"Jugué campeonatos/nunca fui campeón/soy el wing derecho que nunca perdió la ilusión/y corrió hasta que no hubo más cancha"
domingo
SMS
No debe faltar mucho tiempo para que cuando uno mande "ByPass" al 2020, aprenda a hacer una operación a corazón abierto.
martes
Posteo gripal
Revisando las noticias, uno se da cuenta que al fin se terminó el dengue. Ahora dejaremos de tratar noticias poco relevantes sobre morochitos chaqueños (el Chaco era Argentina!) para enfocarnos en cosas verdaderamente importantes, como la ex gripe porcina (poco glam), ahora conocida como Gripe A (como el Mercedes), que afecta a gente bian, como uno, que toma aviones.
jueves
Todo sigue igual...
Lamentablemente con motivo de la muerte de Alfonsín, la televisión, extrañamente, se había plagado de palabras como "libertad", "democracia", "principios". Durante un momento, daba la sensación que algo finalmente estaba cambiando. Justo entonces la selección de fobal, ¿dirigida? por Diego Pasteur perdió por seis a uno con Bolivia, y la tele se llenó de Paganis nuevamente.
miércoles
Cabezas de radio

N. del E: en el siguiente posteo, se comunica a nuestro estimado lector que se ha dejado de lado por completo la objetividad. No la busque, porque no la va a encontrar en las siguientes líneas.
la tarde comenzó con La Portuaria como bande apertura, elección lógica para intentar amalgamar bandas como Kraftwerk y Radiohead. A la banda de Diego frenkel se la vio con aplomo y un sonido prolijo, sabiendo que quienes estábamos allí no habíamos ido a verlos a ellos especialmente, pero en base a esa premisa fueron puliendo su show, que fue de menor a mayor, sustentado principalmente en su último disco "La vaca atada", el cual les permitió ampliar su repertorio festivalero y extenderlo más allá de "Selva" y "El bar de la calle Rodney".
Pasadas las siete, subió al escenario Kraftwerk. Como sabrán los lectores del blog, no soy un ferviente seguidor de la música electrónica, pero se lo suficiente como para conocer lo que representa la banda alemana. Justamente allí reside el quid de la cuestión: al estar etiquetados como "los pioneros dela música electrónica", dan la sensación de sentirse muy cómodos con ese rótulo, de tal modo que a uno le queda la sensación de estar viendo una pieza de museo, que, para colmo, a uno no lo apasiona: se la respeta, pero no se la disfruta. Los acompañaba una puesta en escena minimalista, tono con su música aséptoca: ellos cuatro y sus sintetizadores parados en el medio del escenario, mientras a los costados las pantallas escupían imágenes casi naif de computadoras y autos, a tono con las letras conceptuales del grupo, por llamarlas de alguna forma ("machine/machine/machine/semi human being" es una de sus líneas más amables). El problema que tengo con estas bandas, es que no puedo controlar al argentino que llevo dentro y, tal como me sucedió con Daft Punk, nunca se si son verdaderamente los cuatro teutones originales quienes están tocando, o si los organizadores les tiraron unos pesos a los hamburgueseros para que hicieran unas horas extras, enfundados en elegantes trajes frente a sus sintetizadores.
Nueve y veinte finalmente salió a escena la banda que toidos habíamos ido a ver, esa que añoi a año amagaba con visitarnos para finalmente no hacerlo. Había una sensación de larga espera en el ambiente (doce años si tomamos como referencia "OK Computer", el disco que los puso a jugar en primera definitivamente, que solo se vio afectada por los precios suntuarios de las entradas (en los alrededores se llegaban a revender en mil pesos).
Abrieron con "15 step", "Airbag" y "There There", recorriendo In Rainbows, OK Computer y Hail to the thief, tres discos y doce años de diferencia en poco más de diez minutos, y comprándose al público; por si quedaba algún escéptico, luego de "All I need", Thom Yorke desenfundó la acústica y se despachó con una memorable versión de "Karma Police", logrando el enamoramiento unánime del público.
La puesta en escena acompañaba a la perfección los distintos climas del recital: un xilofón de luces que colgaban desde el techo, y que mutaban de luciérnagas a lámparas de lava, de ecualizador a rabiosas luces fluorescentes. La banda sonó tan ajustada como uno podía imaginar. Yorke produce un efecto magnético entre el público, a pesar de sus mínimos movimientos, casi espásticos, y ese eterno aire "recién me levanté de la siesta". Pero cuando canta... Ed O´Brien y Johny Greenwood pudieron lucirse en los temas más guitarreros de la banda (furibunda versión e "paranoid android"), el traje que mejor les queda, por cierto, relegando protagonismo en los temas más experimentales para que Phil Selway y Collin Greenwood se luzcan con sus bases cuasi jazzeras, monolíticas y juguetonas.
Hubo, incluso, lugar para referencias políticas, con Collin Greenwood dedicando "Nude" en un correcto castellano a "todos aquellos que habían perdido familiares, amigos, y a todos los desaparecidos", conmemorando el trigésimo tercer aniversario del golpe de estado del ´76. La comunión entre la banda de Oxford y el público era total. Fueron dos horas y media en las cuales repasaron casi todos sus discos (sólo faltaron Insomniac/Amnesiac; hasta tocaron "Pyramid Song"!), a lo largo de las cuales a uno no dejaba de asaltarle la sensación de estar siendo parte de uno de esos recitales que quedarán grabados en el hipotálamo rockero por largo tiempo. Ah, para cerrar tocaron "Creep", pero a esa altura ya no hacía falta.
jueves
El botox al poder

Luego de un largo tiempo de vacaciones, retomamos nuestro tiormo habitual de posteos, especialmente por respeto o algo parecido a nuestros cuatro o cinco lectores fieles. Tres meses de trabajo en Cariló evidentemente produjeron muchos más cambios delos que uno podría esperar en un lapso de tiempo de noventa días. Es difícil reinsertarse en la sociedad, luego de haber pasado toda la temporada en una república distinta dentro de la misma provincia de Buenos Aires en la que vivimos (tranquilos amigos zurditos, a no desesperar: no voy a hacer ninguna reivindicación del Cariló way of life), donde queda expuesta toda la paranoia citadina con la que convivimos diariamente, y que en aquellos lares queda absolutamente fuera de lugar. Probablemente, entre los turistas de aquella ciudad balnearia, haya mayor densidad de delincuentes que en la Bristol, pero al ser de guante blanco, quedan camuflados entre gente como uno. Gente bian, vamos.
Cuando uno prende la televisión por estos días, no deja de quedarle la sensación de haber estado confinado en un refugio en el medio de las montañas, o en alguna clase de cápsula del tiempo. Aparece Susana Giménez hablando de la pena de muerte, Tinelli en su versión alterno-tatuado (horror) criticando al gobierno de turno (ese mismo gobierno que más de una vez supo aprovecharse del efecto lobotomizador de su programa para barrer debajo de la alfombra cuestiones mucho más importantes que ese denigrante espectáculo de los enanos on ice), la gente opinando sobre la prisión domiciliaria, y Maradona, aún en su desabrida versión pasteurizada, siendo repudiado por la obsecuente 12 que antes le perdonaba todo.
