumpleaños. En realidad se extiende a la mayoría de las fiestas, que son simplemente días regulares. Pero si bien son un día más, según mi criterio, mi cumpleaños de este año tuvo una esencia mucho más loser que las de años pasados, empezando por una mañana desperdiciada en un tribunal de faltas por una multa que uno no sufrió, haciendo colas asquerosamente largas (debe ser alguna especie de penitencia impuesta por las mentalidades municipales) con dos asientos para setenta personas, rodeados de paredes mugrientas, y con un tipo adelante mío cruza de LaVolpe con "Pato" Galmarini que no paró de hacer comentarios fachos en todo el día. De ahí, fui a un sanatorio para que me revisaran, asustado como pocas veces por un fuerte dolor en la zona abdominal, que no me había dejado dormir más de cuarenta minutos seguidos en toda la noche, que temía fuera un principio de apendicitis, que una doctora treintañera con curvas inquietantes potenciadas por un delantal que provocaba accidentes en cadena de ratones contra mi parietal izquierdo redujo al absurdo con una simple frase: "debes estar constipado". para salir a festejar, por supuesto me interné en la facultad a divertirme con los impedimentos matrimoniales sazonado con algo de derecho comercial. Cheers!
lunes
Balance Festivalero
Año tras año, cuando llega mediados de marzo, a uno le dan las mismas ganas de largar todo e internarse durante diez días a ver películas hasta qeu se sequen los lagrimales. Año tras año, uno debe conformarse con ver lo que pueda, en el horario que quede. Lamentablemente debe soportar las mismas colas interminables de todos los años, sin posibilidad de comprar aunque sea un abono que le permita a cualqueir ser humano que trabaja, disfrutar de algo del cine que durante el año no llega a su ciudad. De todos modos, vi más películas que en otros años (a costa de mi presentismo en Derecho de familia, la materia, no la película de Burman) y solo algunas pocas me quedaron en el tintero (American Hardcore, Wristcutters, Regresados). De las que vi, breve reseña de las que más me gustaron:
-"¿Quién mató a la llamita blanca?", de Rodrigo Bellot: como suele suceder, uno marca las películas en la grilla por el nombre del director, de quien había visto su debut, "Dependencia sexual". Esperaba encontrarme con una buena película, pero me sorprendió gratamente el tono de road movie lisérgica, en apariencia liviana, pero que una vez sedimentada, nos deja un análisis corrosivo de la política boliviana, que por supuesto se traslada cómodamente a toda América LAtina.
-"The pervert´s guide to cinema", de Sophie Fiennes: exquisito análisis de la historia del cine con una mirada psicológicfa, a cargo de Slavoj Zizek, el filósofo maradoniano. Brillante las conexions que hace entre las distintas película, aunque una verdadera pena que no se haya pasado la primera parte del documental.
-"Flandres", de Bruno Dumont: atípica película de guerra, centrada más en las emociones tanto de los que se van como de los qu se quedan, que en la guerra en sí misma (un sinsentido, sea donde sea). Con el ritmo justo, y una gran actuación de su protagonista femenina, se robó todos mis elogios. Por suerte la vamos a ver en el cine.
-"This film is not yet rated", de Kirbi Dick: ácido documental acreca del MCAA, el instituto "secreto" norteamericano que califica las películas según su audiencia. Además de las oscuras conexiones políticas del mismo, nos enteramos de idioteces como por ejemplo que "Los muchachos no lloran" recibió la lapidaria calificación de NC-17 porque el orgasmo de Chloe Sevigny era "demasiado largo".
-"Kurt Cobain: about a son", de AJ Schnack: un documental distinto acerca de obviamente, el lider de Nirvana, en el que con un extraño efecto (solo se escucha la voz del cantante sobre imágenes de Olympia, Aberdeen, y demás lugares donde vivió) logra que nos compenetremos más con la persona que con el personaje, y a pesar de que no se escucha música de la banda de Seattle, la banda sonora a cargo del lider de Death Cab For Cutie transmite el tono abúlico que la película pedía.
*5 cosas que deberían prohibirse en los cines:
-caramelos con envoltorio de celofán (especialmente cuando son manipulados por personas con más de tres dígitos de edad)
-celulares (sobre todo los que tienen ringtone de Los Simpsons: NO SON ORIGINALES, ENTIENDANLO)
-tomar mate (no, no estoy desvariando, me pasó en dos funciones, y lo peor es que no convidaron un par de amargos)
-público pochoclero que va a ver películas de Takeshi Miike con provisiones de gaseosa y papas fritas (también con envoltorio de celofán) como para toda la sala
-señoras octogenarias con el pelo muy batido (todavía me duele el cuello)
-"¿Quién mató a la llamita blanca?", de Rodrigo Bellot: como suele suceder, uno marca las películas en la grilla por el nombre del director, de quien había visto su debut, "Dependencia sexual". Esperaba encontrarme con una buena película, pero me sorprendió gratamente el tono de road movie lisérgica, en apariencia liviana, pero que una vez sedimentada, nos deja un análisis corrosivo de la política boliviana, que por supuesto se traslada cómodamente a toda América LAtina.
