jueves

Utilitarismo for sale

Acabo de ver "El diablo viste a la moda" una comedia liviana con ciertas pretensiones que unicamente salvan en parte Meryl Streep y Stanley Tucci, y que hace ver "Pret à porter" del sobrevalorado Alan Parker como una película de culto (especialmente por la banda sonora que parece el playlist de un adolescente en pleno estallido hormonal). A veces no deja de sorprenderme en esta clase de películas norteamericanas cómo les gustan esas historias idealistas en las que una persona deja de lado una vida glamorosa y llena de dinero para dedicarse de lleno a ser coherente con sus ideales. Lo más loco es que el 40% de los Estados Unidos (y de tantos otros countries argentinos, cuando las orgías pedían un receso) debió haber visto esta película en su aparatito de DVD Bang&Olufsen mientras comían pochoclo con la remera de GAP de ese tipo que sale siempre de costado con la boina, que "no se quién es, pero es súper simpático", y que debió haber generado grandes brainstormings intelectuales con frases contundentes como "qué chic esa carterita de Chanel".

Feliz cumpleaños?

Quien me conoce sabe de mi aversión por festejar los cumpleaños. En realidad se extiende a la mayoría de las fiestas, que son simplemente días regulares. Pero si bien son un día más, según mi criterio, mi cumpleaños de este año tuvo una esencia mucho más loser que las de años pasados, empezando por una mañana desperdiciada en un tribunal de faltas por una multa que uno no sufrió, haciendo colas asquerosamente largas (debe ser alguna especie de penitencia impuesta por las mentalidades municipales) con dos asientos para setenta personas, rodeados de paredes mugrientas, y con un tipo adelante mío cruza de LaVolpe con "Pato" Galmarini que no paró de hacer comentarios fachos en todo el día. De ahí, fui a un sanatorio para que me revisaran, asustado como pocas veces por un fuerte dolor en la zona abdominal, que no me había dejado dormir más de cuarenta minutos seguidos en toda la noche, que temía fuera un principio de apendicitis, que una doctora treintañera con curvas inquietantes potenciadas por un delantal que provocaba accidentes en cadena de ratones contra mi parietal izquierdo redujo al absurdo con una simple frase: "debes estar constipado". para salir a festejar, por supuesto me interné en la facultad a divertirme con los impedimentos matrimoniales sazonado con algo de derecho comercial. Cheers!

lunes

Balance Festivalero

Año tras año, cuando llega mediados de marzo, a uno le dan las mismas ganas de largar todo e internarse durante diez días a ver películas hasta qeu se sequen los lagrimales. Año tras año, uno debe conformarse con ver lo que pueda, en el horario que quede. Lamentablemente debe soportar las mismas colas interminables de todos los años, sin posibilidad de comprar aunque sea un abono que le permita a cualqueir ser humano que trabaja, disfrutar de algo del cine que durante el año no llega a su ciudad. De todos modos, vi más películas que en otros años (a costa de mi presentismo en Derecho de familia, la materia, no la película de Burman) y solo algunas pocas me quedaron en el tintero (American Hardcore, Wristcutters, Regresados). De las que vi, breve reseña de las que más me gustaron:
-"¿Quién mató a la llamita blanca?", de Rodrigo Bellot: como suele suceder, uno marca las películas en la grilla por el nombre del director, de quien había visto su debut, "Dependencia sexual". Esperaba encontrarme con una buena película, pero me sorprendió gratamente el tono de road movie lisérgica, en apariencia liviana, pero que una vez sedimentada, nos deja un análisis corrosivo de la política boliviana, que por supuesto se traslada cómodamente a toda América LAtina.
-"The pervert´s guide to cinema", de Sophie Fiennes: exquisito análisis de la historia del cine con una mirada psicológicfa, a cargo de Slavoj Zizek, el filósofo maradoniano. Brillante las conexions que hace entre las distintas película, aunque una verdadera pena que no se haya pasado la primera parte del documental.
-"Flandres", de Bruno Dumont: atípica película de guerra, centrada más en las emociones tanto de los que se van como de los qu se quedan, que en la guerra en sí misma (un sinsentido, sea donde sea). Con el ritmo justo, y una gran actuación de su protagonista femenina, se robó todos mis elogios. Por suerte la vamos a ver en el cine.
-"This film is not yet rated", de Kirbi Dick: ácido documental acreca del MCAA, el instituto "secreto" norteamericano que califica las películas según su audiencia. Además de las oscuras conexiones políticas del mismo, nos enteramos de idioteces como por ejemplo que "Los muchachos no lloran" recibió la lapidaria calificación de NC-17 porque el orgasmo de Chloe Sevigny era "demasiado largo".
-"Kurt Cobain: about a son", de AJ Schnack: un documental distinto acerca de obviamente, el lider de Nirvana, en el que con un extraño efecto (solo se escucha la voz del cantante sobre imágenes de Olympia, Aberdeen, y demás lugares donde vivió) logra que nos compenetremos más con la persona que con el personaje, y a pesar de que no se escucha música de la banda de Seattle, la banda sonora a cargo del lider de Death Cab For Cutie transmite el tono abúlico que la película pedía.