Uno podría ilusionarse pensando que finalmente la sociedad puso el foco en cuestiones un tanto más trascendentes, que algo, al fin, cambió. Pero la misma televisión lo baja a uno a la realidad, cuando ve a la Dama de Acera, CFK, poniendo en práctica la enésima jugarreta política de su marido presidente, enviando un proyecto para adelantar las elecciones a junio. Automáticamente, eso que algunos llaman oposición sale a criticar la medida presidencial, no tanto por convicción, sino porque deben estar en contra. Quien haya leído este blog, sabrá de mi aversión por los Kirchner, en cualquiera de sus dos versiones, y mi espanto por aquellos sectores del periodismo (los mismos que hoy los critican, con el mágico efecto barrilete Niembro) que los trataban de "progresistas", pero vamos a ser sinceros: lógicamente que es un atropello más a la democracia, a la vida republicana, y un nuevo pisoteo sobre la Constitución (ese librito chiquito cuyo preámbulo sólo recordamos en propagandas de cerveza en épocas mundialistas). Ahora, ¿no es un tanto sospechoso que la oposición haya salido a criticar esta medida, la cual impedirá las internas partidarias en más de una provincia (¿se acuerdan cuando había internas?), y que acelerará la feroz lucha por las plazas electorales, desmembrando aún más a los partidos opositores, y esas mismas personas que hoy critican con fiereza la medida de CFK no hayan salido a cuestionar sus continuos decretos, manoseos institucionales, e inoperancia política? En el medio, y como paradigma de la actualidad polìtica argentina de estos días, el mismo gobierno, con sus actitudes preadolescentes, sigue construyendo la figura de un político tan insulso como Cobos, quien de todos modos, me dio, a mis casi veinticinco años, una de las pocas alegrías políticas directas de mi vida. ¿Cuándo vuelve bailando?
viernes
No future (for you) - La crisis internacional nos puso serios

La ideología del mercado libre siempre ha sido funcional a los intereses del capital, y puede distorsionarse tanto como sea útil a sus intereses. Durante épocas de bonanza resulta provechosos predicar el laissez faire, ya que la falta de intervención de estatal permite que se inflen burbujas especulativas. Cuando las burbujas estallan, la ideología pasa a ser un inconveniente, y se entra en un letargo casi vegetativo, mientras el Gran Hermano Estatal corre al rescate de los mercados. La inmensa deuda pública que se sigue acumulando para rescatar a los especuladores (hoy mostrados como cínicos financieros cuando hace no tanto tiempo se los exhibía como ejemplos de empresarios modernos), se convertirá enla excusa perfecta para modificar programas políticos de largo plazo vinculados a cuestiones públicas, y drásticas reducciones presupuestarias en las áreas más carenciadas.
Hace unas semanas uno se enteraba que Estados Unidos invertía US$85.000 millones para comprar el gigante de los seguros AIG. La pregunta es obvia: si el estado puede intervenir para salvar una corporación que se había expandido sospechosamente rápido bajo el ala del consentimiento del Tío Sam, ¿por qué no puede intervenir con la misma convicción para impedir la inminente ejecución de las propiedades de millones de estadounidenses, en su mayoría de orígen inmigrante o de bajos recursos económicos?
Mientras tanto, nuestra cada vez más impresentable (en sentido político y estético) presidenta se da el lujo de provocar a los norteamericanos diciéndoles que no tenían un plan B (anhelo de satisfacción?), jactándose de las dudosas capacidades argentinas para pilotear crisis. Hay algo que se le olvida a la Dama de Cera Krishtina: Argentina no tiene plan B, plan A: no tiene plan. En segundo lugar, si bien algunas crisis internacionales afectan al país en forma colateral, también es cierto que la gran mayoría de los problemas económicos argentinos son provocados por la propia impericia de sus políticos o la corrupción de los mismos. Aquí conviene también hacer una salvedad: el habitante argentino promedio, tan poco afecto a la autocrítica, y lobotomizado a base de traseros tinellianos matizados con su propia desidia ("metí una feta de fiambrín en el sobre, je"), suele echar la culpa de todos los males que lo aquejan a sus supuestos representantes, cayendo en ese pensamiento simplista al que la falta de educación conduce recurrentemente, cuando la realidad indica que, de llegar el "argentino medio" a un cargo pol{itico, probablemente cometería los mismos, o aún peores desmanes de los que cometen aquellos a quienes critica. La corrupción no es tanto fruto de desviaciones éticas, sino consecuencia de ambiciones desmedidas e impunidad garantizada.
martes
Absolut must
Hoy 22hs, "This film is not yet rated", joyita independiente que muestra la locura del órgano calificador de películas en Estados Unidos. No defrauda.
miércoles
Physical Graffitti

La semana pasada, el fútbol argentino, siempre a la vanguardia en aspectos bananeros, estrenó en los partidos que se disputen en las categorías de ascenso un aerosol con la finalidad de evitar el adelantamiento de las barreras en los tiros libres. Desde esta modesta página, aquí van algunas propuestas para seguir mejorando el tan querido fobal argentino:
-Implementar en Riquelme un traje atérmico, que logre aislar su cuerpo de las inclemencias climáticas. Con esto, sólo le quedarían 2471 motivos al Hombre Fastidioso para jugar mal.
-Bañar a Niembro con jugo de limón y/o vinagre a los fines de cortar su mala leche. Algunos experimentos relizados con este fin sobre el Hombre Barrilete habrían fracasado, demostrando el poder maléfico y cizañero de los lácteos.
-Injertar en Simeone una bolsa de agua caliente en su zona torácica. Voces calificadas afirman que la propuesta es absolutamente fútil.
-Descargas eléctricas sobre Messi, el Autista de la Pelota, a los fines que logre realizar un pase antes de gambetear los once rivales, sus diez compañeros, la terna arbitral, bancos de suplentes con técnicos incluídos y hasta el cocacolero de la tribuna local.
-Practicar una cirujía plástica sobre el rostro de Grondona con la figura de Vitto Corleone, a los fines de lograr que su rostro finalmente concuerde con su personalidad (varios especialistas aseveran que con los recortes de su corrupta papada, incluso podrían llegar a cubrir parte de sus negociados: el 1% aproximadamente).