-"The pervert´s guide to cinema", de Sophie Fiennes: exquisito análisis de la historia del cine con una mirada psicológicfa, a cargo de Slavoj Zizek, el filósofo maradoniano. Brillante las conexions que hace entre las distintas película, aunque una verdadera pena que no se haya pasado la primera parte del documental.
-"Flandres", de Bruno Dumont: atípica película de guerra, centrada más en las emociones tanto de los que se van como de los qu se quedan, que en la guerra en sí misma (un sinsentido, sea donde sea). Con el ritmo justo, y una gran actuación de su protagonista femenina, se robó todos mis elogios. Por suerte la vamos a ver en el cine.
-"This film is not yet rated", de Kirbi Dick: ácido documental acreca del MCAA, el instituto "secreto" norteamericano que califica las películas según su audiencia. Además de las oscuras conexiones políticas del mismo, nos enteramos de idioteces como por ejemplo que "Los muchachos no lloran" recibió la lapidaria calificación de NC-17 porque el orgasmo de Chloe Sevigny era "demasiado largo".
-"Kurt Cobain: about a son", de AJ Schnack: un documental distinto acerca de obviamente, el lider de Nirvana, en el que con un extraño efecto (solo se escucha la voz del cantante sobre imágenes de Olympia, Aberdeen, y demás lugares donde vivió) logra que nos compenetremos más con la persona que con el personaje, y a pesar de que no se escucha música de la banda de Seattle, la banda sonora a cargo del lider de Death Cab For Cutie transmite el tono abúlico que la película pedía.
*5 cosas que deberían prohibirse en los cines:
-caramelos con envoltorio de celofán (especialmente cuando son manipulados por personas con más de tres dígitos de edad)
-celulares (sobre todo los que tienen ringtone de Los Simpsons: NO SON ORIGINALES, ENTIENDANLO)
-tomar mate (no, no estoy desvariando, me pasó en dos funciones, y lo peor es que no convidaron un par de amargos)
-público pochoclero que va a ver películas de Takeshi Miike con provisiones de gaseosa y papas fritas (también con envoltorio de celofán) como para toda la sala
-señoras octogenarias con el pelo muy batido (todavía me duele el cuello)
Unplugged bananero
Generalmente en esta época estival suele aflorar una fantasía contenida durante todo el año: basicamente, mandar todo a la mierda. Frase muchas veces motivada en el hastío generado por la acumulación de problemas durante un largo período de tiempoe, y en otras ocasiones, lo que lo motiva es un franco lugar común, pronunciado por una persona que la sabe inalcanzable y solo desea poner de manifiesto la contradicción existente entre sus ideales y la realidad, especialmente en estos tiempos en que la tecnología terminó por absorver nuestras vidas (nunca vi tantas computadoras en la playa).
De todos modos, y muy probablemente ayudado por mi condición de squatter tecnofóbico, durante este tiempo (desde el posteo anterior) casi que pude llevarlo a al realidad, ayudado por el hecho de que el módem de mi computadora pasó a mejor vida. Solo me dediqué a leer, mirar películas y escuchar discos (lo más cercano al paraíso del nerd). Lo curioso de esto fue que en el trabajo (lamentablemente es la época en que más horas pierdo allí, lo cual me hace desear aún menos la temporada más prolífica de la movida cultural marplatense, con títulos creativos como "El champán las pone mimosas") las charlas no se alteraron, y salvo honrosas excepciones, siguieron limitándose a salidas, borracheras y pechos, con lo cual mi unplugged del mundo tecnológico fue absolutamente fútil. No pretendo analizar los fallos de La Haya o la crisis energética rusa mientras hago un helado de banan split, pero a veces sería bueno al menos intentarlo, para variar. Me reconozco como un tipo cuyos ¿pensamientos? no suelen coincidir con los de la mayoría de las personas de su edad. De hecho, siempre tuve la impresión de que nací en la década equivocada. Nací viejo. Cuando mi cabeza asomó a este mundo ya tenía cuarenta años. Al momento en que el médico cortó el cordón umbilical, ya había cumpido setenta años. Pero eso no quita que a veces no deja de sorprenderme la falta de inquietudes de las personas.