*5 cosas que deberían prohibirse en los cines:
-caramelos con envoltorio de celofán (especialmente cuando son manipulados por personas con más de tres dígitos de edad)
-celulares (sobre todo los que tienen ringtone de Los Simpsons: NO SON ORIGINALES, ENTIENDANLO)
-tomar mate (no, no estoy desvariando, me pasó en dos funciones, y lo peor es que no convidaron un par de amargos)
-público pochoclero que va a ver películas de Takeshi Miike con provisiones de gaseosa y papas fritas (también con envoltorio de celofán) como para toda la sala
-señoras octogenarias con el pelo muy batido (todavía me duele el cuello)

Unplugged bananero

Generalmente en esta época estival suele aflorar una fantasía contenida durante todo el año: basicamente, mandar todo a la mierda. Frase muchas veces motivada en el hastío generado por la acumulación de problemas durante un largo período de tiempoe, y en otras ocasiones, lo que lo motiva es un franco lugar común, pronunciado por una persona que la sabe inalcanzable y solo desea poner de manifiesto la contradicción existente entre sus ideales y la realidad, especialmente en estos tiempos en que la tecnología terminó por absorver nuestras vidas (nunca vi tantas computadoras en la playa).
De todos modos, y muy probablemente ayudado por mi condición de squatter tecnofóbico, durante este tiempo (desde el posteo anterior) casi que pude llevarlo a al realidad, ayudado por el hecho de que el módem de mi computadora pasó a mejor vida. Solo me dediqué a leer, mirar películas y escuchar discos (lo más cercano al paraíso del nerd). Lo curioso de esto fue que en el trabajo (lamentablemente es la época en que más horas pierdo allí, lo cual me hace desear aún menos la temporada más prolífica de la movida cultural marplatense, con títulos creativos como "El champán las pone mimosas") las charlas no se alteraron, y salvo honrosas excepciones, siguieron limitándose a salidas, borracheras y pechos, con lo cual mi unplugged del mundo tecnológico fue absolutamente fútil. No pretendo analizar los fallos de La Haya o la crisis energética rusa mientras hago un helado de banan split, pero a veces sería bueno al menos intentarlo, para variar. Me reconozco como un tipo cuyos ¿pensamientos? no suelen coincidir con los de la mayoría de las personas de su edad. De hecho, siempre tuve la impresión de que nací en la década equivocada. Nací viejo. Cuando mi cabeza asomó a este mundo ya tenía cuarenta años. Al momento en que el médico cortó el cordón umbilical, ya había cumpido setenta años. Pero eso no quita que a veces no deja de sorprenderme la falta de inquietudes de las personas.

martes

Blog=literatura?