domingo
Los Intocables

En estos días en los cuales una lesión palermitana (¿será la maldición de los posteos?) me tiene confinado a la patética situación de pasar mis jornadas sentado, a lo sumo con un desplazamiento maratónico hasta el baño (hoy en día, tranquilamente podría escapárseme la tortuga maradoniana), el deporte se ha transformado en un aliciente que hace llevadero mi estado cuasi vegetativo (podría haber hecho el casting para La escafandra y la mariposa). Como diría Saul Bellow, se ha reemplazado la práctica por el deseo de la misma. Podría decirse que es una especia de histeria encubierta, dejando de lado las imposibilidades físicas. Algo similar podría aplicarse a la Selección Argentina, donde los intereses, egos y cierta displicencia dejen al espectador con un regusto amargo en la boca, con la sensación inevitable de que se podría hacer más. Para que este fundamental aporte al Hombre con Pelo de Chinchilla, como diría casas (citando a Mirta: ¿ese sobretodo se gana con honra?) no quede reducirlo a la mera crítica tribunera, expondré algunas de las que considero, son causales del rendmiento mediocre de la Selección:
*"Los intocables": Messi y Riquelme no pueden jugar juntos: por más que comiencen a insultarme acusándome de bielsista, el Autista de la pelota y el Hombre Fastidioso son absolutamente incompatibles. Allí donde Messi es pura dinámica adolescente y gambeta desaforada, Riquelme contrapone su paso cansino, casi displicente, en busca del Pase Perfecto. Alguien me podría decir que justamente por eso se complementarían perfectamente, pero de ese modo, anulando a uno, se anilaría a lso dos. Riquelme necesita espacio para poder pensar, y descargar esas estocadas con forma de pase (al parecer, el Hombre Fastidioso no pudo rendir al máximo contra Paraguay porque el color de sus botines no combinaba con la pelota; además, los días nublados no le gustan para jugar a la pelota, poorque las condiciones atmosféticas no son las ideales); Messi necesita alguien en el borde del área que funcione de pivot (Scola de 9?) devolviendo sus paredes para poder construir esas diagonales endiabladas. Nadie duda de las cualidades artísticas del Autista de la pelota, pero convengamos que por ser un gran mecanografiador uno no necesariamente se transforma en escritor. El mejor jugador no es el que hace las cosas más imposibles, sino el que además pone su talento en función del equipo para potenciar al resto de sus compañeros.
*Mascherano: si bien es cierto que es la materialización del "5" ideal (garra, despliegue, distribución y compromiso), en los últimos tiempos da la sensación de querer hacer más de lo que puede, intentando ser el relevo de todos, jugando siempre al límite de la lesión (así como de la tarjeta). Para peor, a veces se deja llevar por el ambiente y confunde garra con mala leche, entrega con demagogia. Así y todo, es uno de los verdaderamente indiscutibles.
*Falta de inteligencia: al margen de la tendencia recurrente de tévez a creerse su personaje de Hulk y del error que derivó en el gol paraguayo, habría que preguntarse cómo es que mientras estuvo 11 contra 11, Argentina no supo capitalizar su poderío. A quien en éste momento intente rebatir con el escalofriante mito futbolero del "gol tempranero nos desarmó", recuerdo que estamos hablando de una Selección de primer nivel, cuya cotización debe rondar los U$S300 millones, y que no deja de ser una de las variantes del juego, al igual que la expulsión de un jugador propio. Por más inverosímil que parezca, debería tenerse un plan B (anhelo de satisfacción).
De todos modos, recordemos que esto es sólo fobal, deporte que podemos disfrutar sanamente, ya que afortunadamente no existen en nuestro país problemáticas como desnutrición y mortalidad infantil, niveles menemistas de corrupción (Jaime, su billetera tiene sed), un rumbo económico destinado a la recesión, y una preocupante intromisión del narcotráfico en ámbitos políticos. ¿El fútbol era el opio de las sociedades?
lunes
Palermo Hollywood

De chico, era uno de esos anormales que coleccionaba álbumes de figuritas, extraña aproximación al mundo de las divisas que uno tiene en su más tierna infancia, donde se arriesgaba todo el capital (léase, el pilón de figuritas) convencido de sus propias habilidades jugando al chupi o al picapared (cualquier ñoño que haya ido a colegio católico sabrá de qué estoy hablando). Completarlo no revestía ningún mérito, dependiendo únicamente de los ingresos provenientes de los mandados, los cuales uno destinaba a comprar figuritas, en busca del Santo Grial ("la difícil").
Si se analiza tan sólo dos segundos, podrá darse cuenta uno que o era un gran negocio llenar el álbum con el sólo fin de conseguir la pelota d epremio, la cual uno podía comprar por la mitad de lo que costaba completar el álbum; por supuesto, cubrir con figuritas cada uno de los recuadros otorgaba un prestigio invalorable dentro del curso, casi un premio a la constancia en pos de encontrar quién era el diez de Belgrano.
Completé sólo dos, el de Italia ´90 y alguno de los de campeonatos locales. De los jugadores de San Lorenzo me acuerdo de todos, desde el paraguayo Ruiz Díaz con esos buzos espantosos que usaba (sólo superado en mal gusto por Navarro Montoya e Islas) hasta "Totó" García, auténtico hermano no reconocido de Ibagaza. Lo raro es que también me acuedo de otros clubes, especialmente Estudiantes, qu epo aquellos años tenía el sponsor de INCA (remember?), y de un pelilargo suplente, ya por aquellos años con el pelo teñido, sin jopo, pero con una melena qu sería la envidia del cantante de Poison.
Con los años, comprobé que tengo el dudoso mérito de prestarle atención a desconocidos que posteriormente dejarán de serlo. Me pasaba con los futbolistas, me pasa con los músicos (recuerdo alguna trasnochada mirando El Bloque de MTV, llamándome la atención el nombre de esa banda, "mi romance químico", hoy alabada por cualquier flequillo emo que se precie de tal). El jugado era palermo, quien sólo explotaría años después, en se gran equipo del Profe Córdoba, en aquellos tiempos con cabellera à la Alcides y sin haber sufrido las mutilaciones amatorias de una amante guaraní. Verdadero personaje de la mitología futbolera, ya por esos años lo llamaban con el desabrido apodo de "loco" (personalmente, prefiero el valdanesco "optimista del gol", curioso rapto de inspiración poética del algún relator). Sea uno de Boca o deteste a ese equipo con una de las camisetas más feas del mundo (yo), no puede aún así ignorarse a Palermo, protagonista de algunod e lso más memorables momentos futbolísticos de los últimos quince años, a saber:
*Gol 100: se rompe jugando contra Colón, pero al contrario de lo que haría cualquier tórax congelado y Abbondanzieri en un mundial, sigue jugango, y en una pierna convierte el grito centenario.
*El regreso: en uno de lso grandes guiones futbolísticos de la historia, Bianchi lo saca del banco de esperma contra River en la Libertadores. Apenas ingresó a la cancha, la temperatura corporal de los jugadores de Núñez, habitualmente en 2ºC, llega a niveles árticos. Recibe la pelota de espaldas al arco, gira con la gracia de un maniquí borracho sobre su propia pierna, y ayudado po el miedo escénico de los jugadores de la Banda (cagazo, bah), quienes le dan el tiempo suficiente para tomarse un té, define con una masita de su pierna zurda, como para acompañar la infusión previamente consumida. llanto, corridas, y final apoteósico en andas de su compañero. Sólo faltaba Apollo Creed (Gallego estaba más para hacer del hermano obeso de Talia Shire que del púgil antagonista de Rocky).
N. del E.: se comenta que durante la filmación de la propaganda del C4, Stallone insistía en cabecear un nido de avispas, lo cual explicaría su hinchazón al estilo Alain Bernad.
*3 veces no: juega con la Selección la Copa América, dirigido por el Gran DT, y en uno de lso actos de tosudez más románticos, el grandote del jopo sueco, no conforme con haber errado dos penales, pide nuevamente la pelota y la envía a la estratósfera, cerrado con candado cualqueir sueño de Selección, y ganándose un párrafo en el Guiness.
*El muro infernal: paso intrascendente por España, donde gritando uno de sus pocos goles ibéricos con su efusividad primal característica, se desploma sobre su pierna un muro de contención bastante más sólidos que el del bizarro programa televisivo, aunque sin el aliciente del relato de Príncipi. Fractura y futura vuelata a Argentina.