De todos modos, y muy probablemente ayudado por mi condición de squatter tecnofóbico, durante este tiempo (desde el posteo anterior) casi que pude llevarlo a al realidad, ayudado por el hecho de que el módem de mi computadora pasó a mejor vida. Solo me dediqué a leer, mirar películas y escuchar discos (lo más cercano al paraíso del nerd). Lo curioso de esto fue que en el trabajo (lamentablemente es la época en que más horas pierdo allí, lo cual me hace desear aún menos la temporada más prolífica de la movida cultural marplatense, con títulos creativos como "El champán las pone mimosas") las charlas no se alteraron, y salvo honrosas excepciones, siguieron limitándose a salidas, borracheras y pechos, con lo cual mi unplugged del mundo tecnológico fue absolutamente fútil. No pretendo analizar los fallos de La Haya o la crisis energética rusa mientras hago un helado de banan split, pero a veces sería bueno al menos intentarlo, para variar. Me reconozco como un tipo cuyos ¿pensamientos? no suelen coincidir con los de la mayoría de las personas de su edad. De hecho, siempre tuve la impresión de que nací en la década equivocada. Nací viejo. Cuando mi cabeza asomó a este mundo ya tenía cuarenta años. Al momento en que el médico cortó el cordón umbilical, ya había cumpido setenta años. Pero eso no quita que a veces no deja de sorprenderme la falta de inquietudes de las personas.
martes
Blog=literatura?
Como por distintas cuestiones laborales ya me es casi imposible escuchar mi programa de radio de cabecera (La casa del rock naciente), me dedico a devorar cuanta revista de música llega a mis manos. Es así que haciendo las compras navideñas me encuentro con una edición de Inrockuptibles con Jarvis Cocker en la tapa (pocas revistas pueden jactarse de poner a tipos tan lúcidos en la tapa). Ssuscribiéndose, uno conseguía como bonificación un disco de PJ Harvey con John Peel y el libro de Lola Copacabana (justlola.blogspot.com). Como esa clase de discos son verdaderamente complicados de conseguir en Mar del Plata, pese a que es una ciudad, y especialmente en verano se llena de cultura (El champán las pone mimosas!), terminé suscribiéndome. Es así que finalmente terminé leyendo mi primer blog trasladado al papel.
Todo esto viene a cuenta de una discusión que circula en varios blogs/revistas, acerca de si ésta avalancha de bitácoras publicadas en formato tradicional de libro finalmente son o no literatura. Si bien durante años uno está más acostumbrado a leer cosas en papel, sea por cuestiones académicas o por puro placer, al terminar de leer Buena leche (lola Copacabana), a uno le queda la sensación de que extirparon el texto de su hábitat natural, o sea la red. Es justamente allí donde mejor funciona esta clase de textos, con la repentización y la frescura de la página escrita de un tirón, con todos sus pros y sus contras. Y si es allí donde mejor funcionan, es especialmente porque funcionan con un lenguaje intermedio entre lo tradicional y lo supuestamente moderno que nos inculcó internet. Entonces, uno como navegante, cansado de ver siempre las mismas páginas que nos bombardean con propagandas y una sucesión de carteles de colores fluorescentemente ochentosos, al encontar una página que sea simplemente texto y algunas fotos, siente una inyección de aire fresco en los pulmones.
Queda pendiente el debate de qué es la literatura, palabra que se utiliza para abarcar autores tan disímiles como Proust y Coehlo. Lo que los une es la voluntad de comunicarse con el lector, utilizando como nexo común el texto. Y en los blogs (éste incluído) solo en pequeños pasajes uno encuentra "literatura tradicional", entendiendo ésta como una voz verdaderamente original y depurada; por lo gneral los posteos se asemejan más a una flatulencia intelectual que a "La náusea". En definitiva, lo que define que algo "sea literatura" no es la forma, sino el contenido.
Todo esto viene a cuenta de una discusión que circula en varios blogs/revistas, acerca de si ésta avalancha de bitácoras publicadas en formato tradicional de libro finalmente son o no literatura. Si bien durante años uno está más acostumbrado a leer cosas en papel, sea por cuestiones académicas o por puro placer, al terminar de leer Buena leche (lola Copacabana), a uno le queda la sensación de que extirparon el texto de su hábitat natural, o sea la red. Es justamente allí donde mejor funciona esta clase de textos, con la repentización y la frescura de la página escrita de un tirón, con todos sus pros y sus contras. Y si es allí donde mejor funcionan, es especialmente porque funcionan con un lenguaje intermedio entre lo tradicional y lo supuestamente moderno que nos inculcó internet. Entonces, uno como navegante, cansado de ver siempre las mismas páginas que nos bombardean con propagandas y una sucesión de carteles de colores fluorescentemente ochentosos, al encontar una página que sea simplemente texto y algunas fotos, siente una inyección de aire fresco en los pulmones.
Queda pendiente el debate de qué es la literatura, palabra que se utiliza para abarcar autores tan disímiles como Proust y Coehlo. Lo que los une es la voluntad de comunicarse con el lector, utilizando como nexo común el texto. Y en los blogs (éste incluído) solo en pequeños pasajes uno encuentra "literatura tradicional", entendiendo ésta como una voz verdaderamente original y depurada; por lo gneral los posteos se asemejan más a una flatulencia intelectual que a "La náusea". En definitiva, lo que define que algo "sea literatura" no es la forma, sino el contenido.
sábado
Pequeñas gemas para una tarde nublada
Como es costumbre en mí, en verano me pongo al día con el cine de todos lados, absorviendo rayos catódicos cual Bob Esponja, construyendo de ese modo un pequeño festival de cine privado, que como todos los festivales, suele ser bastante desparejo. Aún así, encontré algunas películas más que rescatables, las cuales, teniendo en cuenta el precio cuasi suntuario de los alquileres de DVD (salvo los videos de barrio), conforman una buena opción para ahorrar un poco.