Como por distintas cuestiones laborales ya me es casi imposible escuchar mi programa de radio de cabecera (La casa del rock naciente), me dedico a devorar cuanta revista de música llega a mis manos. Es así que haciendo las compras navideñas me encuentro con una edición de Inrockuptibles con Jarvis Cocker en la tapa (pocas revistas pueden jactarse de poner a tipos tan lúcidos en la tapa). Ssuscribiéndose, uno conseguía como bonificación un disco de PJ Harvey con John Peel y el libro de Lola Copacabana (justlola.blogspot.com). Como esa clase de discos son verdaderamente complicados de conseguir en Mar del Plata, pese a que es una ciudad, y especialmente en verano se llena de cultura (El champán las pone mimosas!), terminé suscribiéndome. Es así que finalmente terminé leyendo mi primer blog trasladado al papel.
Todo esto viene a cuenta de una discusión que circula en varios blogs/revistas, acerca de si ésta avalancha de bitácoras publicadas en formato tradicional de libro finalmente son o no literatura. Si bien durante años uno está más acostumbrado a leer cosas en papel, sea por cuestiones académicas o por puro placer, al terminar de leer Buena leche (lola Copacabana), a uno le queda la sensación de que extirparon el texto de su hábitat natural, o sea la red. Es justamente allí donde mejor funciona esta clase de textos, con la repentización y la frescura de la página escrita de un tirón, con todos sus pros y sus contras. Y si es allí donde mejor funcionan, es especialmente porque funcionan con un lenguaje intermedio entre lo tradicional y lo supuestamente moderno que nos inculcó internet. Entonces, uno como navegante, cansado de ver siempre las mismas páginas que nos bombardean con propagandas y una sucesión de carteles de colores fluorescentemente ochentosos, al encontar una página que sea simplemente texto y algunas fotos, siente una inyección de aire fresco en los pulmones.
Queda pendiente el debate de qué es la literatura, palabra que se utiliza para abarcar autores tan disímiles como Proust y Coehlo. Lo que los une es la voluntad de comunicarse con el lector, utilizando como nexo común el texto. Y en los blogs (éste incluído) solo en pequeños pasajes uno encuentra "literatura tradicional", entendiendo ésta como una voz verdaderamente original y depurada; por lo gneral los posteos se asemejan más a una flatulencia intelectual que a "La náusea". En definitiva, lo que define que algo "sea literatura" no es la forma, sino el contenido.

sábado

Pequeñas gemas para una tarde nublada

Como es costumbre en mí, en verano me pongo al día con el cine de todos lados, absorviendo rayos catódicos cual Bob Esponja, construyendo de ese modo un pequeño festival de cine privado, que como todos los festivales, suele ser bastante desparejo. Aún así, encontré algunas películas más que rescatables, las cuales, teniendo en cuenta el precio cuasi suntuario de los alquileres de DVD (salvo los videos de barrio), conforman una buena opción para ahorrar un poco.
-The deal: película francesa basada en un enfermizo juego de ruleta rusa protagonizado por varias personas, cada una de las cuales apunta al cuello de su oponente, cada una de las cuales cuenta con un manager-apostador que los apoya, y de paso lucra con ellos. Excelente la secuencia adictiva, llena de tensión, del juego en sí.
-El intruso: película verdaderamente rara, de un suspenso que remite al cine de antaño, reforzada esta sensación por tomas verdaderamente fuera de lo común para el cine de estos tiempo. En el momento preciso en que Daniel Craig le propone matrimonio a Samantha Morton, un globo aerostático fuera de control arruina el momento y su pareja, transformando a Craig en un tipo absolutamente desquiciado.
-The Jacket: thriller psicológico con Adrien Brody como protagonista, y kris Kristofferson como "el doctor malo" (luego de cansarse de hacer películas de cyborgs y discos de country depresivos), en el cual Brody, ex combatiente de la Guerra del Golfo, participa de un crímen, pero debido a las alucinaciones de las que sufre, es considerado inimputable y enviado a un manicomio. Allí, con ayuda de las toneladas de drogas que le suministran, comienza a tener regresiones y visiones, en una de las cuales se entera que motirá en cuator días.
-la habitación del niño: no, no es el bodriazo de Nanni Moretti, sino parte de una serie de películas de terror para la televisión española, ésta dirigida por el brillante Alel de la Iglesia, y protagonizada por el caramelo de Leonor Watling. Una pareja joven se muda a una casa que resulta estar habitada por alguien más, lo cual genera conflictos en la pareja, que parecen solucionados cuando el protagonista encuentra la forma de comunicarse con el otro lado a través de... un televisor para controlar bebes! Pero en una de sus entradas, uno de los visitantes ingresa a su mundo. Es como una especie de "Los otros", pero sin la solemnidad, y con talento. No es "Audition", pero está perfectamente filmada, demostrando que De la Iglesia posee un virtuosismo sobre su instrumento (cine) que trasciende los géneros.