*Gol negro: Apertura ´08: cualquier simple mortal quedaría devastado durante días por la muerte de un hijo, pero Arnold Palermo pide jugar al día siguiente, y empuja la pelota enjugada en lágrimas hacia la red para marcar su grito más silencioso. Ovación y exponencial crecimiento del mito. Sólo se ve opacado esto por el relator, que con falso respeto, en vez de simplemente explicar que se le murió un pibe, insiste en hablar con tono pedagógico-exasperante en hablar del "problema de Martín", con un dejo empalagoso que provoca arcadas.
Difícilmente otro futbolista pueda hactarse de una carrera así. Hace poco me desilusioné al enterarme que los jugadores ya no juegan por amor a la camiseta, sino que sólo lo hacen para engordar sus cuentas bancarias y poder comprarse bolsitos Luis Vuitton. Ok, lo entiendo, pero si lo de Palermo no es amor a la camiseta, al menos es lo más cercano que se puede estar. Personalmente, estoy esperando la sexta entrega de la saga, imagiando bajo qué forma se materializará Apollo Creed.
viernes
Vieja, volvió la amargura!
Dentro de las numerosas ventajas que ofrece Internet tenemos la posibilidad de conseguir películas que de otro modo nunca veríamos. es el caso de "Youth without youth", del ahora argentinizado Francis Ford Coppola. Personalmente, nunca fue uno de mis directores favoritos. De hecho, su última película verdaderamente buena fue "Rumble fish" (titulada acá como "la ley de la calle"), de inicios de los ochenta. De allí en adelante, solo se dedicó a desarrollar sus viñedos (y consumirlos, a juzgar por su inflamado abdómen) y responder en cada una de las entrevistas qué sentía al tener una hija que continuaba con su legado (cuyas películas, absolutamente sobrevaloradas, son lo más ceracno a una postal con música). Rondando ya los ochenta años, nadie esperaría que el viejo Francis pegara un volantazo en su filmografía a tan avanzada edad.
Siempre consideré a los cineastas como la especie más similar a la de los escritores, nacidos ambos de la necesidad de contar historias. Y del mismo modo, generalmente lo mejor de su obra se encuentra al principio. Basta con citar solo algún nombre para darse cuenta que su pico creativo se encuentra promediando su vida, y solo excepcionalmente más cercano a su senectud. Cuando uno lee los primeros escritos de Saer nota un escritor con inquietudes, todavía inseguro de su propio talento, saltando sin red para legarnos algunas de las páginas más geniales de la literatura mundial ("de esas costas vacías me quedó sobre todo la abundancia del cielo"). Absolutamente distinto resulta el final de su obra, donde ya consolidado como una de las grandes voces literarias, se limita a regodarse en inocuos ejercicios de estilo. Probablemnente exista una relación directa entre el hambre intelectual y el mundano. Suele suceder lo mismo entre los cineasteas, donde por cada cien Scorsese encontramos un Ken Loach, manteniéndose tenaz en sus convicciones a pesar del caminar de los años y de los reveses sucesivos, capaz de escupirnos esos manifiestos políticos con forma de película.
No se si será este último el caso de Coppola, pero al menos esta película me reconcilió un tanto con él (me imagino lo desvelado que debería estar). De esos films inclasificables, que dejan sedimento aún tiempo después de visto, resignificándose. La historia se centra en Dominic Mattei (sublime Tim Roth), un sexagenario profesor rumano cuyo objetivo es encontrar el orígen del idioma de la raza humana, quien recibe un relámpago en su propio cuerpo, produciéndole un inexplicable rejuvenecimiento. Durante su rehabilitación se ve ayudado por el Dr. Dragosea (Bruno Ganz), fascinado con el caso. Lo más interesante de la trama es cómo va mutando con el correr de la cinta (124 minutos más que llevaderos), pasando del fenómeno médico al entramado político (ambientada en los inicios de la Segunda Guerra Mundial), para luego derivar en una simbiótica relación de pareja con Verónica (Alexandra María Lara) sin por ello caer en el melodrama romántico. Contar más acerca de la trama sería simplemente confundir al lector, además de una tarea titánica, ya que los pasajes oníricos y el concimiento atávico que trashuma la película difícilmente se pueda traducir en palabras.
lunes
32 años?
No hace falta bucear excesivamente en el tiempo para encontrarnos con vestigios de la etapa más negra de la Argentina. Basta retroceder unos cuantos meses para encontrarnos con la "desaparición" de Julio López, aún sin esclarecerse, y a juzgar por la voluntad oficialista, sin atisbos de hacerlo. Hasta que no aparezca, el Nunca Más no será una realidad.
jueves
Tarantino
Generalmente el paso del tiempo percude los objetos (salvo para algunos maniáticos), pero curiosamente produce el efecto inverso con los recuerdos. Con los años, uno comienza a editarlos, borrando finales amargos, adelantando la cinta (perdón, crecí con el VHS) cuando la pantalla de la memoria nos escupe algo insoportable. El recuerdo, como en esas figuritas de primario, siempre le gana al presente. Tal vez eso haya llevado a Spinetta a pronunciar su ya mítica frase "mañana es mejor", sabiendo que los momentos idealizados sólo podrían ser empardados por nuevos instantes. Tal vez por eso los alfajores de ayer me resultaban más grandes y rellenos que los bodoques actuales.
Dejando la melancolía kiosquera de lado, algo similar me sucede con las películas de Tarantino. Gracias a la anarquía que reina en internet, uno puede conseguir fácilmente películas que de otro modo no vería en cines locales (o al menos, debería esperar meses para hacerlo). Así es como conseguí "Grindhouse/Deathproof", el último capricho de Tarantino/Rodríguez. Y si hay una palabra que cada vez le sienta más al doble de Federer a los cincuenta es "capricho". El recuerdo más inmediato que a uno le viene a la mente es el de "800 balas", del genial Alex de la Iglesia (espero ansioso su versión de "Crímenes imperceptibles", del sobrevalorado Guillermo Martínez): allí, el vasco puso toda su melancolía al azador para recrear los spaghetti western con los que había crecido, en medio de la aridez ibérica. Y si bien no era una mala película, le alcanzaba para ser la más floja de su filmografía.
Algo similar sucede con la última película del norteamericano, en la cual recrea esas películas clase B bien ochentosas que uno veía los sábados a la tarde en continuado con "Cuentos asombrosos", en las cuales todo el argumento de la película se centraba en persecuciones de autos, seguidas de más persecuciones. Aquí Kurt Russell hace de un doble de riesgo bastante desequilibrado; Rose McGowan, aquella pelirroja deshabrida de Charmed se convierte aquí en una rubia oxigenada con el sí fácil; Rosario Dawson, aquella tierna purreta de "Kids" le pone la cara a una maquilladora bastante superada. La escena del choque condensa toda la historia del gore y el camp en breves pero morbosos segundos. Los autos son gloriosos. La música, notable como siempre (ver la escena del lap dance en el bar perdido). E incluso, un cinéfilo como Tarantino se fija en detalles como los títulos del comienzo, y los chispazos y marcas de las cintas gastadas a fuerza de matinés. Pero incluso así, a la película le falta algo. No pretendo que todas sus películas sean como "Perros de la calle" (a mi entender, la mejor) o "Jackie Brown" (donde su homenaje al blaxplotation era evidente, pero luego de un par de películas a uno le queda la sensación que, luego de haber alcanzado un lugar en el cual puede hacer absolutamente lo que se le de la gana, hace justamente eso. No se lo puede culpar (uno haría lo mismo, a qué negarlo), pero tampoco puede todo el mundo reírse de los mismos chistes. Mejor voy a comprar un alfajor.