-The deal: película francesa basada en un enfermizo juego de ruleta rusa protagonizado por varias personas, cada una de las cuales apunta al cuello de su oponente, cada una de las cuales cuenta con un manager-apostador que los apoya, y de paso lucra con ellos. Excelente la secuencia adictiva, llena de tensión, del juego en sí.
-El intruso: película verdaderamente rara, de un suspenso que remite al cine de antaño, reforzada esta sensación por tomas verdaderamente fuera de lo común para el cine de estos tiempo. En el momento preciso en que Daniel Craig le propone matrimonio a Samantha Morton, un globo aerostático fuera de control arruina el momento y su pareja, transformando a Craig en un tipo absolutamente desquiciado.
-The Jacket: thriller psicológico con Adrien Brody como protagonista, y kris Kristofferson como "el doctor malo" (luego de cansarse de hacer películas de cyborgs y discos de country depresivos), en el cual Brody, ex combatiente de la Guerra del Golfo, participa de un crímen, pero debido a las alucinaciones de las que sufre, es considerado inimputable y enviado a un manicomio. Allí, con ayuda de las toneladas de drogas que le suministran, comienza a tener regresiones y visiones, en una de las cuales se entera que motirá en cuator días.
-la habitación del niño: no, no es el bodriazo de Nanni Moretti, sino parte de una serie de películas de terror para la televisión española, ésta dirigida por el brillante Alel de la Iglesia, y protagonizada por el caramelo de Leonor Watling. Una pareja joven se muda a una casa que resulta estar habitada por alguien más, lo cual genera conflictos en la pareja, que parecen solucionados cuando el protagonista encuentra la forma de comunicarse con el otro lado a través de... un televisor para controlar bebes! Pero en una de sus entradas, uno de los visitantes ingresa a su mundo. Es como una especie de "Los otros", pero sin la solemnidad, y con talento. No es "Audition", pero está perfectamente filmada, demostrando que De la Iglesia posee un virtuosismo sobre su instrumento (cine) que trasciende los géneros.
-The deal: película francesa basada en un enfermizo juego de ruleta rusa protagonizado por varias personas, cada una de las cuales apunta al cuello de su oponente, cada una de las cuales cuenta con un manager-apostador que los apoya, y de paso lucra con ellos. Excelente la secuencia adictiva, llena de tensión, del juego en sí.
-El intruso: película verdaderamente rara, de un suspenso que remite al cine de antaño, reforzada esta sensación por tomas verdaderamente fuera de lo común para el cine de estos tiempo. En el momento preciso en que Daniel Craig le propone matrimonio a Samantha Morton, un globo aerostático fuera de control arruina el momento y su pareja, transformando a Craig en un tipo absolutamente desquiciado.
-The Jacket: thriller psicológico con Adrien Brody como protagonista, y kris Kristofferson como "el doctor malo" (luego de cansarse de hacer películas de cyborgs y discos de country depresivos), en el cual Brody, ex combatiente de la Guerra del Golfo, participa de un crímen, pero debido a las alucinaciones de las que sufre, es considerado inimputable y enviado a un manicomio. Allí, con ayuda de las toneladas de drogas que le suministran, comienza a tener regresiones y visiones, en una de las cuales se entera que motirá en cuator días.
-la habitación del niño: no, no es el bodriazo de Nanni Moretti, sino parte de una serie de películas de terror para la televisión española, ésta dirigida por el brillante Alel de la Iglesia, y protagonizada por el caramelo de Leonor Watling. Una pareja joven se muda a una casa que resulta estar habitada por alguien más, lo cual genera conflictos en la pareja, que parecen solucionados cuando el protagonista encuentra la forma de comunicarse con el otro lado a través de... un televisor para controlar bebes! Pero en una de sus entradas, uno de los visitantes ingresa a su mundo. Es como una especie de "Los otros", pero sin la solemnidad, y con talento. No es "Audition", pero está perfectamente filmada, demostrando que De la Iglesia posee un virtuosismo sobre su instrumento (cine) que trasciende los géneros.