jueves

Final cerrado

Aprovechando el franco, y teniendo en cuenta que el tiempo no fue el mejor (ley de Murphy, no Prato), me interné en mi casa a ver unas películas atrasadas que tenía (recomiendo especialmente "Los anales de Barcelona"). Dentro de esas películas, había varias argentinas, de las cuales solamente nombraré una: "Corazón iluminado", que pese al nombre con tufillo de novela brasilera de media tarde, contaba con un elenco destacado: Norma Aleandro, Oscar Ferrigno, Miguel Angel Solá, Arturo Maly, etc. Se trata de un drama romántico dirigido por un director de renombre que no viene al caso nombrar. La cuestión es que hay una imágen en la película que tal vez sea un tanto cursi, pero es altamente efectiva: Solá encuentra un video donde aparece su novia de la adolescencia, a quien creía muerta hace veinte años; en ese video, ella vomita una lágrima que Solá seca tocando la pantalla. Buena idea, bien llevada a cabo. En este momento, ya iban casi dos horas de película. Si la misma hubiera terminado en ese momento, a uno le hubiera quedado un gustito poético en la boca que hubiera mejorado la evaluación de la película, con un final abierto que invitaba a la metáfora, a la lectura sedimentada. Pero no. Como muchos directores, no se si por el público excesivamente televisivo o por un exceso de cine norteamericano (del malo), necesitó de quince minutos más para cerrar la historia. No solamente no aportó nada, sino que empeoró considerablemente la película. Más allá de las apreciaciones personales, cuando uno vio mucho cine, como seguramente le pasó a este director, percibe el momento, condensado en una imágen, en que la película cierra como un todo, como una enorme maquinaria que necesita el toque sutil para terminar su labor. Es una lástima que tantas películas se arruinen por no darse cuenta cuándo la película pide títulos.

miércoles

Lo mejorcito del 2006

>Discos del año

-"Pan", Luis Alberto Spinetta
-"Return to cookie mountain", TV on the radio
-"Todo lo sólido se desvanece...", Gabo
-"Rather ripped", Sonic Youth
-"Son", Juana Molina

>Películas del año

-"Caché", Michael Haneke
-"El arte de la seducción", Terry Zwigoff
-"Flores rotas", Jim Jarmusch
-"Derecho de familia", Daniel Burman
-"Nacido y criado", Pablo Trapero

>Libros del año

-"La vida descalzo", Alan Pauls
-"El interior", Martín Caparrós
-"Los Sorias", Alberto Laiseca (sí, entero)
-"Muchacha Punk", Fogwill
-"Santuario", William Faulkner

>Banda marplatense del año: Ligeia Circus
>Recital local del año: Ligeia Circus-No lo soporto/Panza

Aclaraciones: Si bien entre los discos del año la elección se hizo más complicada (tranquilamente podrían haber estado Intoxicados, Pez, Regina Spektor, etc.) no pasó lo mismo en cuanto a las películas, que en otro año definitivamente no hubieran estado entre o mejor (por ejemplo, la de Jarmusch, que a media máquina le alcanza para mantenerse arriba). Lógicamente, como surge de la lectura de la lista de libros, no todos son nuevos (no por eso pierden actualidad), sino simplemente los que más me gustarron de los que pude leer este año.

"Paren de reprimir hijos de puta"

Parece irreal que hayan pasado cinco años de la convulsión generalizada que desencadenó la salida de De la Rúa de la presidencia. Más irreal aún resulta si uno vuelve a ver imágenes de ese tiempo, donde había una especie de comunión social, de empatía de clases (que finalmente fue solo superficial). No se sabía exactamente contra qué eran las protestas, pero el trajín de los años menemistas y la acumulación de injusticias llevaron a la gente a las calles (fui unos de los ¿ilusos? que empuñando un noble utensilio culinario pensó que algo iba a cambiar). Recordando la máxima de Prodan, "no se lo que quiero, pero lo quiero ya".
Con el tiempo, como suele suceder, lo que en un principio era protesta apasionada, sentida, se transformó en una rutina, algo de compromiso, que finalmente derivó (amparos mediante) en una mirada de soslayo hacia aquellos "inadaptados" que seguían reclamando sus ahorros. Es cierto que este es un país que no da respiro en cuanto a las noticias, que se suceden una tras otra sin dar tiempo de poder procesarlas (en esto también, hay que decirlo, hubo cierta complicidad de los medios, aunque todavía no era el furor del "minuto a minuto"); bueno sería, de todos modos, tener una sociedad medianamente educada, con capacidad de apreciar lo verdaderamente importante. Cuando la cosas se fueron reacomodando, surgieron nuevas comodidades (mensajes de texto, home theatres, etc.) que regeneraron el sopor burgués, aplacando los ánimos rebeldes, y reduciendo el pasado a una mera anécdota simpática para la gran mayoría. Como hoy en día, que sirve para que los medios inflen sus ventas con la vuelta del "señor Wang" al país.