Dejando la melancolía kiosquera de lado, algo similar me sucede con las películas de Tarantino. Gracias a la anarquía que reina en internet, uno puede conseguir fácilmente películas que de otro modo no vería en cines locales (o al menos, debería esperar meses para hacerlo). Así es como conseguí "Grindhouse/Deathproof", el último capricho de Tarantino/Rodríguez. Y si hay una palabra que cada vez le sienta más al doble de Federer a los cincuenta es "capricho". El recuerdo más inmediato que a uno le viene a la mente es el de "800 balas", del genial Alex de la Iglesia (espero ansioso su versión de "Crímenes imperceptibles", del sobrevalorado Guillermo Martínez): allí, el vasco puso toda su melancolía al azador para recrear los spaghetti western con los que había crecido, en medio de la aridez ibérica. Y si bien no era una mala película, le alcanzaba para ser la más floja de su filmografía.
Algo similar sucede con la última película del norteamericano, en la cual recrea esas películas clase B bien ochentosas que uno veía los sábados a la tarde en continuado con "Cuentos asombrosos", en las cuales todo el argumento de la película se centraba en persecuciones de autos, seguidas de más persecuciones. Aquí Kurt Russell hace de un doble de riesgo bastante desequilibrado; Rose McGowan, aquella pelirroja deshabrida de Charmed se convierte aquí en una rubia oxigenada con el sí fácil; Rosario Dawson, aquella tierna purreta de "Kids" le pone la cara a una maquilladora bastante superada. La escena del choque condensa toda la historia del gore y el camp en breves pero morbosos segundos. Los autos son gloriosos. La música, notable como siempre (ver la escena del lap dance en el bar perdido). E incluso, un cinéfilo como Tarantino se fija en detalles como los títulos del comienzo, y los chispazos y marcas de las cintas gastadas a fuerza de matinés. Pero incluso así, a la película le falta algo. No pretendo que todas sus películas sean como "Perros de la calle" (a mi entender, la mejor) o "Jackie Brown" (donde su homenaje al blaxplotation era evidente, pero luego de un par de películas a uno le queda la sensación que, luego de haber alcanzado un lugar en el cual puede hacer absolutamente lo que se le de la gana, hace justamente eso. No se lo puede culpar (uno haría lo mismo, a qué negarlo), pero tampoco puede todo el mundo reírse de los mismos chistes. Mejor voy a comprar un alfajor.
miércoles
Imperdible
Las huelgas muchas veces tienen consecuencias positivas: por un lado nos evitan el tener que soportar el constante bombardeo de propagandas de series escasamente originales (¿alguna vez Laport hizo de algo que no fuera Laport?); por el otro, canales de aire pasan cine argentino en prime time. Así es que hoy, a las 23hs por Canal 13 dan una de las mejores películas argentinas de los últimos tiempos: "El polaquito", de Juan Carlos Desanzo. Una trompada a la conciencia. Ideal para remover la modorra burguesa.
sábado
Elecciones ´07
Al parecer, ciertas cualidades de fanatismo que tenemos los argentinos vinculadas al deporte se trasladan a otros campos. Así es como en otros tiempos, hemos pasado de campañas electorales de dos años de duración, al estado actual, abúlico y desinteresado por parte del electorado, a solo días de elegir un nuevo primer mandatario. Por esto es que, en un servicio a la comunidad, analizaremos uno a uno los principales candidatos con la absoluta falta de seriedad que nos caracteriza (el orden en que aparecen corresponde a los porcentajes provenientes de las encuestas oficialistas, por consiguiente, su nivel de credibilidad es tanto como el del Indek, o el de Wanda Nara cuando insistía que no, que no era ella la del video).
1-Cristina Kirchner: también conocida como la Dama de cera dentro de poco. Primera dama con ambiciones de poder, cero carisma y cero estilo. Se podría decir que vive en un tupper, si no fuera porque es un objeto tan poco chic. Cuando asumió su marido, su parecido con Mónica Gutiérrez era notable, mientras que ahora se parece cada vez más a la hija de la periodista, solo que con paperas. Rozada en los últimos tiempos por los diversos casos de corrupción que salpican al gobierno, ella optó por la misma conducta democrática que su marido Néstor: no hablar con el periodismo, característico de los gobiernos de izquirda según Página/12 (para qué le pagan el sueldo al vocero presidencial, cuando hay todo un diario para esa función?).
-A favor: utilizar la estructura del Estado con fines partidarios
-En contra: no sabemos cuántos besos electorales (con Espadol) puedan soportar sus cachetes
2-Elisa Carrió: verdadera precursora en esto de candidatas presidenciales femeninas (alguien cuenta a "Isabelita"?), aparece como la competidora más fuerte de la Dama de cera, recreando con su tintura la guerra de las morochas frente a las rubias que alguna vez creara el gran literato argentino Gerardo Sofovich, devenido frutero octogenario del canal amarillista. Según Elisa, será su última postulación presidencial. Tal vez por eso, aprovechando la vistoria de Binner en Santa Fé, logró finalmente aliarse con Giustiniani, pope del Partido Socialista, buscando de este modo captar el voto progre calificado luego de ciertos coqueteos con la derecha canina.
-A favor: su imágen de transparencia (sin chistes fáciles, please)
-En contra: cierto halo místico/esotérico que rodea su figura (nuevamente, sin chistes fáciles please)
3-Roberto Lavagna: probablemente, el único candidato que haya iniciado su campaña con la presentación de sus propuestas, lo cual demuestra dos cosas: por un lado, su sana intención de cambiar ciertas tradiciones políticas; por el otro, cierta ingenuidad política, potenciada por la falta de una estructura partidaria sustentable. De todos modos, un tipo absolutamente respetable, y quizás uno d elos últimos economistas románticos. sin dudas, el único ex-Ministro de Economía que puede caminar por la calle sin que lo escupan.
-A favor: su imágen pública como ministro durante la crisis del 2001
-En contra: sus afiches
4-Ricardo López Murphy: fiel representante de la derecha canina, a estas alturas, una especie de Patricia Bullrich frustrada: intentó aliarse con todos, y finalmente quedó solo en su canil. veremos si logra acaparar el voto desprecio de Macri/Carrió.
-A favor: sus simpáticas fotos de playa con gorra de baño
-En contra: su pasado como ministro propenso al recorte
5-Jorge Sobisch: quizás sea la excepción a la regla, ya que empezó su campaña hace casi dos años, atestando las calles con camionetas que repartían sus volantes, y que llevaban a uno a preguntarse como un candidato de un partido provincial podía contar con tanta estructura. Lo mejor que tenían eran sus promotoras, aunque deserotizaban completamente cuando uno veía ESE bigote. En sus apariciones públicas, da la impresión de un actor que recién comienza, aprendiendo de memoria sus líneas para no apartarse del guión; luego de verlo varias veces, a uno le queda la sensación de que hay un Charles Manson esperando salir.