jueves
Final cerrado
Aprovechando el franco, y teniendo en cuenta que el tiempo no fue el mejor (ley de Murphy, no Prato), me interné en mi casa a ver unas películas atrasadas que tenía (recomiendo especialmente "Los anales de Barcelona"). Dentro de esas películas, había varias argentinas, de las cuales solamente nombraré una: "Corazón iluminado", que pese al nombre con tufillo de novela brasilera de media tarde, contaba con un elenco destacado: Norma Aleandro, Oscar Ferrigno, Miguel Angel Solá, Arturo Maly, etc. Se trata de un drama romántico dirigido por un director de renombre que no viene al caso nombrar. La cuestión es que hay una imágen en la película que tal vez sea un tanto cursi, pero es altamente efectiva: Solá encuentra un video donde aparece su novia de la adolescencia, a quien creía muerta hace veinte años; en ese video, ella vomita una lágrima que Solá seca tocando la pantalla. Buena idea, bien llevada a cabo. En este momento, ya iban casi dos horas de película. Si la misma hubiera terminado en ese momento, a uno le hubiera quedado un gustito poético en la boca que hubiera mejorado la evaluación de la película, con un final abierto que invitaba a la metáfora, a la lectura sedimentada. Pero no. Como muchos directores, no se si por el público excesivamente televisivo o por un exceso de cine norteamericano (del malo), necesitó de quince minutos más para cerrar la historia. No solamente no aportó nada, sino que empeoró considerablemente la película. Más allá de las apreciaciones personales, cuando uno vio mucho cine, como seguramente le pasó a este director, percibe el momento, condensado en una imágen, en que la película cierra como un todo, como una enorme maquinaria que necesita el toque sutil para terminar su labor. Es una lástima que tantas películas se arruinen por no darse cuenta cuándo la película pide títulos.
miércoles
Lo mejorcito del 2006
>Discos del año
-"Pan", Luis Alberto Spinetta
-"Return to cookie mountain", TV on the radio
-"Todo lo sólido se desvanece...", Gabo
-"Rather ripped", Sonic Youth
-"Son", Juana Molina
>Películas del año
-"Caché", Michael Haneke
-"El arte de la seducción", Terry Zwigoff
-"Flores rotas", Jim Jarmusch
-"Derecho de familia", Daniel Burman
-"Nacido y criado", Pablo Trapero
>Libros del año
-"La vida descalzo", Alan Pauls
-"El interior", Martín Caparrós
-"Los Sorias", Alberto Laiseca (sí, entero)
-"Muchacha Punk", Fogwill
-"Santuario", William Faulkner
>Banda marplatense del año: Ligeia Circus
>Recital local del año: Ligeia Circus-No lo soporto/Panza
Aclaraciones: Si bien entre los discos del año la elección se hizo más complicada (tranquilamente podrían haber estado Intoxicados, Pez, Regina Spektor, etc.) no pasó lo mismo en cuanto a las películas, que en otro año definitivamente no hubieran estado entre o mejor (por ejemplo, la de Jarmusch, que a media máquina le alcanza para mantenerse arriba). Lógicamente, como surge de la lectura de la lista de libros, no todos son nuevos (no por eso pierden actualidad), sino simplemente los que más me gustarron de los que pude leer este año.
-"Pan", Luis Alberto Spinetta
-"Return to cookie mountain", TV on the radio
-"Todo lo sólido se desvanece...", Gabo
-"Rather ripped", Sonic Youth
-"Son", Juana Molina
>Películas del año
-"Caché", Michael Haneke
-"El arte de la seducción", Terry Zwigoff
-"Flores rotas", Jim Jarmusch
-"Derecho de familia", Daniel Burman
-"Nacido y criado", Pablo Trapero
>Libros del año
-"La vida descalzo", Alan Pauls
-"El interior", Martín Caparrós
-"Los Sorias", Alberto Laiseca (sí, entero)
-"Muchacha Punk", Fogwill
-"Santuario", William Faulkner
>Banda marplatense del año: Ligeia Circus
>Recital local del año: Ligeia Circus-No lo soporto/Panza
Aclaraciones: Si bien entre los discos del año la elección se hizo más complicada (tranquilamente podrían haber estado Intoxicados, Pez, Regina Spektor, etc.) no pasó lo mismo en cuanto a las películas, que en otro año definitivamente no hubieran estado entre o mejor (por ejemplo, la de Jarmusch, que a media máquina le alcanza para mantenerse arriba). Lógicamente, como surge de la lectura de la lista de libros, no todos son nuevos (no por eso pierden actualidad), sino simplemente los que más me gustarron de los que pude leer este año.
"Paren de reprimir hijos de puta"
Parece irreal que hayan pasado cinco años de la convulsión generalizada que desencadenó la salida de De la Rúa de la presidencia. Más irreal aún resulta si uno vuelve a ver imágenes de ese tiempo, donde había una especie de comunión social, de empatía de clases (que finalmente fue solo superficial). No se sabía exactamente contra qué eran las protestas, pero el trajín de los años menemistas y la acumulación de injusticias llevaron a la gente a las calles (fui unos de los ¿ilusos? que empuñando un noble utensilio culinario pensó que algo iba a cambiar). Recordando la máxima de Prodan, "no se lo que quiero, pero lo quiero ya".