Tas igual!

Por más que uno intente abstraerse de ciertas frivolidades, tarde o temprano la televisión termina recordándonos que somos humanos. Dicho esto, voy a hablar de Cantando por un sueño: el muchacho que ganó con Ileana Calabró, no es igual al cantante de Airbag dentro de diez años (con unos cuantos kilos de Freny´s encima)?.

domingo

La Bombonera no late. Definitivamente.

Es sabido que la felicidad viene en pequeñas grajeas, pero varias en un lapso de horas conforman un día casi perfecto. Para empezar, hace veintitres años disfrutamos de la Democracia, con todos sus pros y contras, pero poder votar (lo que hagamos con la elección es otro tema) durante más de veinte años seguidos, en un país con un pasado tan tumultuoso como el nuestro, es un logro. En segundo lugar, se murió Pinochet, que en sí mismo es algo positivo (¿por qué los garcas serán tan longevos?). Lo malo es toda la información que se llevó consigo. Y para finalizar el día, perdió Boca increíblemente el campeonato, en un día que redimió en parte el verdadero espíritu del fútbol, y ratificó que el bigotudo La Volpe, con su pinta de narco, sabe más de claritos que de fútbol. Lo curioso es que justamente un club conseguidores tan soberbios, que viven jactándose de sus cualidades genitales haya perdido un partido en el cual con un mísero empate ganaban el campeonato. Qué más se puede pedir?

P.D.: así como los hinchas de Estudiantes tienen la peña Javier Mazzoni (qué recuerdos!), ¿crearán la peña Juan Ramón Cabrero?

viernes

Clon

Chequeen en el video "Smile" de Lily Allen (otro producto MySpace), en la parte en que van a tomar un té/café, el que está atrás de ella es Ron Wood con cinco años más (o sea, 1825 resacas después).

miércoles

Me estaré convirtiendo en un snob?

Toda mi vida intenté esquivar los distintos convencioanlismos que me conducirían indefectiblemente a transformarme en un snob (un idiota con pretensiones). Ese fue uno de los motivos por los cuales no estudié Letras, por ejemplo (se que en este momento el lector debe estar pidiendo a gritos que lo hubiera hecho, viendo la sintais espantosa del texto). Pero por distintos sucesoso que me ocurren ultimamente, estoy comenzando a preguntarme si habré hecho las cosas bien, porque evidentemente no coincido demasiado con el gusto popular (en su sentido menos intelectual). Por ejemplo, hace tiempo que no viajo en colectivo sin escuchar alguna frase del estilo "viste como bailó la Florencia?", o "cómo canta La tota!". Esto no sería tan extraño, sino que cuando me bajo del colectivo y voy a la facultad, en los pasiloos escuchó el mismo tipo de frases, aunque ahora pretndidamente intelectuales, como "viste a Iliana disfrazada de Kiss?". No pretendo ir subiendo escaleras mientars escucho debates acerca de los preceptos de Feuerbach, pero tampoco esto...
Siempre pensé que si la gente dedicara un diez por ciento de la atención que le prestan a idioteces, y la aplicara a cosas verdaderamente importantes, las cosas andarían mucho mejor. Más aún en éste país, con tanton interrogantes de corte existencial por resolver, como por ejemplo: por qué carajo Echarri no hace un curso para modular como un ser humano?