-A favor: está 100% preparado para tomar las medidas necesarias para favorecer a los lobbies económicos que lo apoyan
-En contra: su vice, Jorge Asís, se afeitó sus eterno bigote, perdiendo de este modo un porcentaje de votos pertenecientes a la izquierda fascistoide que veían en él un Stalin bananero
6-Alberto Rodríguez Saa: podría tener problemas con su candidatura si no demuestra fehacientemente que no nació en el planeta Silium (aunque uno a veces se pregunta por qué no se va ahí). Probablemente, lo mejor que haya hecho fue ese spot publicitario absolutamente bizarro que recordaba a las propagandas de alfajores Dieguito en sus trazos. Podría tener éxtito como mandatario del Indec, ya que al igual que su hermano, demuestra grandes cualidades para la manipulaciónde números, intentando convencernos que San Luis es el idílico pueblo de la familia Ingalls.
-A favor: la mesa 86 de Necochea
-En contra: Esther Goris como primera dama
1-Cristina Kirchner: también conocida como la Dama de cera dentro de poco. Primera dama con ambiciones de poder, cero carisma y cero estilo. Se podría decir que vive en un tupper, si no fuera porque es un objeto tan poco chic. Cuando asumió su marido, su parecido con Mónica Gutiérrez era notable, mientras que ahora se parece cada vez más a la hija de la periodista, solo que con paperas. Rozada en los últimos tiempos por los diversos casos de corrupción que salpican al gobierno, ella optó por la misma conducta democrática que su marido Néstor: no hablar con el periodismo, característico de los gobiernos de izquirda según Página/12 (para qué le pagan el sueldo al vocero presidencial, cuando hay todo un diario para esa función?).
-A favor: utilizar la estructura del Estado con fines partidarios
-En contra: no sabemos cuántos besos electorales (con Espadol) puedan soportar sus cachetes
2-Elisa Carrió: verdadera precursora en esto de candidatas presidenciales femeninas (alguien cuenta a "Isabelita"?), aparece como la competidora más fuerte de la Dama de cera, recreando con su tintura la guerra de las morochas frente a las rubias que alguna vez creara el gran literato argentino Gerardo Sofovich, devenido frutero octogenario del canal amarillista. Según Elisa, será su última postulación presidencial. Tal vez por eso, aprovechando la vistoria de Binner en Santa Fé, logró finalmente aliarse con Giustiniani, pope del Partido Socialista, buscando de este modo captar el voto progre calificado luego de ciertos coqueteos con la derecha canina.
-A favor: su imágen de transparencia (sin chistes fáciles, please)
-En contra: cierto halo místico/esotérico que rodea su figura (nuevamente, sin chistes fáciles please)
3-Roberto Lavagna: probablemente, el único candidato que haya iniciado su campaña con la presentación de sus propuestas, lo cual demuestra dos cosas: por un lado, su sana intención de cambiar ciertas tradiciones políticas; por el otro, cierta ingenuidad política, potenciada por la falta de una estructura partidaria sustentable. De todos modos, un tipo absolutamente respetable, y quizás uno d elos últimos economistas románticos. sin dudas, el único ex-Ministro de Economía que puede caminar por la calle sin que lo escupan.
-A favor: su imágen pública como ministro durante la crisis del 2001
-En contra: sus afiches
4-Ricardo López Murphy: fiel representante de la derecha canina, a estas alturas, una especie de Patricia Bullrich frustrada: intentó aliarse con todos, y finalmente quedó solo en su canil. veremos si logra acaparar el voto desprecio de Macri/Carrió.
-A favor: sus simpáticas fotos de playa con gorra de baño
-En contra: su pasado como ministro propenso al recorte
5-Jorge Sobisch: quizás sea la excepción a la regla, ya que empezó su campaña hace casi dos años, atestando las calles con camionetas que repartían sus volantes, y que llevaban a uno a preguntarse como un candidato de un partido provincial podía contar con tanta estructura. Lo mejor que tenían eran sus promotoras, aunque deserotizaban completamente cuando uno veía ESE bigote. En sus apariciones públicas, da la impresión de un actor que recién comienza, aprendiendo de memoria sus líneas para no apartarse del guión; luego de verlo varias veces, a uno le queda la sensación de que hay un Charles Manson esperando salir.
-A favor: está 100% preparado para tomar las medidas necesarias para favorecer a los lobbies económicos que lo apoyan
-En contra: su vice, Jorge Asís, se afeitó sus eterno bigote, perdiendo de este modo un porcentaje de votos pertenecientes a la izquierda fascistoide que veían en él un Stalin bananero
6-Alberto Rodríguez Saa: podría tener problemas con su candidatura si no demuestra fehacientemente que no nació en el planeta Silium (aunque uno a veces se pregunta por qué no se va ahí). Probablemente, lo mejor que haya hecho fue ese spot publicitario absolutamente bizarro que recordaba a las propagandas de alfajores Dieguito en sus trazos. Podría tener éxtito como mandatario del Indec, ya que al igual que su hermano, demuestra grandes cualidades para la manipulaciónde números, intentando convencernos que San Luis es el idílico pueblo de la familia Ingalls.
-A favor: la mesa 86 de Necochea
-En contra: Esther Goris como primera dama
viernes
Kafka en la orilla
Hoy a las 22hs, por Canal 7 en el ciclo "El cine que nos mira" dan una de las comedias más amargas de la historia: "Whisky", de Rebella-Stollz, los mismos de "25Watts" (en lo personal me quedo con la última).
Con un costumbrismo cáustico, actuaciones magistrales (imperdible el karaoke del final), y banda sonora de Pequeña Orquesta Reincidentes, fue elegida como la mejor de su año por Jarmusch. Si Kafka viviera y fuera uruguayo, probablemente hubiera sido guionista de esta película. No digan que no avisé.
Con un costumbrismo cáustico, actuaciones magistrales (imperdible el karaoke del final), y banda sonora de Pequeña Orquesta Reincidentes, fue elegida como la mejor de su año por Jarmusch. Si Kafka viviera y fuera uruguayo, probablemente hubiera sido guionista de esta película. No digan que no avisé.
lunes
Música de consultorio
La semana pasada gasté más tiempo esperando que viviendo, realizando esas visitas médicas que uno pospone eternamente. En una de ellas, me dieron una de las peores noticias de mi vida: debía reducir drásticamente mi consumo de café, sino mi corazón (sí, tengo uno, y no dejo de sorprenderme) sufriría las consecuencias. Imaginará el lector que para un cafeinómano incurable como quien escribe escribe, es una pésima noticia, agravada por la cercanía de los parciales (de los cuales el petróleo en taza es un compañero inseparable) y la ausencia de granjas de rehabilitación para esas cuestiones. Por consiguiente, hoy día me veo, cual metrosexual de Palermo Queen´s, en impasables mares de tecitos verdes.