Con el tiempo, como suele suceder, lo que en un principio era protesta apasionada, sentida, se transformó en una rutina, algo de compromiso, que finalmente derivó (amparos mediante) en una mirada de soslayo hacia aquellos "inadaptados" que seguían reclamando sus ahorros. Es cierto que este es un país que no da respiro en cuanto a las noticias, que se suceden una tras otra sin dar tiempo de poder procesarlas (en esto también, hay que decirlo, hubo cierta complicidad de los medios, aunque todavía no era el furor del "minuto a minuto"); bueno sería, de todos modos, tener una sociedad medianamente educada, con capacidad de apreciar lo verdaderamente importante. Cuando la cosas se fueron reacomodando, surgieron nuevas comodidades (mensajes de texto, home theatres, etc.) que regeneraron el sopor burgués, aplacando los ánimos rebeldes, y reduciendo el pasado a una mera anécdota simpática para la gran mayoría. Como hoy en día, que sirve para que los medios inflen sus ventas con la vuelta del "señor Wang" al país.
Con el tiempo, como suele suceder, lo que en un principio era protesta apasionada, sentida, se transformó en una rutina, algo de compromiso, que finalmente derivó (amparos mediante) en una mirada de soslayo hacia aquellos "inadaptados" que seguían reclamando sus ahorros. Es cierto que este es un país que no da respiro en cuanto a las noticias, que se suceden una tras otra sin dar tiempo de poder procesarlas (en esto también, hay que decirlo, hubo cierta complicidad de los medios, aunque todavía no era el furor del "minuto a minuto"); bueno sería, de todos modos, tener una sociedad medianamente educada, con capacidad de apreciar lo verdaderamente importante. Cuando la cosas se fueron reacomodando, surgieron nuevas comodidades (mensajes de texto, home theatres, etc.) que regeneraron el sopor burgués, aplacando los ánimos rebeldes, y reduciendo el pasado a una mera anécdota simpática para la gran mayoría. Como hoy en día, que sirve para que los medios inflen sus ventas con la vuelta del "señor Wang" al país.
Tas igual!
Por más que uno intente abstraerse de ciertas frivolidades, tarde o temprano la televisión termina recordándonos que somos humanos. Dicho esto, voy a hablar de Cantando por un sueño: el muchacho que ganó con Ileana Calabró, no es igual al cantante de Airbag dentro de diez años (con unos cuantos kilos de Freny´s encima)?.
domingo
La Bombonera no late. Definitivamente.
Es sabido que la felicidad viene en pequeñas grajeas, pero varias en un lapso de horas conforman un día casi perfecto. Para empezar, hace veintitres años disfrutamos de la Democracia, con todos sus pros y contras, pero poder votar (lo que hagamos con la elección es otro tema) durante más de veinte años seguidos, en un país con un pasado tan tumultuoso como el nuestro, es un logro. En segundo lugar, se murió Pinochet, que en sí mismo es algo positivo (¿por qué los garcas serán tan longevos?). Lo malo es toda la información que se llevó consigo. Y para finalizar el día, perdió Boca increíblemente el campeonato, en un día que redimió en parte el verdadero espíritu del fútbol, y ratificó que el bigotudo La Volpe, con su pinta de narco, sabe más de claritos que de fútbol. Lo curioso es que justamente un club conseguidores tan soberbios, que viven jactándose de sus cualidades genitales haya perdido un partido en el cual con un mísero empate ganaban el campeonato. Qué más se puede pedir?
P.D.: así como los hinchas de Estudiantes tienen la peña Javier Mazzoni (qué recuerdos!), ¿crearán la peña Juan Ramón Cabrero?
P.D.: así como los hinchas de Estudiantes tienen la peña Javier Mazzoni (qué recuerdos!), ¿crearán la peña Juan Ramón Cabrero?
viernes
Clon
Chequeen en el video "Smile" de Lily Allen (otro producto MySpace), en la parte en que van a tomar un té/café, el que está atrás de ella es Ron Wood con cinco años más (o sea, 1825 resacas después).
miércoles
Me estaré convirtiendo en un snob?
Toda mi vida intenté esquivar los distintos convencioanlismos que me conducirían indefectiblemente a transformarme en un snob (un idiota con pretensiones). Ese fue uno de los motivos por los cuales no estudié Letras, por ejemplo (se que en este momento el lector debe estar pidiendo a gritos que lo hubiera hecho, viendo la sintais espantosa del texto). Pero por distintos sucesoso que me ocurren ultimamente, estoy comenzando a preguntarme si habré hecho las cosas bien, porque evidentemente no coincido demasiado con el gusto popular (en su sentido menos intelectual). Por ejemplo, hace tiempo que no viajo en colectivo sin escuchar alguna frase del estilo "viste como bailó la Florencia?", o "cómo canta La tota!". Esto no sería tan extraño, sino que cuando me bajo del colectivo y voy a la facultad, en los pasiloos escuchó el mismo tipo de frases, aunque ahora pretndidamente intelectuales, como "viste a Iliana disfrazada de Kiss?". No pretendo ir subiendo escaleras mientars escucho debates acerca de los preceptos de Feuerbach, pero tampoco esto...