lunes

Festival bueh

Mi intención era ver a Patti Smith, quien por lógica iba a tocar en la fecha de los Yeah Yeah Yeahs, pero al separarse las fechas, y ante un parcial traicionero, tuve que quedarme con la fecha del sábado.
Como es normal en estos festivales, una decena de bandas oficiaron de teloneras, diseminadas por diversas carpas. Entre lo mejorcito estuvo la telefónica Hana y El mató a un ciclista motorizado, quienes comenzaron sus shows ante la indiferencia del público, al que terminaron ganándose.
21:45hs apareció la entrada, con TV on the radio, banda de la que, honestamente, solo había escuchado un par de canciones en el programa de Rosso. Con un sonido compacto, y una marcada fibra rockera (sonaron de forma mucho más vigorosa que en su último disco) demostraron por qué son la "gran cosa nueva". Con un cantante carismático y comprador (su voz es el licuado perfecto entre James Brown y Joey Ramone) y un guitarrista que con su afro hipnótico (tenía mucho freeze) disparaba distorsiones à la Sonic Youth, recordaron un poco a los MC5, demostrando por qué el rock mezclado con la música de origen nuegro es tan irresistible.
Mención aparte merece la apatía de gran parte del público, compuesto por mayoría de niños que, al dejar Sacoa de ser cool y tener con carga su celular con máquina de milkshake incluída, probaron yendo al recital. Por consiguiente, estaban más interesados en conseguir mayonesa para las hamburguesas que ávidos de escuchar algo verdaderamente "nuevo".
A22:45hs, plato principal con los Yeah Yeah Yeahs, quienes también vinieron a presentar su nuevo disco. Vestida con un traje mezcla de catsuit y juglar, Karen O demostró que es una verdadera show-woman, manjando a la perfección los tiempos del recital (desde el frenético "Pin", hasta una versión intimista de "Maps") mientras se retorcía en movimientos casi epilépticos. El sonido, verdaderamente impecable (pese a que en ese momento ya contaba con una sordera considerable, por estar pegado a la pared de amplificadores del bombo), transmitía a la perfección el espíritu revulsivo de la banda. Una hora y diez minutos de puro rock primal, sazonado con pequeñas charlas ("this is the best show of the year"), movía al más duro (en todo sentido). Al final, los tres saludaron sentidamente, en especial el baterista (por Dios! hay gente más nerd que uno!), quien por supuesto, ofrendó sus palitos chinos al público.
-Pequeño receso para comer algo, caminar por el parque, y despegarme las vallas de las costillas-
23:45: sirven el postre, con Daft Punk, pero como soy diabético, no como (chiste idiota). La verdad es que nunca entendí demasiado ese tipo de música "de licuadoras" (Pappo dixit), así que no voy a explayarme. Solo decir que hicieron un buen enganchadito de sus hits al principio, y que tuvieron la mejor puesta en escena de la noche.
24:15: como sobremesa, en la carpa de una conocida marca de celulares (infaltable) tocaban paradójicamente Amadou&Mariam, dos músicos "apadrinados" por Manu Chao, que hacían una mezcla imbatible de rock y música tribal. Show furibundo, sólido, abundante en zapadas gloriosas. Ayudaba el hecho de que no quedaba casi nadie en la carpa, ya que la mayoría estaba saltando frenéticamente con el duo de dance francés, lo cual permitió que los pocos que quedamos en la carpa disfrutáramos tranquilos un show que era para ver distendido. En lo personal, grata sorpresa.
Luego vinieron una sucesión de bandas (Doris, con su noise; Brian Storming, con su música instrumental de película clase B) que acompañaban pero no aportaban. A eso de las dos y media, las piernas empezaban a traicionarme y ante la imposibilidad de encontrar medio metro cuadrado de pasto limpio para sentarme, emprendí la retirada, pensando en curarme el empacho de música. Al menos me fui tranquilo, pensando que de vez en cuando salen buenas bandas nuevas.

sábado

Ví la luz...

Advertencia: el siguiente posteo puede provocar consecuencias irreversibles. Si usted es altamente impresionable, evite leer las siguientes líneas. Muchas Gracias.

P.D.: habiendo escalera, el consorcio no se responsabiliza por los accidentes ocurridos en el ascensor.

Decidido a explorar las fuerzas oscuras (perdón, me pegó mal sábados de súper acción) comencé a leer... "El alquimista", de Coehlo. Como todo el mundo habla de este escritor? brasilero, me dije: "tengo que criiticarlo con un pco más de propiedad" (tranquilos, por ahora sigo negándome a leer "El código Da Vinci"). Y como supuestamente estos libros nos deberían dejar una enseñanza à la Bucay, lo que aprendí es que a veces ser prejuicios no está tan mal. Muchas veces uno tiene razón.
Chesterton decía que a los poetas hay que juzgarlos por sus mejores versos. Aplicando ese criterio, Coehlo es inimputable.