Pero no es la ausencia de cafeína en sangre el motivo de mi posteo (aunque cualquier motivo es suficiente para hacer catarsis), sino que como consecuencia de mis diversas visitas médicas, debí soportar estóicamente horas y horas de incómoda espera en salas destinadas a ese fin, rodeado de revistas ochentosas (Bromatología debería considerar seriamente la posibilidad de hacer una inspección de las mismas: contienen un potencial nocivo similar al del uranio mejorado) y lo que es peor: la "música" ochentosa. Como las propagandas protagonizadas por Patricia Sarán y el casamiento de Alcides no despertaron en mí suficiente curiosidad, me dediqué a realizar un análisis sesudo de la música funcional, la cual se repite curiosamente a través de las diversas salas, probablemente disparada por algún operador lobotomizado. Por consiguiente, he llegado al listado definitivo de cinco bandas/solistas que deberían recibir las consiguientes demandas de contaminación auditiva:
-Phil Collins/Genesis: antes que algún fundamentalista del rock progresivo deposite sus caninos en mi yugular, aclaro que el período de Génesis comprendido en este listado es en el cual fue liderada por el calvo baterista (doble de riesgo de Josepp Blatter?). En este caso, no es que estuviera a la sombra de Peter Gabriel, sino que el hombre con nombre de cantante melódico trataba infructuosamente de tapar la falta de talento del baterista con pinta de contador. mención aparte para su voz espantosamente nasal, y sus temas Disney. Mejor no hablar de "Sussudio" porque sino me suissido (perdón, la ausencia de café potencia aún más mi idiotez).
-Simpley Red: debo reconocer que no escuché ni un solo disco de este pelirrojo; sólo me limito a hacer este análisis en base a los temas que sonaban en la radio, más un par de videos del costado más bizarro de vh1. De todos modos, para compar el disco de alguien, debe tenerse al menos una cierta inquietud, y en este caso sería llanamente un desperdicio de dinero equiparable a cualquier Tropimix de mesa de saldo. Algunos me dirán que soy prejuicioso. Probablemente. La cuestión no pasa por ser prejuicioso o no, sino por un tema de eficacia. Ahorra tiempo.
-The Police/Sting: este es el momento en que cadenas de mails rebosantes de insultos arrecian mi casilla de correo. Especialmente porque tocarán a fin de año en River, y si querés ser cool TENES que estar ahí, aunque no los conozcas (probablemente por eso). Punto uno: muchos de estos regresos de bandas de geriátrico están más cerca de la kermesse que del rock (probablemente Cream sea una de las excepciones). Punto dos: algunos dirán que fusionaron el punk, la new wave, la música bailable, el reggae. Habría que aclarar que una cosa es fusionar (Miles Davis) y otra muy distinta, hacer licuaditos de fruta (Cobani). Punto tres: tocaba Sting, uno de los tipos más insoportables, no solo del mundo del rock. Lo que alguien llamaría "un boludo con inquietudes", y que cercano a los cuarenta, se dio cuenta que "los rusos eran humanos". Brillante. Y para colmo, nos subestimó tratando de conencernos que practicaba sexo durante ocho horas seguidas. La pregunta que se cae de madura es qué sucedía cuando despertaba. El único aliciente lo presente Stewart Copeland, un exquisito baterista que participó de una banda que no estuvo a su altura.
-Bon Jovi: sería la banda que hubiera fundado Miguel Mateos de haber sido estadounidense. Llena de guitarritas chillonas (Richie Sambora es el doble de Elvio de Ensenada), letras no aptas para diabéticos, permanentes que "Pibe" Valderrama envidiaría y un cantante que empasta los parlantes como "Jon". Cuando uno los ve actualmente, torturando aún a distintas generaciones de humanos, lo primero que piensa es en qué generoso puede aún ser el planeta. Lo segundo, cuándo dejará de ponerse botox el cantante: vive con cara de susto, y se parece cada vez más a Mikey Rourke, pero para colmo, en su papel de "Sin City". Probablemente, luego de años de vivir con un tapón de cera su otorrinolaringologo lo haya quitado, y la escucha de uno de sus discos haya provocado esa suerte de parálisis facial (la neurológica llevaba años).
-Gun´s N Roses: la verdad es que dudé bastante en incluírlos. No porque me gusten, sino porque significaba desperdiciar un puesto de esta lista, ya que tranquilamente podrían haber compartido el lugar anterior con Bon Jovi, banda conla cual, una de sus pocas diferencias la representa un buen guitarrista como Slash, que lmentablemente dedicó el poco tiempo que le quedaba sobrio a terminar de construir su personaje y participar de videos de Paulina Rubio (somos tan rocker!), antes que pulirse en su instrumento. Increíble que haya gente que edita discos con letras tan inofensivas como las de Mecano, y para colmo, se jacta de ser pesado! (en su sonido, no luego de deglutir toneladas de catering). Es innegable que hicieron una de las mejores versiones de "Knockin´on heavens door", pero este logro mediocre se ve altamente opacado a la primer escucha de "November Rain", tema tan pretencioso como insoportable es el grito final de Axel Rosa; tan insoportable, que hasta el comisario con apellido de famosa marca de hamburguesas pensó en utilizar como método de confesión, en detrimento de la vieja picana (la crisis energética llega a los fachos también). Pero si hay algo que termina de incluírlos en esta lista, es el hecho de venir robando con la promoción de su nuevo disco hace más de diez años. Lo cómico es que el nombre del mismo ("Chinese democracy"), en un principio era casi provocador, mientars que ahora, cualquier mandarín se reiría con su título mientras disfruta un BigMac sazonado con lo que su iPod escupe. Lo lamentable de esta banda es que cada vez se parecen más a esos grupos que viven eternamente del pasado. Se que algunos me dirán que no hacen falta muchos discos para dejar una huella en la historia; sólo basta escuchar "Never mind the bollocks" para dar fe de esto. Lo preocupante en el caso de los Gun´s N Roses es que están más cerca de cantar en un crucero con Violeta Rivas y Nestor Fabián que de la banda de Johnny Rotten.
Pero no es la ausencia de cafeína en sangre el motivo de mi posteo (aunque cualquier motivo es suficiente para hacer catarsis), sino que como consecuencia de mis diversas visitas médicas, debí soportar estóicamente horas y horas de incómoda espera en salas destinadas a ese fin, rodeado de revistas ochentosas (Bromatología debería considerar seriamente la posibilidad de hacer una inspección de las mismas: contienen un potencial nocivo similar al del uranio mejorado) y lo que es peor: la "música" ochentosa. Como las propagandas protagonizadas por Patricia Sarán y el casamiento de Alcides no despertaron en mí suficiente curiosidad, me dediqué a realizar un análisis sesudo de la música funcional, la cual se repite curiosamente a través de las diversas salas, probablemente disparada por algún operador lobotomizado. Por consiguiente, he llegado al listado definitivo de cinco bandas/solistas que deberían recibir las consiguientes demandas de contaminación auditiva:
-Phil Collins/Genesis: antes que algún fundamentalista del rock progresivo deposite sus caninos en mi yugular, aclaro que el período de Génesis comprendido en este listado es en el cual fue liderada por el calvo baterista (doble de riesgo de Josepp Blatter?). En este caso, no es que estuviera a la sombra de Peter Gabriel, sino que el hombre con nombre de cantante melódico trataba infructuosamente de tapar la falta de talento del baterista con pinta de contador. mención aparte para su voz espantosamente nasal, y sus temas Disney. Mejor no hablar de "Sussudio" porque sino me suissido (perdón, la ausencia de café potencia aún más mi idiotez).