Siempre pensé que si la gente dedicara un diez por ciento de la atención que le prestan a idioteces, y la aplicara a cosas verdaderamente importantes, las cosas andarían mucho mejor. Más aún en éste país, con tanton interrogantes de corte existencial por resolver, como por ejemplo: por qué carajo Echarri no hace un curso para modular como un ser humano?
Siempre pensé que si la gente dedicara un diez por ciento de la atención que le prestan a idioteces, y la aplicara a cosas verdaderamente importantes, las cosas andarían mucho mejor. Más aún en éste país, con tanton interrogantes de corte existencial por resolver, como por ejemplo: por qué carajo Echarri no hace un curso para modular como un ser humano?
lunes
Festival bueh
Mi intención era ver a Patti Smith, quien por lógica iba a tocar en la fecha de los Yeah Yeah Yeahs, pero al separarse las fechas, y ante un parcial traicionero, tuve que quedarme con la fecha del sábado.
Como es normal en estos festivales, una decena de bandas oficiaron de teloneras, diseminadas por diversas carpas. Entre lo mejorcito estuvo la telefónica Hana y El mató a un ciclista motorizado, quienes comenzaron sus shows ante la indiferencia del público, al que terminaron ganándose.
21:45hs apareció la entrada, con TV on the radio, banda de la que, honestamente, solo había escuchado un par de canciones en el programa de Rosso. Con un sonido compacto, y una marcada fibra rockera (sonaron de forma mucho más vigorosa que en su último disco) demostraron por qué son la "gran cosa nueva". Con un cantante carismático y comprador (su voz es el licuado perfecto entre James Brown y Joey Ramone) y un guitarrista que con su afro hipnótico (tenía mucho freeze) disparaba distorsiones à la Sonic Youth, recordaron un poco a los MC5, demostrando por qué el rock mezclado con la música de origen nuegro es tan irresistible.
Mención aparte merece la apatía de gran parte del público, compuesto por mayoría de niños que, al dejar Sacoa de ser cool y tener con carga su celular con máquina de milkshake incluída, probaron yendo al recital. Por consiguiente, estaban más interesados en conseguir mayonesa para las hamburguesas que ávidos de escuchar algo verdaderamente "nuevo".
A22:45hs, plato principal con los Yeah Yeah Yeahs, quienes también vinieron a presentar su nuevo disco. Vestida con un traje mezcla de catsuit y juglar, Karen O demostró que es una verdadera show-woman, manjando a la perfección los tiempos del recital (desde el frenético "Pin", hasta una versión intimista de "Maps") mientras se retorcía en movimientos casi epilépticos. El sonido, verdaderamente impecable (pese a que en ese momento ya contaba con una sordera considerable, por estar pegado a la pared de amplificadores del bombo), transmitía a la perfección el espíritu revulsivo de la banda. Una hora y diez minutos de puro rock primal, sazonado con pequeñas charlas ("this is the best show of the year"), movía al más duro (en todo sentido). Al final, los tres saludaron sentidamente, en especial el baterista (por Dios! hay gente más nerd que uno!), quien por supuesto, ofrendó sus palitos chinos al público.
-Pequeño receso para comer algo, caminar por el parque, y despegarme las vallas de las costillas-
23:45: sirven el postre, con Daft Punk, pero como soy diabético, no como (chiste idiota). La verdad es que nunca entendí demasiado ese tipo de música "de licuadoras" (Pappo dixit), así que no voy a explayarme. Solo decir que hicieron un buen enganchadito de sus hits al principio, y que tuvieron la mejor puesta en escena de la noche.
24:15: como sobremesa, en la carpa de una conocida marca de celulares (infaltable) tocaban paradójicamente Amadou&Mariam, dos músicos "apadrinados" por Manu Chao, que hacían una mezcla imbatible de rock y música tribal. Show furibundo, sólido, abundante en zapadas gloriosas. Ayudaba el hecho de que no quedaba casi nadie en la carpa, ya que la mayoría estaba saltando frenéticamente con el duo de dance francés, lo cual permitió que los pocos que quedamos en la carpa disfrutáramos tranquilos un show que era para ver distendido. En lo personal, grata sorpresa.
Luego vinieron una sucesión de bandas (Doris, con su noise; Brian Storming, con su música instrumental de película clase B) que acompañaban pero no aportaban. A eso de las dos y media, las piernas empezaban a traicionarme y ante la imposibilidad de encontrar medio metro cuadrado de pasto limpio para sentarme, emprendí la retirada, pensando en curarme el empacho de música. Al menos me fui tranquilo, pensando que de vez en cuando salen buenas bandas nuevas.
Como es normal en estos festivales, una decena de bandas oficiaron de teloneras, diseminadas por diversas carpas. Entre lo mejorcito estuvo la telefónica Hana y El mató a un ciclista motorizado, quienes comenzaron sus shows ante la indiferencia del público, al que terminaron ganándose.