martes

Copa David

Recién llegado de Buenos Aires y con las lagañas importadas del conurbano escribo estas líneas. A no pensar que fui como espectador, sino que tuve que ir a trabajar en un fucking puestito de helados sirviéndole a famosos y casi famosos. Lo que más me llamó la atención fue la cantidad de gente que, habiendo comprado entradas verdaderamente caras, prefería quedarse en la carpa mirando el partido por el plasma (no lo pudo traer lamentablemente), cuando a escasos diez metros estaba toda la acción en vivo. Evidentemente, el poder del alcohol, especialmente cuando es gratis, es más fuerte.
A la cancha pude entrar recién el domingo, en el partido de Chela, y como no podía ser de otra forma, con mi prontuario de mufa, fue el único partido de la serie que se perdió (al menos lo pude saludar a Calleri, y charlar dos minutos con Lucas Arnold, los dos con muy buena onda). Al resto de los jugadores solo los vimos a la pasada, cuando entraron a saludar un segundo en la carpa, a través delos huecos que nos dejaban los viejitos copeteados con ganas de figuar, subidos a los sillones, mientras a grito pelado hacían equilibrio (más por su lamentable estado etílico que por problemas de cadera) para no aterrizar arriba de un canapé. Al que sí tuve el placer de saludar es al procer Guillermo, que entró a la carpa camuflado cual zorro posmoderno, y despojado de su esposa oriental. Debo dconfesar, de todos modos, que me dio un poco de pena ver un jugador de su categoría reducido a mero relacionista público, saludando casi por compromiso a los que intentaban figurar a toda costa. Justamente él, un verdadero grande, que tiene con qué agrandarse, miembro junto con Borg, McEnroe y Nastase de los Zeppelin del tenis (en la época en que los tenistas parecían verdaderos rockers talentosos empuñando sus raquetas de madera, y no como ahora, que salvo excepciones, son tan políticamente correctos que los golfistas parecen verdaderos squatters al lado de ellos), saludando gente que no diferenciaba entre vino tinto y blanco, tenis y badmington (si es que lo conocen) era un poco triste.
Como nota bizarra, puedo decir que en uno de los pocos momentos libres para ir al baño, a la derecha del mingitorio donde me encontraba tenía a Juan Szafrán, a quien iba a saludar por su programa (la Banda Dominguera no, sino el de tenis que tiene en ESPN), pero las dudosas condiciones higiénicas del saludo me hicieron desistir.

jueves

Covers

Iba por los pasillos de la facultad con los libros bajo el brazo (consejo: eviten cursar una materia civil y una comercial en horas consecutivas, porque el peso de los libros puede alargar su brazo izquierdo), cuando de un grupo de chicas de primer año (lo supe por su nivel de producción, y los centímetros de revoque que cubrían su rostro) se escapa la frase "escuchaste el tema nuevo de Catupecu?", por supuesto, en un tono mucho más agudo de lo que una voz humana permite. Estuve a punto de pararme y explicarle que el tema es de una bandita, llamada Massacre (ni siquera le iba a hablar de Massacre Palestina, porque sino hubiera pensado que era un geronte), pero la poca dignidad que me queda me detuvo a tiempo. Así es como se me ocurrió esta pequeña lista de covers. Son 11 porque es mi número favorito, y porque es tan estúpidamente arbitrario como 5 o 10. Por supuesto que los temas elegidos dependen bastante del estado de ánimo, por consiguiente, muchos temas quedaron fuera de la lista (no es como para preocuparse tampoco).

-"Across the universe", de los Beatles, por Fionna Apple
-"You really got me", The Kinks, por Massacre (Palestina)
-"Apuéstale al amor", Queen, por Aterciopelados
-"Cocaine", John Cale, por Eric Clapton
-"Personal Jesus", Depeche Mode, por Johny Cash
-"Can´t get you out of my head", Kylie Minogue, por The Flaming Lips
-"I just don´t know what to do with myself", de Bacharach, por los White Stripes
-"Creep", Radiohead por REM
-"Déjate caer", Los tres, por Café Tacuba
-"The man who sold the world", de David Bowie, por Nirvana
-"Fuck You", de Sumo, por El Otro Yo

viernes

Tiembla Tim Burton!!!