-Simpley Red: debo reconocer que no escuché ni un solo disco de este pelirrojo; sólo me limito a hacer este análisis en base a los temas que sonaban en la radio, más un par de videos del costado más bizarro de vh1. De todos modos, para compar el disco de alguien, debe tenerse al menos una cierta inquietud, y en este caso sería llanamente un desperdicio de dinero equiparable a cualquier Tropimix de mesa de saldo. Algunos me dirán que soy prejuicioso. Probablemente. La cuestión no pasa por ser prejuicioso o no, sino por un tema de eficacia. Ahorra tiempo.
-The Police/Sting: este es el momento en que cadenas de mails rebosantes de insultos arrecian mi casilla de correo. Especialmente porque tocarán a fin de año en River, y si querés ser cool TENES que estar ahí, aunque no los conozcas (probablemente por eso). Punto uno: muchos de estos regresos de bandas de geriátrico están más cerca de la kermesse que del rock (probablemente Cream sea una de las excepciones). Punto dos: algunos dirán que fusionaron el punk, la new wave, la música bailable, el reggae. Habría que aclarar que una cosa es fusionar (Miles Davis) y otra muy distinta, hacer licuaditos de fruta (Cobani). Punto tres: tocaba Sting, uno de los tipos más insoportables, no solo del mundo del rock. Lo que alguien llamaría "un boludo con inquietudes", y que cercano a los cuarenta, se dio cuenta que "los rusos eran humanos". Brillante. Y para colmo, nos subestimó tratando de conencernos que practicaba sexo durante ocho horas seguidas. La pregunta que se cae de madura es qué sucedía cuando despertaba. El único aliciente lo presente Stewart Copeland, un exquisito baterista que participó de una banda que no estuvo a su altura.
-Bon Jovi: sería la banda que hubiera fundado Miguel Mateos de haber sido estadounidense. Llena de guitarritas chillonas (Richie Sambora es el doble de Elvio de Ensenada), letras no aptas para diabéticos, permanentes que "Pibe" Valderrama envidiaría y un cantante que empasta los parlantes como "Jon". Cuando uno los ve actualmente, torturando aún a distintas generaciones de humanos, lo primero que piensa es en qué generoso puede aún ser el planeta. Lo segundo, cuándo dejará de ponerse botox el cantante: vive con cara de susto, y se parece cada vez más a Mikey Rourke, pero para colmo, en su papel de "Sin City". Probablemente, luego de años de vivir con un tapón de cera su otorrinolaringologo lo haya quitado, y la escucha de uno de sus discos haya provocado esa suerte de parálisis facial (la neurológica llevaba años).
-Gun´s N Roses: la verdad es que dudé bastante en incluírlos. No porque me gusten, sino porque significaba desperdiciar un puesto de esta lista, ya que tranquilamente podrían haber compartido el lugar anterior con Bon Jovi, banda conla cual, una de sus pocas diferencias la representa un buen guitarrista como Slash, que lmentablemente dedicó el poco tiempo que le quedaba sobrio a terminar de construir su personaje y participar de videos de Paulina Rubio (somos tan rocker!), antes que pulirse en su instrumento. Increíble que haya gente que edita discos con letras tan inofensivas como las de Mecano, y para colmo, se jacta de ser pesado! (en su sonido, no luego de deglutir toneladas de catering). Es innegable que hicieron una de las mejores versiones de "Knockin´on heavens door", pero este logro mediocre se ve altamente opacado a la primer escucha de "November Rain", tema tan pretencioso como insoportable es el grito final de Axel Rosa; tan insoportable, que hasta el comisario con apellido de famosa marca de hamburguesas pensó en utilizar como método de confesión, en detrimento de la vieja picana (la crisis energética llega a los fachos también). Pero si hay algo que termina de incluírlos en esta lista, es el hecho de venir robando con la promoción de su nuevo disco hace más de diez años. Lo cómico es que el nombre del mismo ("Chinese democracy"), en un principio era casi provocador, mientars que ahora, cualquier mandarín se reiría con su título mientras disfruta un BigMac sazonado con lo que su iPod escupe. Lo lamentable de esta banda es que cada vez se parecen más a esos grupos que viven eternamente del pasado. Se que algunos me dirán que no hacen falta muchos discos para dejar una huella en la historia; sólo basta escuchar "Never mind the bollocks" para dar fe de esto. Lo preocupante en el caso de los Gun´s N Roses es que están más cerca de cantar en un crucero con Violeta Rivas y Nestor Fabián que de la banda de Johnny Rotten.
No hay palabras
Murió Marcel Marceau, y hay un artista menos en el mundo. Encasillar como "mimo" y reducir de este modo a carácter de mero fenómeno circense a alguien que supo emocionar hasta las lágrimas sin emitir un sonido, y que llevó su coherencia más allá (abajo) de las tablas, es cuanto menos simplista.
Con el avance del tiempo, que cada vez más se parece a una carrera desbocada, se pierden oficios, objetos y momentos; y si hay un oficio tan antiquísimo como atemporal es el de mimo, pero a veces, cuando uno ve a un pibe con el rostro extasiado por un mago, un mimo, un payaso, piensa que debe haber una carga genética, un extraño legado que aún medio de tanto ruido permite tomarnos un momento para algo tan simple como sorprendernos.
Era un pequeño purrete con pantalones cortos (pertenecientes a un traje de marineritos que me persigue durante todo mi álbum familiar, acompañado del eterno corte Balá) la única vez que lo vi, llevado por mi vieja al Luna Park, y quien alguna vez haya visto a ese tipo, flaco hasta lo imposible, hacer cosas tan elementales como limpiar un vidrio o buscar a su paloma, sabrá de lo que hablo. Para el resto, solo seré un sensiblero incurable. Gracias, poeta del silencio.
Con el avance del tiempo, que cada vez más se parece a una carrera desbocada, se pierden oficios, objetos y momentos; y si hay un oficio tan antiquísimo como atemporal es el de mimo, pero a veces, cuando uno ve a un pibe con el rostro extasiado por un mago, un mimo, un payaso, piensa que debe haber una carga genética, un extraño legado que aún medio de tanto ruido permite tomarnos un momento para algo tan simple como sorprendernos.
Era un pequeño purrete con pantalones cortos (pertenecientes a un traje de marineritos que me persigue durante todo mi álbum familiar, acompañado del eterno corte Balá) la única vez que lo vi, llevado por mi vieja al Luna Park, y quien alguna vez haya visto a ese tipo, flaco hasta lo imposible, hacer cosas tan elementales como limpiar un vidrio o buscar a su paloma, sabrá de lo que hablo. Para el resto, solo seré un sensiblero incurable. Gracias, poeta del silencio.
viernes
Pregunta existencial
No se si será esta lluvia inacabable que empasta las neuronas o mi pantalón empapado (y autografiado por charquito pisado por taxi también) que me lleva a formularme pregunats retóricas: ¿por qué carajo los días de lluvia uno tiene que, entre doscientas mil baldosas que hay en una cuadra, pisar justo la que está floja, esputándonos agua turbia desde sus entrañas para agregar una nueva mancha a nuestra vestimenta?
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