21:45hs apareció la entrada, con TV on the radio, banda de la que, honestamente, solo había escuchado un par de canciones en el programa de Rosso. Con un sonido compacto, y una marcada fibra rockera (sonaron de forma mucho más vigorosa que en su último disco) demostraron por qué son la "gran cosa nueva". Con un cantante carismático y comprador (su voz es el licuado perfecto entre James Brown y Joey Ramone) y un guitarrista que con su afro hipnótico (tenía mucho freeze) disparaba distorsiones à la Sonic Youth, recordaron un poco a los MC5, demostrando por qué el rock mezclado con la música de origen nuegro es tan irresistible.
Mención aparte merece la apatía de gran parte del público, compuesto por mayoría de niños que, al dejar Sacoa de ser cool y tener con carga su celular con máquina de milkshake incluída, probaron yendo al recital. Por consiguiente, estaban más interesados en conseguir mayonesa para las hamburguesas que ávidos de escuchar algo verdaderamente "nuevo".
A22:45hs, plato principal con los Yeah Yeah Yeahs, quienes también vinieron a presentar su nuevo disco. Vestida con un traje mezcla de catsuit y juglar, Karen O demostró que es una verdadera show-woman, manjando a la perfección los tiempos del recital (desde el frenético "Pin", hasta una versión intimista de "Maps") mientras se retorcía en movimientos casi epilépticos. El sonido, verdaderamente impecable (pese a que en ese momento ya contaba con una sordera considerable, por estar pegado a la pared de amplificadores del bombo), transmitía a la perfección el espíritu revulsivo de la banda. Una hora y diez minutos de puro rock primal, sazonado con pequeñas charlas ("this is the best show of the year"), movía al más duro (en todo sentido). Al final, los tres saludaron sentidamente, en especial el baterista (por Dios! hay gente más nerd que uno!), quien por supuesto, ofrendó sus palitos chinos al público.
-Pequeño receso para comer algo, caminar por el parque, y despegarme las vallas de las costillas-
23:45: sirven el postre, con Daft Punk, pero como soy diabético, no como (chiste idiota). La verdad es que nunca entendí demasiado ese tipo de música "de licuadoras" (Pappo dixit), así que no voy a explayarme. Solo decir que hicieron un buen enganchadito de sus hits al principio, y que tuvieron la mejor puesta en escena de la noche.
24:15: como sobremesa, en la carpa de una conocida marca de celulares (infaltable) tocaban paradójicamente Amadou&Mariam, dos músicos "apadrinados" por Manu Chao, que hacían una mezcla imbatible de rock y música tribal. Show furibundo, sólido, abundante en zapadas gloriosas. Ayudaba el hecho de que no quedaba casi nadie en la carpa, ya que la mayoría estaba saltando frenéticamente con el duo de dance francés, lo cual permitió que los pocos que quedamos en la carpa disfrutáramos tranquilos un show que era para ver distendido. En lo personal, grata sorpresa.
Luego vinieron una sucesión de bandas (Doris, con su noise; Brian Storming, con su música instrumental de película clase B) que acompañaban pero no aportaban. A eso de las dos y media, las piernas empezaban a traicionarme y ante la imposibilidad de encontrar medio metro cuadrado de pasto limpio para sentarme, emprendí la retirada, pensando en curarme el empacho de música. Al menos me fui tranquilo, pensando que de vez en cuando salen buenas bandas nuevas.
sábado
Ví la luz...
Advertencia: el siguiente posteo puede provocar consecuencias irreversibles. Si usted es altamente impresionable, evite leer las siguientes líneas. Muchas Gracias.
P.D.: habiendo escalera, el consorcio no se responsabiliza por los accidentes ocurridos en el ascensor.
Decidido a explorar las fuerzas oscuras (perdón, me pegó mal sábados de súper acción) comencé a leer... "El alquimista", de Coehlo. Como todo el mundo habla de este escritor? brasilero, me dije: "tengo que criiticarlo con un pco más de propiedad" (tranquilos, por ahora sigo negándome a leer "El código Da Vinci"). Y como supuestamente estos libros nos deberían dejar una enseñanza à la Bucay, lo que aprendí es que a veces ser prejuicios no está tan mal. Muchas veces uno tiene razón.
Chesterton decía que a los poetas hay que juzgarlos por sus mejores versos. Aplicando ese criterio, Coehlo es inimputable.
P.D.: habiendo escalera, el consorcio no se responsabiliza por los accidentes ocurridos en el ascensor.
Decidido a explorar las fuerzas oscuras (perdón, me pegó mal sábados de súper acción) comencé a leer... "El alquimista", de Coehlo. Como todo el mundo habla de este escritor? brasilero, me dije: "tengo que criiticarlo con un pco más de propiedad" (tranquilos, por ahora sigo negándome a leer "El código Da Vinci"). Y como supuestamente estos libros nos deberían dejar una enseñanza à la Bucay, lo que aprendí es que a veces ser prejuicios no está tan mal. Muchas veces uno tiene razón.
Chesterton decía que a los poetas hay que juzgarlos por sus mejores versos. Aplicando ese criterio, Coehlo es inimputable.
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