Comiendo con mi vieja después de haber terminado la semana de cursadas (al fin), se me ocurre prender la televisión para aflojar las pocas neuronas sanas que me quedan. Evitando a toda costa el canal cuyo símbolo, una flor, es imposible que sea más cursi (qué loco que un canal absolutamente inservible se llame Utilísima), bajo hasta los canales de noticias (gracias Multicanal por tan brillante idea, que por supuesto, vale los $70), y mi vieja queda enganchada en un noticiero donde una nota de un viejito olvidado por su familia, con una música de cuerdas de fondo nos recordaba que debíamos amargarnos. Hasta ahí, lo normal: noticieros aggiornados con "conciencia social", pero sólo hasta que llegue la hora de volver al country. Acto seguido, presentan una nota sobre lo sucedido el miércoles en Canadá, donde un chico atacó a compañeros y profesores. El informe venía siendo bastante objetivo, hasta que de repente comienzan a hablar de que al chico le gustaba la música gótica, que frecuentaba clubes góticos, etc. Realmente ese tipo de cosas me molestan, porque para lo único que sirven es para demonizar "tribus sociales" (Su dixit). Al menos hasta donde conozco, no son personas en absoluto violentas (difícil imaginarse a Robert Smith en un ataque de nervios, salvo cuando pierde su delineador), y mucho menos aficionadas a las armas. Pero esta nota, a lo únic que apuntaba era a mezclar góticos con metaleros, neonazis con cultores del death metal, etc, a fin de que la señora que ve la tele en su casa (en este caso, mi vieja) vea un tipo pálido caminando por la calle y comience a aporrearlo con la bolsa del pan. Porque, convengamos, esta clase de personas tienen un problema más allá de la música que escuchen, sea Bauhaus o Yamila Cafrune. O acaso se menciona que el "loco de Belgrano" era un cultor da la música electrónica, y que por eso mismo cualquier empastillado que concurra a las Creamfields es un psicótico en potencia?
No son los rayos catódicos los que producen cáncer, sino el contenido de la caja boba.

P.D.: para tenert una visión un poco más acabada, se recomienda "Elephant", de Gus Van Sant, que retrata la masacre de Columbine, lejos del petardismo de Michael Moore, y mucho más cerca del minimalismo diseccionador de estados emocionales de sus mejores películas (línea seguida por Van Sant en "Last Days")

jueves

Otro más...

La verdad es que veneno furbolero que soy no podía dejar e decir lguna idiotez m{as acerca de la renuncia Riquelme a le selección. Lo únioco qur voy a ecir es que sinceramente, le creo sus razones, ya que nop es la primera vez que tiene este tipo de reacciones. Creo que nunca va a dejar de ser una especie de chico grande, por más años que pasen. Lo que habría que preguntarse es si no estamos haciendo algo realmente mal como hinchas del fútbol, ya que en los últimos dos mundiales, los jugadores que llegaban con más credenciales, terminaton luegho del mismo denostados por gran parte d ela comunidad futbolera. La verdad es que se lo va extrañar, a pesar de que nunca llegó a demostrar su potencial en la Selección. Lo que nunca voy a legar a entender, es a esas personas que lo sepultaron con sus críticas (a la Niembra) argumentando que era lento, calesitero, que lateralizaba, y todo el manojo de lugares comunes a que nos tienen acostumbrados los ¿periodistas deportivos?, cuando siempre jugó de la misma forma, sino revisar sus video de la época boquense.

Malditos Boquenses

Lunes, 8am. Me dirijo a la facultad, con el ánimo desecho. No solo por el hecho de ser el lunes, y tan temprano, lo cual de por sí es lo suficientemente deprimente. Sino que, como buen futbolero, los resultados de mi equipo condicionan el comienzo de la semana, especialmente los primeros momentos. Podría decirse que esa especie de memoria selectiva es una consecuencia lógica de mi condición de veneno sanlorencista, ya que sino viviría en un perpetuo mal humor (bueno, tal vez lo tenga de todos modos). La cuestíón es que voy a cursar Derecho Comercial a esa hora (materia entretenida si las hay como para empezar la semana). Pero como tenemos un profesor muy histriónico, de la hora y media que dura la hora cátedra, hora veinticinco se van entre comentarios futbolísticos, la historia del básquet marplatense, o anécdotas académicas de lo más variado. del Derecho Comercial, sólo el nombre. Y entre los comentarios deportivos, no podía pasar desapercibido el 7 a 1. Al profesor se le ocurre preguntar quién era hincha de San Lorenzo, y no se si movido por mi naturaleza masoquista, o por algún programa de El Aguante que me fermentó, levanté mi solitaria mano por encima del mar de lagañas de la mañana. Automáticamente, me vi sumergido en una andanada de cargadas, que tuvo su pico máximo en el minuto a minuto de la facultad, cuando una manifestación que pasaba frente a la Municipalidad lanzó una bomba de estruendo, y el profesor (curiosa mezcla de Laiseca con Caparrós, matizado con James III) acotó: "se acaba de suicidar el otro hincha de San Lorenzo". Moraleja: aplicando esa máxima de las nuevas generaciones, para las cuales sólo se existe cuando se aparece en televisión, un papelón deportivo queda homologado cuando la cargada llega hasta los recintos académicos.